La marcha atrás del Cholo Simeone y un par de debates abiertos

Lleva tiempo hablando de luchar por la tercera plaza y tras empatar en Málaga, esa es la batalla que tiene por delante el Atlético de Madrid. Mensajes ...

Lleva tiempo hablando de luchar por la tercera plaza y tras empatar en Málaga, esa es la batalla que tiene por delante el Atlético de Madrid. Mensajes similares mandó Simeone la pasada temporada y su equipo ganó la Liga porque, simplemente, fue el mejor. Esta vez, sin embargo, Barcelona, que cedió dos puntos en Sevilla, y Real Madrid, que no falló, ya parecen inalcanzables. Valencia y Sevilla son los rivales a vigilar en las últimas jornadas por el Atleti, mientras que la guerra de verdad la librará en la Champions League. Con este escenario, son algunos los debates abiertos, empezando por la portería y acabando por el ataque, aunque cuando el Cholo metió la marcha atrás -retirando del campo a Torres- en Málaga, parece obvio quién tiene ventaja para ser el ariete del equipo.

El debate del ‘9’ está abierto de puertas hacia fuera, porque internamente, con hechos en la mano, para Simeone no es tal. Tras una discreta primera parte, en consonancia con el juego del equipo, Fernando Torres firmó buenos minutos tras el descanso, apareciendo en diferentes oportunidades y rozando el gol. Pero el Cholo, cuando el partido estaba más abierto, metió la marcha atrás, retirando del terreno de juego al de Fuenlabrada y dando entrada a Saúl. La jugada salió mal, pues tres minutos después Samuel ponía por delante en el marcador al Málaga. Griezmann tuvo que volver a aparecer posteriormente para amarrar un punto de oro.

Hace días, en rueda de prensa, Simeone hizo un alegato para resaltar la figura de Mandzukic. Desveló que éste le dijo que quería parar, que no se encontraba en condiciones de ofrecer un rendimiento óptimo al equipo. El Cholo destacó la postura del croata, comentando que le agradeció el gesto, diciendo que le dijo que “si no me hubieras dicho eso, mañana vuelves a jugar, pues para mí eres titular”. Parece obvio, a la vista de los números, que será Mandzukic el que juegue este próximo martes ante el Real Madrid, mientras Torres deberá esperar turno. Eso sí, la continuidad de Mario más allá del próximo 30 de junio se puede descartar a día de hoy.

Moyá y Oblak durante un entrenamiento del Atlético de Madrid (EFE)Moyá y Oblak durante un entrenamiento del Atlético de Madrid (EFE)

16 millones de razones

Simeone nunca ha sido un enamorado de Mandzukic. Más bien todo lo contrario, pues ya en el mes de agosto expresó internamente sus dudas en relación al recién llegado. Por eso presionó -personalmente- a Torres en pleno período estival para que volviera a casa. En aquel momento no se dieron las circunstancias necesarias, algo que sí sucedió el pasado mes de diciembre, cuando se cerró la operación. Pero pasan las jornadas, y aquella presión para tenerle a su lado no se ve reflejada con hechos, con un Torres que pasa más tiempo en el banquillo de lo que esperaba cuando accedió a regresar a casa.

El primer gol del Málaga, marcado en propia meta por Fernando Torres, dejó algunas dudas sobre Oblak, igual que alguna que otra acción del portero esloveno, reticente a abandonar su propia portería. Miguel Ángel Moyá, ya restablecido de la lesión muscular que le hizo ceder su sitio, ocupó lugar en el banquillo de La Rosaleda. Está por ver qué sucede a partir de ahora y qué portero acaba la temporada con la etiqueta de titular. Pese a la importante inversión realizada en el fichaje de Oblak -el Benfica ingresó 16 millones de euros-, Simeone apostó por Moyá como titular, sabiendo que el esloveno era la gran apuesta de futuro del club tras la marcha de Courtois. El próximo martes se verá quién es el que manda hasta final de temporada en la portería rojiblanca.

“Se trata de un empate importante porque nos acerca a nuestro objetivo, que es pelear con Sevilla y Valencia”, dijo el Cholo Simeone en sala de prensa, subrayando que “no estamos tan mal” con vistas al partido con el Real Madrid del próximo martes “porque empatamos”. Subrayó el técnico del Atlético que “en el primer tiempo pudimos hacer más daño del que hicimos. Tras el empate, comenzó un nuevo partido”. El argentino destacó que “el segundo tiempo se convirtió en un correcalles porque el Málaga juega muy bien al contragolpe, y de ahí que se pusieran por delante en el marcador. Ese escenario les conviene más a ellos. Al final, sin embargo, pudimos controlar mejor el partido”.

Fuente: ElConfidencial – Deportes