La guerra contra las drogas en Filipinas apunta con el dedo a 159 cargos públicos

07.08.2016 – 13:25 H. En la guerra contra el narcotráfico del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte –conocido como ‘Harry el Sucio’-, ...

07.08.201613:25 H.

En la guerra contra el narcotráfico del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte –conocido como ‘Harry el Sucio’-, no hay límites. Después de reconocer que no le importan los derechos humanos y que su estrategia contra las drogas se basa en “disparar a matar”, el controvertido mandatario ha revelado una lista de 159 cargos públicos a los que acusa de estar vinculados con el narcotráfico y a los que les ha dado un ultimátum: “Tenéis 24 horas para personaros en vuestras unidades o voy a machacaros“.

No es ninguna sorpresa; durante la campaña electoral ya prometió acabar con el crimen organizado y las drogas en Filipinas en sus primeros seis meses de mandato. En este caso, los 159 jueces, políticos, policías y militares tienen a sus espaldas delitos comprobados y verificados por la Policía y el Ejército, ha dicho Duterte en la base naval de Panacan, en Davao, ciudad de la que fue alcalde durante años y donde se ganó la fama de duro con la delincuencia que le impulsó a la Presidencia del país en mayo.

La lista incluye a 8 jueces, 53 alcaldes y exalcaldes, 3 congresistas, y 95 policías y militares. Los jueces deberán entregarse al Tribunal Supremo, los policías al jefe de la Policía Nacional de Filipinas, los militares al jefe del Estado Mayor y funcionarios al Ministerio del Interior. “Si no (lo hacéis), ordenaré a las Fuerzas Armadas de Filipinas que vayan a por vosotros”, amenazó.

El alcalde de San Rafael, Cipriano Violago, da explicaciones tras aparecer en la lista de Duterte. (EFE)El alcalde de San Rafael, Cipriano Violago, da explicaciones tras aparecer en la lista de Duterte. (EFE)

Además, ordenó cancelar los permisos de armas y las licencias de los policías y militares mencionados en la lista, y urgió a los agentes y soldados asignados para la protección de los acusados a que abandonen sus puestos y regresen a sus unidades. El presidente filipino quiso, por otra parte, destacar que todos ellos serán juzgados de acuerdo con la ley y que bajo la Constitución del país son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.

Sin embargo, apuntó que decidió publicar la lista de nombres porque le debía la verdad al pueblo filipino. “Es muy importante que el pueblo conozca como están las cosas en el país. Es el compromiso que asumí cuando juré el cargo”, manifestó Duterte, quien fue investido el 30 de junio pasado para un mandato único de seis años.

Trabajadores de una morgue de Manila recogen un cadáver en plena lucha contra el narcotráfico. (EFE)Trabajadores de una morgue de Manila recogen un cadáver en plena lucha contra el narcotráfico. (EFE)

Primeras entregas

“Es mi apuesta, he apostado mi vida, mi honor”, agregó Duterte, que dijo que en caso de error, él será el único responsable. “Yo pedí la lista y que se revalidara. Yo soy el que la está leyendo y soy la única persona responsable de la misma”, subrayó. Pocas horas después de publicar la lista, varios oficiales de los gobiernos locales se entregaron a las autoridades para defenderse de las acusaciones.

“Quiero limpiar mi nombre. Estoy aquí para que el público conozca la verdad”, dijo al diario Inquirer Samsodin Dimaukom, el alcalde de la localidad de Datu Saudi-Ampatúan, de la provincia de Maguindanao, en el sur del país. También se han entregado en distintas comisarías de la Policía Cipriano Violago, alcalde de San Rafael (provincia de Bulacan); Martin de Guzman, alcalde de Bauang (provincia de la Union); y la antigua alcaldesa de Surigao del Sur, Rasmiya Macabagos.

Una mujer protesta contra las ejecuciones extrajudiciales cometidas en Filipinas. (Reuters)Una mujer protesta contra las ejecuciones extrajudiciales cometidas en Filipinas. (Reuters)

La publicación de la lista forma parte de la guerra contra las drogas de Duterte, que desde el pasado 10 de mayo -un día después de las elecciones generales en el país- se ha cobrado la vida de más de 850 personas, según los recuentos de medios locales.

El mandatario ha recibido numerosas críticas por el elevado número de víctimas de varias organizaciones como la ONU, que ha calificado la campaña antidrogas de Duterte como una “violación de derechos y libertades fundamentales”.

“Mis órdenes son disparar a matar. No me importan los derechos humanos. Créame. Me importa una mierda lo que digan. Esta guerra es contra las drogas

En respuesta, Duterte aseguró que “le da igual” el número de víctimas mortales que pueda dejar su iniciativa antidroga y defendió que se trata de una medida necesaria. “Odio matar a seres humanos (…) Pero tengo que hacer algo con el crimen y las drogas“, dijo el mandatario. “Mis órdenes son disparar a matar. No me importan los derechos humanos. Créame. Me importa una mierda lo que digan. Esta guerra es contra las drogas y aquí tenemos una crisis”, dijo este sábado Duterte en Davao, según el diario The Philippine Star. 

Pese a su violenta campaña, Duterte goza de una enorme popularidad en Filipinas, y las últimas encuestas apuntan a que un 91 por ciento de los entrevistados confían en su nuevo presidente, la puntuación más alta recibida jamás por un mandatario filipino.

Fuente: ElConfidencial.com