La abogada que logra que te devuelvan hasta 600 euros por el retraso de tu vuelo

Era el verano de 2005 y Friederike Wallentin-Hermann, una abogada austriaca, su marido y su hija de entonces cinco años, se morían de ganas de llegar al ...

Era el verano de 2005 y Friederike Wallentin-Hermann, una abogada austriaca, su marido y su hija de entonces cinco años, se morían de ganas de llegar al hotel ‘Robinson Club’ en Bríndisi, al sureste de Italia, donde pasarían las siguientes dos semanas de “vacaciones en familia, repletas de emocionantes actividades”, en “medio de un bosque de pinos”, describe, en alemán, la web del complejo hotelero. Para ello, debían volar de Viena a Roma y de Roma a Bríndisi.

Su historia les sonará a muchos: “El vuelo tendría que haber salido muy temprano, así que nos levantamos a las 4 de la mañana”, recuerda Friederike, que cuenta que, cuando su familia y ella llegaron al aeropuerto, “todo parecía normal”: “Fuimos a la puerta de embarque y esperamos, pero en el momento en que tendría que haber empezado el embarque, no pasó nada”. Transcurrió media hora y la compañía les informó de que su vuelo había sido cancelado y debían dirigiesen al mostrador de ‘Austrian Airlines’ para intentar conseguir el siguiente vuelo de la aerolínea. En ese instante empezó un calvario que duró cuatro años.

“Había mucha gente que también tenía que ir a Roma”, así cuando Friderike y su familia llegaron, su vuelo con ‘Alitalia’ a Bríndisi ya había salido. Otra vez a esperar. Ahora en el aeropuerto de Roma, durante horas: “Puedes imaginarte lo difícil que fue no solo intentar enterarte de qué pasa con tu vuelo sino cuidar de una niña de cinco años que empieza a aburrirse y a estar cansada”, explica. Finalmente, aterrizaron en Bríndisi por la noche. Perdieron todo un día.

Viajeros en el aeropuerto de Frankfurt (Reuters).Viajeros en el aeropuerto de Frankfurt (Reuters).

Las famosas “circunstancias excepcionales”

Como le ocurrió a esta abogada austriaca, cada día, los vuelos de cientos de pasajeros, en todo el mundo, sufren retrasos y cancelaciones. En la mayoría de los casos, la legislación europea establece una serie de indemnizaciones para los vuelos que parten o llegan a la Unión Europa con una compañía de Europa.

Como explica la Agencia Estatal de Seguridad Área, si el retraso es superior a tres horas, “en determinados supuesto de retraso“, al pasajero, además de la asistencia, le corresponde una indemnización de 250 euros (hasta 1.500 km), 400 euros (de 1.500 a 3.000 km) o 600 euros ( más de 3.500 km), de acuerdo a lo previsto en el artículo 7 del Reglamento 261/2004.

La aerolínea no está obligado a pagar una compensación si puede probar que el retraso se debe a “circunstancias extraordinarias que no podrían haberse evitado incluso si se hubieran tomado todas las medidas razonables”, explica AESA. Y aquí viene el dilema, porque esta suele ser la respuesta a las reclamaciones de muchos viajeros. Así mismo le dijeron a Friederike, pero ella fue a Juicio y ganó.

El Confidencial ha localizado a través de su despacho de abogados, en Viena, a la abogada austriaca que llevó ante la justicia europea las famosas “circunstancias excepcionales”. Explica cómo lo vivió y qué se debe hacer si ocurre.

El presidente de Alitalia, Cordero Di Montezemolo (Reuters).El presidente de Alitalia, Cordero Di Montezemolo (Reuters).

‘Caso Friederike Wallentin-Hermann vs Alitalia’

Aquel día, en el aeropuerto de Roma, con la niña de cinco años a rastras, que empezaba a cansarse, Friederike y su marido no tenían a quién reclamar: “Alitalia acababa de cerrar su mostrador”. “Pero como soy abogada, aunque el Reglamento relativo a los derechos de los pasajeros acababa de estrenarse en este momento, sabía lo que había que hacer”, asevera. Así que conservó las tarjetas de embarque y anotó todos los detalles.

La reclamación duró más de lo que pensaba: pasó medio año queja tras queja. Cuenta que aunque es abogada, “no quería emprender acciones legales para obtener solo 250 euros, sobre todo, porque Alitalia se defendió diciendo que el vuelo se había retrasado debido a problemas técnicos”. Pero, “¿cómo podían probar que esto no fue realmente lo que sucedió? Tuve que pasar mucho de mi tiempo libre escribiendo emails y quejas a la compañía”, recuerda.

Pese a la negativa de la aerolínea a indemnizarles, Friederike no desistió: “Al ser abogada, para mí, no era tan difícil llevar este caso a juicio”, explica, “el problema es que, en ese momento, no estaba claro quién debía probar si era o no un fallo técnico”.

Dice que, en la segunda audiencia judicial, Alitalia presentó como testigo a un técnico que explicó los problemas mecánicos. Además, aclara que la aerolínea planeaba solicitar la opinión de un perito, que le habría salido caro, “en relación con la cantidad en disputa, de 250 euros“. “Mi principal problema era que perdía el juicio, tendría que pagar todos los costes de la demanda, incluidas las facturas del abogado de Alitalia y los honorarios del experto”, puntualiza.

Retrasos y cancelaciones en Fiumicino (Reuters).Retrasos y cancelaciones en Fiumicino (Reuters).

4 años para 250 euros

Pasó de junio de 2005 a enero de 2009, hasta que Friederike consiguió la indemnización de 250 euros que le correspondía junto al coste de las llamadas de teléfono que había hecho. Durante ese tiempo, también reclamó en nombre de su marido e hija.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea le dio la razón, en la sentencia de 22 de diciembre de 2008 en el asunto C-594-07 (caso Wallentin), al declarar que el concepto de “circunstancias extraordinarias”, que se utiliza para eximir del pago de la compensación correspondiente, “no se aplica ante un problema técnico surgido en una aeronave que provoque el retraso de un vuelo”, a menos que este problema derive de “acontecimientos que, por su naturaleza o por su origen, no sean inherentes al ejercicio normal de la actividad del transportista aéreo”.

El periplo judicial de Friederike sirve, hoy, a cientos de pasajeros en todo el mundo, para interponer sus reclamaciones, el problema es que la mayoría no conoce la normativa.

Cómo reclamar si tu vuelo se ha retrasado o cancelado

En caso de retraso de más de tres horas o cancelación del vuelo, esta abogada austriaca aconseja: guardar todos los comprobantes del viaje (como reserva y tarjeta de embarque); reclamar a la aerolínea lo antes posible (la mayoría no proporciona un email y sugiere que lo hagas a través de su web, en el apartado de ‘comentario o queja’) y guardar el contacto de otros pasajeros.

Pasajeros esperando un avión retrasado en Roma (Efe).Pasajeros esperando un avión retrasado en Roma (Efe).

Además, en la reclamación, junto a tu nombre, número de pasaporte o DNI y datos de vuelo (hora prevista de llegada y salida, origen y destino, número de vuelo, etc.) es importante citar la legislación: “Según la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 19 de noviembre de 2009 ante los casos C-402/07 y C-432/07 que concede el derecho a ser compensado de acuerdo a lo previsto en el artículo 7 del Reglamento 261/2004”.

Y en caso de fallo técnico, mencionar: que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, en la sentencia de 22 de diciembre de 2008 en el asunto C-594-07 (caso Wallentin), ya ha declarado que el concepto de “circunstancias extraordinarias”, utilizado para eximir del pago de la compensación correspondiente, no se aplica a un problema técnico.

Posiblemente, en un primer momento la compañía diga que “no”. Ante la negativa de la aerolínea, lo conveniente, es contactar a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea del país y presentar la reclamación a través de ellos. En el caso de los ciudadanos de España es AESA (este es su email: [email protected]).

Fuente: ElConfidencial.com