La primera de muchas veces en las que Bale tendrá que tirar del carro del Madrid

21.08.2016 – 05:00 H. Empieza la Liga y al Madrid le ha cogido en bragas. Aunque sería muy del Real Madrid de los últimos años, en este caso no podemos ...

21.08.201605:00 H.

Empieza la Liga y al Madrid le ha cogido en bragas. Aunque sería muy del Real Madrid de los últimos años, en este caso no podemos hablar de una falta de programación, de planificación deportiva que haya originado que los blancos arranquen la Liga con una parte destacada del once titular fuera de combate. Al Madrid le ha afectado el virus FIFA, si bien ese apelativo otorgado a los problemas devenidos de las convocatorias internacionales debería aplicarse en este caso concreto a la UEFA y su Eurocopa. Sin embargo, casi todos los clubes que contaban con finalistas en la Eurocopa ya los tienen disponibles. El Madrid y el Atleti aún arrastran consecuencias del torneo: no están Cristiano y Pepe por los blancos, ni Griezmann por los rojiblancos. Pero claro, hay reemplazos. Los grandes clubes tienen esa ventaja natural.

Claro, el Madrid no tiene a Cristiano, pero tiene a Bale. Cierto es que llevan tres temporadas siendo complementarios y no sustitutivos, pero en Anoeta al galés le toca ejercer el papel para el que fue reclutado en septiembre de 2013. El Madrid se presentará ante la Real Sociedad con una alineación que no veremos mucho desde el momento en que los que están de baja vayan reincorporándose a la normalidad. No le faltará calidad competitiva, más bien al contrario: este equipo siempre va sobrado de ella, pues por ello es una de las mejores plantillas del planeta y debe suponerse que sus suplentes son mejores que la mayoría de titulares de otros clubes.

Puede que así sea, pero todo ejército necesita un adalid y puesto que el fútbol es un deporte en el que se gana marcando más goles que el contrario, es más determinanet un jugador con función ofensiva, de lo contrario tendríamos que señalar a Sergio Ramos, jefe espiritual del vestuario y creador de corrientes de opinión. Pero la responsabilidad que ha tenido durante siete años Cristiano Ronaldo debe recaer sobre su sucesor, Gareth Bale. Nadie más en el vestuario blanco puede (ni debe) soportar esa exigencia que en su día Florentino Pérez le otorgó al extremo de Cardiff convirtiéndolo en el, por entonces, fichaje más caro de la historia del fútbol, por encima del propio Cristiano.

El Trofeo Bernabéu fue el único partido que ha jugado Bale en pretemporada (Mariscal/EFE).El Trofeo Bernabéu fue el único partido que ha jugado Bale en pretemporada (Mariscal/EFE).

No queremos decir con todo esto que Bale aún no haya asumido los galones que le corresponden en todo este tiempo, pues sería negar una realidad tangible. Bale ha jugado un papel clave en la consecución de los seis títulos que ha ganado el Real Madrid de 2014 a nuestros días, anotando en finales o participando activamente en ellas. Está fuera de toda duda que sin él, este ciclo victorioso madridista nunca se hubiera llegado a producir. No obstante, cabe destacar un detalle en la relación de Bale con los títulos: nunca tuvo encima la exigencia de portar el estandarte blanco, el cual lucía con elegancia y gallardía Cristiano Ronaldo hasta hace no mucho. Poco tiene que ver la responsabilidad siendo la estrella que siendo el principal actor secundario.

Cristiano irá apagándose poco a poco

Conforme pasan los años, Bale tiene mayor peso en el equipo. El curso pasado ya fue tirando del Madrid hasta que se lesionó. Y nada más volver tras superar sus problemas físicos, siguió con la misma progresión positiva hasta finalizar el año con 19 goles y 15 asistencias de gol en 31 patidos oficiales. Es decir, generó 34 goles. Este año, esas cifras deberán seguir incrementándose. Y esto no es por otra cosa que por el hecho innegable de que Cristiano Ronaldo está sintiendo su edad de manera cada vez más acentuada. Sigue siendo un goleador colosal, pero su influencia en el desarrollo del juego es habitualmente mínima. Por tanto, no podrá ejercer la misma función de comandante en jefe del Madrid todos los días. Lo sabe él, aunque no lo quiera asumir y, lo más importante, lo sabe Zidane, que es quien manda.

El paso del testigo será lento, no tanto por Bale sino por el propio Cristiano. Está previsto que próximamente el portugués prolongue aún más su contrato con el Real Madrid hasta el año 2020. Es decir, dos años de los que firmó en septiembre de 2013 (dos semanas después de confirmarse el fichaje de Bale, en lo que fue una muestra de respeto directa del presidente hacia su estrella, en la que le vino a decir que era él el líder y no el nuevo). Por entonces, Cristiano tendrá 35, si cumple en su totalidad lo que firme. Bale irá subiendo escalones hacia la capitanía moral del Madrid hasta que un día, Cristiano y el club blanco separen sus caminos y entonces sea el galés el responsable de comandar al ejército madridista. 

Por ahora, Bale tiene la responsabilidad inmediata de hacer olvidar en Anoeta las bajas con las que llega el Madrid a su estreno liguero. No solo falta Cristiano arriba, sino que Benzema vuelve a ser baja por una sacroileítis, esto es, una inflamación en las articulaciones que unen la columna lumbar y la pelvis, es decir, los mismos problemas de espalda que apenas le han dejado al francés participar un rato en la Supercopa de Europa en toda la pretemporada. No hay tiempo de baja estimado y se teme que se prolongue en el tiempo. Y por tanto, Bale tendrá que aparecer aún más. Como Morata. Como Mariano, que se queda definitivamente en la plantilla. 

Alineaciones probables:

Real Sociedad: Rulli; Zaldua, Iñigo Martínez, Mikel, Yuri; Illarramendi, Bergara, Xabi Prieto, Zurutuza, Oyarzabal y Juanmi.

Real Madrid: Casilla; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Isco; Lucas Vázquez, Bale y Morata.

Árbitro: Martínez Munuera (comité valenciano).

Estadio: Anoeta.

Hora: 20:15.

Fuente: ElConfidencial – Deportes