La oposición venezolana toma Caracas

01.09.2016 – 22:39 H. Marcha y contramarcha. Oposición y chavismo, en ese orden. Las movilizaciones convocadas por la Mesa de la Unidad Democrática ...

01.09.201622:39 H.

Marcha y contramarcha. Oposición y chavismo, en ese orden. Las movilizaciones convocadas por la Mesa de la Unidad Democrática lograron realizarse en paz, hasta primeras horas de la tarde, con una asistencia masiva. Las pocas fotografías de las distintas vías de la ciudad objetivo de la ‘Toma de Caracas‘ evidenciaron multitudes, a pesar de las trabas del Gobierno para asistir a la manifestación.

Aún de madrugada, las principales vías de acceso a la capital amanecieron cerradas o con alcabalas de cuerpos de seguridad que retrasaron el tráfico y a los distintos autobuses que transportaban gente simpatizante de la oposición. Las ‘trancas’ también afectaron a las unidades de transporte que movilizaban a simpatizantes del chavismo, convocados por el Partido Socialista Unido de Venezuela para “defender la revolución”.

La ciudad, una vez más, mostró dos caras, aunque una con más músculo en el rostro que la otra. El chavismo concentró a los suyos en la céntrica avenida Bolívar, que no lograron llenar de punta a punta como habían prometido. De hecho, el propio vicepresidente del partido, Diosdado Cabello -considerado el segundo hombre fuerte del oficialismo- posteó en su cuenta de Twitter una foto de la avenida repleta de chavistas asegurando que era del día, pero al detallarla se notaba su antigüedad: retrata el cierre de campaña de Hugo Chávez en octubre de 2012 y muestra edificios en construcción que actualmente ya están terminados.

Otro momento de la manifestación. (EFE)Otro momento de la manifestación. (EFE)

Del otro lado, y aunque el Ministerio de Interior y Justicia prohibió el vuelo de drones que registraran imágenes, algunas fotografías y vídeos se lograron hacer utilizando estos aparatos, dando cuenta de la multitud reunida en distintos puntos de la ciudad, lejos del centro de poder: Miraflores.

“Yo me siento más pobre, por eso estoy aquí”, dijo Óscar Talavera, exfuncionario del Poder Judicial, jubilado a sus 63 años y residente en una zona de clase media. Explicó que sus costumbres como consumidor han variado por disminución en su capacidad de pago y por la profunda escasez que se vive en Venezuela. Cerca de él, Jessica López pedía, con urgencia, un “cambio ya”. Con su uniforme de enfermera en servicio y acompañando la movilización que pasó cerca del centro de salud privado donde trabaja, aseguró que “nos dieron permiso de asistir porque igual no hay cirugías. Allí hay poco trabajo, porque nunca hay suficientes insumos médicos para tratar a la gente. Basta ya de eso, merecemos que las cosas fluyan mejor. Salimos con los uniformes porque también forma parte de nuestro mensaje”.

A pesar del anuncio del alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, de que los opositores “no van a entrar al municipio”, dos de los puntos de concentración estaban ubicados en esa jurisdicción. “No fue que entramos, es que somos de aquí”, dijo Rainer Peña, un estudiante universitario de 21 años que desde las siete de la mañana se presentó en El Paraíso, la zona más al oeste de la capital, que sirvió como punto de inicio de una marcha que se movió hacia el este de la urbe. “No salimos de Catia -una zona emblemática por haber sido sostén del chavismo- para no pasar por el palacio de gobierno y evitar provocaciones. No hay que malinterpretar lo que queremos: una lucha cívica por el referéndum revocatorio, que los venezolanos voten y participen”, dijo el diputado opositor Stalin González, electo en esa jurisdicción caraqueña.

Lilian Tintori (al fondo) en un momento de la manifestación. (Reuters)Lilian Tintori (al fondo) en un momento de la manifestación. (Reuters)

Quienes participaron en la movilización opositora lo hicieron siguiendo a la multitud, sin tener claro qué ruta seguir. “Para donde nos digan nos movemos”, dijo Peña, quien protestó porque “no puede ser que tengamos que hacer unas colas larguísimas para que te vendan nada más papel sanitario o aceite. Uno no come papel y el aceite para qué lo vas a usar si no tienes ni harina para freír”.

Llegado el mediodía, en las tres tarimas dispuestas por la Mesa de la Unidad, se leyó un manifiesto exigiendo al Consejo Nacional Electoral anunciar un cronograma concreto para la realización del referendo revocatorio, y se convocó a nuevas jornadas de protesta que incluirán caceroladas, concentraciones y nuevas marchas durante el siguiente mes. El presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, dijo que el interés de los organizadores era “culminar pacíficamente la marcha” y demostrar que “la gente está en son de paz, alegre y expresando sus consignas. Eso es lo que tiene preocupado al Gobierno”.

Agencias

El portavoz de la organización española, Pedro Barea, ha calificado a la oposición venezolana como “ultraderecha” y ha asegurado que no sabe “esperar a las urnas”

Pasadas las dos de la tarde, la hora en que se había dicho que terminaría la actividad, la mayoría de los manifestantes comenzó a retirarse. Muchos lo hicieron buscando lugares para comer, pero otros, como Iris Hernández, optaron por seguir el rastro de gente que vio cargando con papel higiénico en bolsas: en un comercio cercano vendían y este jueves le tocaba comprar por el terminal de su cédula de identidad, como lo manda el gobierno. “¿Qué nos queda? Uno marcha, uno protesta, uno pide salir de esto, pero mientras tanto lo que toca es sobrevivir. Por eso es que en estas cosas hay tanta gente arrecha [cabreada]”.

La jornada de protesta de la oposición también incluyó otras ciudades. En algunas partes del país, hubo confrontación con simpatizantes del chavismo y, durante la tarde, quedaron grupos rezagados en la capital que optaron por trancar vías, quemar vehículos y enfrentarse a la Policía Nacional Bolivariana.

La pelea por los números

Del otro lado de Caracas, en el centro de la ciudad, Nicolás Maduro declaraba que un supuesto golpe de Estado había sido derrotado. Frente a una multitud concentrada para respaldarlo, aseguró que a 500 metros del Palacio de Miraflores fueron capturados el martes pasado 92 colombianos que integraban un campamento de paramilitares y mercenarios. El jefe del Estado aseguró que con esa acción, y la detención de opositores acusados de preparar escenarios subversivos con explosivos, se evitó una “emboscada fascista”.

Manifestación paralela de apoyo a Maduro. (EFE)Manifestación paralela de apoyo a Maduro. (EFE)

Carmen Zuleta, de 41 años, dijo haber asistido a la concentración oficialista “porque hay que cuidar lo que nos dejó el comandante Chávez. Yo no quiero perder las misiones [programas sociales] ni que nos gobiernen los gringos”. A su lado, un muchacho de 23 años, Alfredo Díaz, afirmó que “la oposición quiere un nuevo 11 de abril [derrocamiento de Chávez en 2002], pero no lo vamos a permitir. Menos mal que nosotros tenemos las fuerza del Estado”. Ambos estaban convencidos de que la multitud “roja rojita” era de mayor envergadura que la contraria.

Maduro también reiteró que tiene listo “el decreto para allanar la inmunidad parlamentaria” y poder actuar contra los opositores que controlan el Poder Legislativo, y calculó en solo 20.000 personas la convocatoria opositora que desde la Mesa de la Unidad Democrática aseguran alcanzó el millón de participantes. “Si quieren marchar todos los días, marchen todos los días como en 2002 y 2014. No es la primera vez que la derecha hace marchas. Ellos pueden marchar cuando quieran”, indicó.

Fuente: ElConfidencial.com

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