La nula solidaridad de la BBC arruina la pizarra de Rafa Benítez

16.12.2015 – 05:00 H. – Actualizado: 3 H. La derrota del Real Madrid ante el Villarreal derramó tanto dolor como indignación entre el madridismo y ...

16.12.201505:00 H. – Actualizado: 3 H.

La derrota del Real Madrid ante el Villarreal derramó tanto dolor como indignación entre el madridismo y dolió las tripas en la planta noble del club de Chamartín. El papel de Rafa Benítez, el entrenador, se encuentra más mojado que nunca. Además de la pizarra del técnico, muy cuestionada, los disparos apuntan a que el vestuario ha bajado los brazos. La actitud insolidaria en los partidos de Cristiano, Benzema y Bale (la famosa BBC), incluyendo en esta nómina a James Rodríguez, resulta escandalosa y deja a Benítez a los pies de los caballos.

Otra derrota del Real Madrid, y van tres, ante escuadras que le exigen al equipo, y Barcelona y Atlético alejados ya a cinco puntos, todo hace que las miradas se dirijan de nuevo a Florentino Pérez, presidente del club, que ha cerrado las persianas y espera acontecimientos. En el club no se mueve un varal, aunque se anota todo. El entrenador del primer equipo trabaja como si nada en su laboratorio, buscando una fórmula que rompa el maleficio pero sabe que su bolígrafo, como la horquilla de un zahorí, apunta muy claro al pozo de los problemas, el vestuario, y justo al rincón de las estrellas: la famosa BBC.

Tras el partido tan nefasto para los madridistas, Sergio Ramos, su capitán quiso explicar el desastre: “No entramos enchufados, faltaron determinación e intensidad”. Y su compañero Pepe tocó hueso: “Para ganar los partidos tenemos que igualar la intensidad del rival y salir con más espíritu de equipo”. Ahí es donde duele: intensidad. Y solidaridad: once futbolistas remando en la misma dirección. La que no entienden ninguno de los señalados.

Rafa Benítez quedó muy tocado a ojos de la directiva tras la derrota del Madrid ante el Villarreal (EFE)Rafa Benítez quedó muy tocado a ojos de la directiva tras la derrota del Madrid ante el Villarreal (EFE)

Un puro desastre

Benzema, Bale, Cristiano y, últimamente, James corren hacia la portería contraria y cuando pierden el balón se quedan enganchados y no regresan para auxilios defensivos. En el gol del Villarreal, en los primeros compases de partido, Bale se encuentra cerca de Modric con el fin de acompañar al croata en el inicio del contragolpe. Más que un acompañante parecía un cuadro sobre una pared. Cuando Modric perdió la pelota, Bale se quedó mirando (con Danilo pillado a contrapié), como si el gol fuese a marcarse en Nápoles y no en El Madrigal.

Ya lo comentaron algunos de sus rivales del Sevilla y del Villarreal, que vieron aliviados cómo las transiciones ataque/defensa que hacían los madridistas eran un puro desastre. Danilo y Marcelo corrían despavoridos hacía atrás, los centrales miraban cómo más de una vez sufrían jugadas en inferioridad y Modric terminaba como pollo sin cabeza. Arriba, en jarras, Cristiano, Bale, Benzema y James Rodríguez (salvo los primeros minutos) miraban el fragor de la batalla en primera fila de barrera. Los amarillos asistieron atónitos al desafortunado espectáculo de las estrellas del rival.

Toni Kroos ha perdido protagonismo en los últimos tiempos (EFE)Toni Kroos ha perdido protagonismo en los últimos tiempos (EFE)

La situación de Toni Kroos

El problema no es nuevo, pues se detectó el pasado año con Carlo Ancelotti y el italiano no supo corregir. La herencia que recibió Benítez contiene explosivos y, sobre todo, desmonta todos sus argumentos tácticos. La solidaridad no existe porque atacan todos, pero defienden solo ocho. Quizás eso explique la valía que tiene para Rafa Benítez un jugador como Casemiro, un futbolista de gran fortaleza física pero muy justo de talento, erigido en el ancla que el técnico en su desesperación se ha inventado aun a costa de sacrificar a Kroos. Pero el problema, lejos de encontrar solución, ha seguido mortificando a los blancos, como se vio el pasado domingo con Modric, elegido para la salida del balón desde la defensa, y la medida acarreó trágicas consecuencias.

El malestar en el área presidencial es muy grande y ni el silencio obligatoriamente impuesto oculta la crispación. La huida hacia adelante solo agranda la herida. Un diez en ataque pero un suspenso en defensa. Cristiano no defenderá nunca y Bale tampoco anda por la labor; Benzema se encuentra en su mundo. La BBC es un campo de minas y Benítez oliendo a pólvora.

Fuente: ElConfidencial – Deportes