La idea de Del Bosque no varía y no habrá ninguna revolución contra Italia

25.06.2016 – 05:00 H. Llevamos tiempo diciendo que no es fácil digerir la derrota contra Croacia. Parece que no ha pasado lo que sucedió en los dos ...

25.06.201605:00 H.

Llevamos tiempo diciendo que no es fácil digerir la derrota contra Croacia. Parece que no ha pasado lo que sucedió en los dos primeros encuentros, esto es, un grandísimo juego de la Selección que ganó y convenció y se clasificó a octavos de final con suficiencia. Eso ya es pasado pretérito y no hay vuelta atrás. España sigue adelante por la parte más dura del grupo y con la sensación de que algo ha hecho mal y que algo hay que cambiar. Esa es la sensación del país, del aficionado y de parte de la prensa, pero no la del seleccionador, que al final es la que tiene que tomar las decisiones definitivas. Y él está contento con lo que ha visto y no tiene pensado hacer ningún tipo de revolución en París.

La selección española no está acostumbrada a perder. Lo estuvo durante muchos años, pero desde hace ocho años cada derrota es analizada al detalle para explicar cómo se ha podido producir tal anormalidad. Antes de 2008, cada partido perdido en fase fina se entendía como natural. Es el sino de la ‘Furia’, decíamos. Al ser un equipo perdedor, no había mucho más allá de la decepción propia del que quiere ganar y no lo hace, pero se comprendía que hasta ahí llegaba la calidad del equipo o la fortaleza mental de los jugadores. Ahora, los títulos obtenidos por la Selección nos fuerzan a querer más cada vez y criticar cualquier cosa que no sea una victoria.

Es entendible, por tanto, que se pida una variación profunda sobre algo que no la necesita en realidad. Del Bosque quedó contento incluso después del partido contra Croacia y salvo acciones puntuales en los goles encajados, no encontró ningún motivo para señalar a algún jugador como responsable al que sustituir por otro. Es comprensible que busque formas de mejorar el equipo, porque es consciente de que no es perfecto, pero lo único que le ronda por la cabeza en todo caso es hacer un pequeño cambio puntual y no especialmente significativo.

Esa permuta puede concentrarse en el centro del campo, la única zona de la alineación que se presta a algún tipo de cambio, ya que la portería, con De Gea consolidado (no hay dudas sobre él ni se le achaca desde dentro de la Selección nada en los dos goles encajados), como la defensa (la parte más inamovible) y la delantera (con Morata como máximo goleador junto a Bale del torneo) están claras. A Del Bosque siempre le ha gustado la idea del doble pivote y sin Xabi Alonso, decidió renunciar definitivamente a ella. Pero es cierto que en dos de los tres partidos disputados hasta el momento, ha acabado recurriendo a Bruno Soriano para volver a esa composición táctica. Y no se descarta en absoluto que pueda jugar así de inicio ante Italia.

Nolito marcó el 2-0 contra Turquía (Eric Gaillard/EFE).Nolito marcó el 2-0 contra Turquía (Eric Gaillard/EFE).

En ese caso, el que caería del once sería Nolito, la pieza más débil del tablero. Pero no es algo que le moleste al andaluz. “El ‘míster’ es el que manda. Somos 23, tengo que estar tranquilo y si ve que es lo mejor para el equipo y es oportuno que no juegue pues de puta madre. Yo estoy tranquilo”, afirmó con una sonrisa siempre presente en su cara. No lo dice por desapego, muy al contrario. Dice eso porque lo que más le importa al todavía jugador del Celta es que el equipo gane y si para que eso pase tiene que no jugar, lo firma sin dudarlo.

Si no fuera Bruno el elegido sí podría serlo Koke, que apenas ha jugado un ratito contra Turquía con el partido ya totalmente resuelto. Y es una situación muy extraña la suya, puesto que es uno de los jugadores más importantes del subcampeón de Europa, el Atlético de Madrid, y por ello se podría entender un sentimiento de frustración por su parte, pero el madrileño no expresa eso. “Mis sensaciones son buenas, con ganas de entrar en el equipo, he llegado en buen momento a la Eurocopa. Por ahora sólo he podido jugar en un partido pero estoy preparado para cuando haga falta”, dijo el centrocampista.

Pero a pesar de todo esto, lo más normal es que Del Bosque no realizase ningún cambio. Ha confiado tanto en sus once titulares hasta el momento que sería un mensaje negativo para el sacrificado o los sacrificados. El técnico se ha quedado con las cosas positivas, con el juego descomunal de los dos primeros días de competición y el muy buen rato visto ante Croacia, a la que al final no se ganó por un penalti fallado. Además, cuenta con que van a recuperar la forma en estos seis días de parón que han tenido y que llegarán en plenas condiciones a París.

Fuente: ElConfidencial – Deportes