Juncker asegura que la UE ya tiene preparado un plan por si Grecia sale del euro

La Comisión Europea ya tiene preparado en detalle el escenario del ‘Grexit’. Su presidente, Jean Claude Juncker, se despidió este martes de la ...
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La Comisión Europea ya tiene preparado en detalle el escenario del ‘Grexit’. Su presidente, Jean Claude Juncker, se despidió este martes de la Cumbre del Euro con la más dura advertencia que ha recibido hasta el momento Atenas. “Estoy completamente en contra del Grexit pero no puedo evitarlo si el gobierno griego no hace lo que esperamos de ellos”, recalcó en rueda de prensa.

El domingo habrá una nueva Cumbre pero esta vez con todos los socios de la Unión, porque la crisis helena es “una situación que afecta también a países como Bulgaria o Rumanía y no sería justo que países que no tienen el euro no tomasen parte del debate”, insistió el presidente de la Comisión.

Esta semana habrá dos reuniones más del Eurogrupo, la primera telefónica “tan pronto como llegue la carta para pedir el apoyo del ESM (el fondo de rescate europeo)”, explicó Jeroen Dijssebloem. Previsiblemente será este miércoles, aunque la fecha límite podría alargarse hasta el jueves con el objetivo de dar luz verde al estudio del ESM sobre la viabilidad de un tercer rescate a Grecia.

En apenas tres días se celebraría el segundo Eurogrupo con los 18 ministros de la moneda única presentes en Bruselas. Los acreedores griegos deben explicar las necesidades de financiación que tiene Atenas. Y el proceso final a contrareloj debería terminar el domingo con una Cumbre entre todos los Jefes de Estado y Gobierno de la UE.

Por su parte, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, evitó pronunciar el término ‘Grexit’ antes de regresar a su país y se limitó a asegurar que “vamos a trabajar duramente para sacar fuera de la agenda ese escenario”. Sin embargo, ha tenido que escuchar dentro de la reunión fuertes reproches por su forma de negociar en los últimos cinco meses. “Intensas discusiones”, en palabras de la propia canciller alemana, Angela Merkel. Juncker lo resumió así: “Grecía ha notado por primera vez que está relativamente aislada”.

Los jefes de gobierno europeos, reunidos en Bruselas (Reuters).Los jefes de gobierno europeos, reunidos en Bruselas (Reuters).

Un plan que son dos planes

Después de un interminable martes de espera, el Eurogrupo y el Consejo Europeo confían en que Grecia envíe este miércoles sus nuevas reformas económicas. En medio de la incertidumbre, desde el gobierno griego están filtrando que son dos los programas que quieren negociar.

El primero de los dos planes es una oferta de financiación a corto plazo mediante la cual Grecia utilizarían los 3.300 millones de euros procedentes de los beneficios que el Banco Central Europeo obtiene con la inversión en deuda griega. Se trataría del papel que Frankfurt ha comprado desde el rescate de 2012.

Ese sería un programa puente sólo para julio, para pagar al FMI y al BCE. Desde el ESM aseguran que “legalmente sería posible, pero poco probable (que se acepte)”. Grecia tiene que devolver más de 3.000 millones de euros al BCE el 20 de julio. El propio Tsipras estaría discutiendo este noche con los principales líderes europeos esta idea.

El segundo plan empezaría a partir de agosto, un programa financiado por el ESM, del que se había hablado hasta ahora. Podría ampliarse durante varios años y, según la propuesta griega más ambiciosa, trataría de abarcar toda la década. Desde octubre de 2015 hasta el 2018, según el FMI, Grecia tiene unas necesidades de financiación externas de 51.900 millones de euros.

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijssebloem, presente en la Cumbre del Euro de este martes en Bruselas, espera que esta propuesta griega llegue este miércoles a la capital comunitaria. Adjuntas irían una serie de reformas económicas para “llevar la confianza a los socios del euro”.

Si Atenas cumple, entonces los ministros del euro mantendrían una reunión telefónica para pedir al ESM el inicio de los trabajos de los dos rescates, el tercero y el cuarto. El proceso es largo y según un funcionario europeo “es complicado pero si hay una aprobación muy, muy rápida sería posible antes del 20 de julio”. Porque tras el análisis del ESM, la Comisión y el BCE también deben mirar las cifras y dar su ok.

Una fuente europea confirmaba que “para Tusk habría sido bueno ver una propuesta, habría sido más que mejor, porque el tiempo es muy limitado”, al tiempo que confirmaba en los pasillos del Consejo Europeo “creo que puede haber una propuesta muy, muy pronto”.

Merkel y Obama hablando en una cumbre en Alemania, en una foto de archivo (Reuters).Merkel y Obama hablando en una cumbre en Alemania, en una foto de archivo (Reuters).

Obama antes que Merkel

Mientras a los ministros del Eurogrupo se les negaba la tarde del martes un borrador sobre la propuesta que Grecia está obligada a presentar para evitar su salida del euro, el primer ministro, Alexis Tsipras, ofrecía algunos detalles por teléfono al presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Se desconoce el contenido exacto y la duración de la conversación (adelantada por medios griegos y confirmada por la Casa Blanca) pero al parecer Obama habría trasladado a Tsipras el deseo de que las negociaciones con la instituciones, la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) finalicen con éxito.

Fuentes gubernamentales griegas citadas por la prensa de ese país indicaron además que Tsipras dio detalles concretos sobre sobre  la propuesta que Grecia presentará a los acreedores el miércoles. Y la charla se produce un día después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, telefoneara también al primer ministro griego, para desearle “un pacto constructivo que permita” al país heleno “hacer las reformas fiscales difíciles pero necesarias”.

El hecho de que Washington tenga más información que Bruselas sobre las intenciones del gobierno griego ha molestado a varios socios de la Unión Europea. En el Eurogrupo celebrado ayer, el octavo en tres semanas, la delegación griega llegó una vez más sin una propuesta concreta de reformas que ofrecer a sus socios del euro.

Ante el estupor generalizado, en los pasillos se comentaba que el primer ministro griego, Alexis Tsipras, podría reservarse un ‘as’ en la manga y presentarse por la tarde con un borrador para negociar directamente con los jefes de gobierno europeos, algo que finalmente no hizo.

“No tiene ningún sentido”

A la salida de la reunión, los miembros del Eurogrupo no daban crédito. En declaraciones a El Confidencial, uno de los asesores describía lo sucedido como “raro y carente de sentido”. Describía cómo el titular de las finanzas helenas, Euclides Tsakalotos, llegó al encuentro con una cartera de trabajo de la que no ha sacado ni un solo documento con propuestas que compartir con sus homólogos del euro.

Dentro del Eurogrupo algunos habrían perdido los nervios, como el finlandés Alexander Stubb, que habría llegado a exclamar delante de sus colegas que su “paciencia se está agotando y si no hay un cambio de actitud en la reunión de los Jefes de Estado y Gobierno de este martes el tiempo se habrá terminado” para Grecia.

No ha habido propuestas, hemos estado comentando sólo cuestiones generales y no estamos para perder mucho tiempo

Otro funcionario europeo ha reconocido en privado al terminar la reunión de tres horas que “los periodistas no deberíais hacer planes para este fin de semana, cruzad los dedos”. De momento, los ministros del euro mantendrá una nueva reunión telefónica, aunque nadie descarta una cita extraordinaria antes del Eurogrupo del lunes 13.

Entre las caras largas se cuenta la del ministro español, Luis de Guindos, que dejó apenas un mensaje confirmando la ausencia de discusión sobre las reformas que debía traer Grecia. “No ha habido propuestas, hemos estado comentando sólo cuestiones generales y no estamos para perder mucho tiempo”, afirmaba antes de meterse apresuradamente en su coche.

El ministro español, Luis de Guindos, con el griego Tsakalotos (Efe).El ministro español, Luis de Guindos, con el griego Tsakalotos (Efe).

El tiempo se agota

Apenas unos minutos después, el Comisario Pierre Moscovici reconocía que el tiempo se acaba y depende de lo que el primer ministro Alexis Tsipras decida y muestre a sus colegas europeos.

En su comparecencia al término del Eurogrupo, el presidente, Jeroen Dijsselbloem, anunciaba que los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona esperan poder analizar en la mañana del miércoles una petición formal de Grecia para un tercer rescate. “Si es posible mañana tendremos una nueva teleconferencia para hablar de una nueva carta (de Grecia) con una petición formal pidiendo apoyo del MEDE”, expresó al término del Eurogrupo extraordinario celebrado este martes en Bruselas.

El ministro de Finanzas eslovaco, Peter Kazimir, aseguraba a la entrada del Eurogrupo que “prolongar estos debates y discusiones sería perjudicial para Grecia y para la eurozona en su conjunta. Así que debemos tomar en las próximas horas y semanas una decisión y u otra”.

El eslovaco es una de las voces más duras contra el gobierno Syriza y mostraba sin circuloquios los dos caminos que tiene enfrente la eurozona: o apoyar un tercer rescate que incluya la reestructuración de la deuda o asumir la salida del euro.

La palabra Grexit ha resonado más que nunca en la entrada del Eurogrupo. Los ministros de finanzas han tenido que lidiar con numerosas preguntas sobre este ‘accidente’, por utlizar la terminología comunitaria.

Compromiso de reestructuración

No hay sólo un problema político entre Grecia y sus socios del euro, es también de confianza. Atenas quiere por escrito el compromiso de la reestructuración. Y el Eurogrupo está harto de reunirse para nada, para no tener un documento concreto que discutir. El vicepresidente para el euro de la Comisión, Valdis Dombrovskis, reconocía que “si no hay un paquete de reformas creíble nada se puede excluir”. Es la primera vez un miembro del equipo Juncker deja la puerta abierta al Grexit.

El verdadero deadline para Atenas es el 20 de julio, la fecha clave para conocer su compromiso con la moneda única porque debe pagar más de 3.000 millones de euros al BCE. Si no recibe su dinero, Frankfurt podría apretar el botón nuclear, es decir, coartar ya definitivamente el ELA y hundir a los bancos griegos.

Fuente: ElConfidencial.com