La casa del 'monstruo de Amstetten' se utilizará como hogar de refugiados

Fecha23.09.2015 – 09:08 H.  09:12 H. En 2008, la Policía de Austria liberó a Elisabeth Fritzl, una mujer que había pasado 24 años recluida en el sótano de ...

Fecha23.09.2015 – 09:08 H.  09:12 H.

En 2008, la Policía de Austria liberó a Elisabeth Fritzl, una mujer que había pasado 24 años recluida en el sótano de su domicilio. El responsable de su cautiverio y múltiples violaciones era su propio padre, Josef Fritzl, a quien pronto se bautizó como el ‘monstruo’ de Amstetten. La casa donde se produjo el secuestro se puso en venta en el momento en que se detuvo al responsable, pero no se le había dado uso hasta ahora: se convertirá en un hogar de refugiados.

Según informa la prensa local, el alcalde de Amstetten –Michael Wiesner– ha considerado que este nuevo objetivo es la mejor meta que se le puede dar a un inmueble que durante tantos años fue protagonista del horror. De esta manera, se espera que en los próximos días hasta 50 solicitantes de asilo se instalen en este edificio de Amstetten, y el Consistorio está a la espera de recibir 150 camas que pondrá a disposición de los refugiados. “Con esto habremos cumplido nuestra cuota”, dijo.

Josef Fritzl, responsable del secuestro y violaciones de su hija Elisabeth (EFE)Josef Fritzl, responsable del secuestro y violaciones de su hija Elisabeth (EFE)

Las personas que entren a vivir en esta casa serán informadas de lo que sucedió entre esas paredes –el sótano donde tuvieron lugar las atrocidades se rellenó de cemento en 2013–. A la edad de 18 años, Elisabeth Fritzl se dio por desaparecida. Su propio padre la recluyó en el sótano del domicilio familar, violándola en múltiples ocasiones. De hecho, la joven tuvo siete hijos fruto de estas relaciones. Uno de los bebés murió en cautiverio al enfermar y ser privado de tratamiento médico por parte de su abuelo y a la vez padre.

Una vez liberada, las autoridades proporcionaron identidades falsas tanto a Elisabeth como a sus hijos. Josef fue ingresado en un pabellón psiquiátrico penitenciario en régimen de cadena perpetua, donde tenía intención de escribir sus memorias. Sin embargo, los responsables de la cárcel le han prohibido la escritura de cualquier tipo de nota con este objetivo para que no pueda sacar provecho económico del motivo de su ingreso entre rejas. 

Fuente: ElConfidencial.com