La reválida de Koke con España y la seria opción de volver al doble pivote

06.06.2016 – 05:00 H. Los jugadores de Real Madrid y Atlético de Madrid ya están con la Selección. Cuatro, solo cuatro aportan entre el campeón y el ...

06.06.201605:00 H.

Los jugadores de Real Madrid y Atlético de Madrid ya están con la Selección. Cuatro, solo cuatro aportan entre el campeón y el subcampeón de Europa. Y probablemente, solo dos de ellos formen parte del once básico de Del Bosque en la Eurocopa, Juanfran y Ramos. Lucas Vázquez tiene la vitola de revulsivo, mientras que Koke ha ido perdiendo peso en la Selección durante el último año y todo apunta a que no será de los fijos. Extraño es, sin duda, pues Koke es cada día que pasa más importante en el Atlético de Madrid, pero Del Bosque busca otras cosas. 

[Consulte el día a día de la Eurocopa]

Durante todos estos años anteriores, en los que España ha jugado y ganado más que ninguna otra selección en el mundo del fútbol, rara vez nos hemos podido parar a analizar por qué lo ha hecho. El triunfo tiene una capacidad cegadora bestial, infinitamente superior a las derrotas, de las cuales siempre se puede y se debe aprender. Son muchos los detalles que se pasan de largo sin que nos demos cuenta de que se han producido, mucho menos entendemos por qué se han producido. Por ejemplo, ¿por qué España fue siempre el equipo menos goleado en los torneos en los que acabó como campeona? Porque siempre primó la seguridad defensiva ante la potencia atacante, en una decisión muy estudiada que tomó Del Bosque en 2010. 

Esa decisión consistió en establecer como elemento clave en el juego español la figura del doble pivote en el centro del campo. Hasta entonces, Del Bosque había heredado de Luis Aragonés a Marcos Senna como único centrocampista de contención, del cual se desprendían Xavi, Iniesta y Silva con libertad de creación. Sin embargo, el actual seleccionador se encontró con Busquets y no tuvo más remedio que hacerle sitio, pero no lo dejó solo prácticamente nunca. Le añadió como complemento a Xabi Alonso. Eso juntó a dos delicados creadores de juego que ofrecían siempre un despliegue físico descomunal. Es decir, el estilo no se discutía, pero sí se hacía la manera de mantenerlo. Jugó con ellos en el medio en el Mundial de 2010, la Eurocopa de 2012, la Confederaciones de 2013 y el Mundial de 2014. Es decir, era el principio común equipo a equipo.

[Decálogo para entender la lista de Del Bosque]

A partir de ahí, España no fue una máquina de hacer goles, sino una roca atrás que se defendía a través de la posesión del balón, una virtud que proviene de la herencia holandesa y azulgrana, propia de la comprensión absoluta del fútbol de posición y su utilización de otra manera igual de efectiva. En los partidos decisivos de todas las eliminatorias hasta las finales ganadas, España nunca recibió un gol. Ni uno en 10 encuentros a vida o muerte ante combinados tan potentes como Italia, Francia, Portugal, Alemania u Holanda. Del Bosque primó no encajar a marcar.

Busquets y Koke ya no suelen coincidir en el once titular. (Marcelo del Pozo/Reuters)Busquets y Koke ya no suelen coincidir en el once titular. (Marcelo del Pozo/Reuters)

Luego llegó España al Mundial de Brasil y pasó lo que pasó, lo que ya se avisó en la final de la Confederaciones de justo un año antes. El proyecto estaba profundamente desgastado y exigía a gritos una renovación que llegó tarde. Del Bosque siguió y prometió cambios progresivos, no radicales. Pero se encontró de golpe sin Alonso y Xavi, unas pérdidas muy sensibles para él y su idea. Para Xavi creyó encontrar sustituto en Koke Resurrección, pero ¿y para Alonso? Aún lo está buscando. Porque Del Bosque no ha visto a Koke como un pivote y porque no ha encontrado otra figura que le dé esa seguridad táctica y técnica que le ofrecía el jugador del Bayern.

[Casillas se empeña en avivar el debate]

El canterano del Atleti fue su primera opción. Busquets-Koke era un centro del campo constante en el primer año post-Mundial de Brasil. Pero esa España era excesivamente plana, no jugaba a nada y había sufrido varios resultados negativos, como la sonrojante derrota en Eslovaquia. Desde marzo de 2015, cuando España ganó 1-0 a Ucrania en Sevilla, Del Bosque no ha vuelto a juntar a azulgrana y rojiblanco en un once titular, y eso es significativo, porque extraña vez Del Bosque vuelve sobre sus pasos. Por ahora ha preferido dejar solo a Busquets, lo cual tampoco ha funcionado, y mucho menos cuando no estaba el culé y sí lo hacía Mikel San José, que tiene un corte mucho más defensivo y menos organizativo.

[Nolito y Morata, el gol que hacía falta]

Por eso, Bruno Soriano ha vuelto a contar para Del Bosque. A los 31 años, el capitán del Villarreal va a jugar su primer torneo internacional con la Selección. Y Del Bosque lo llama a consciencia, porque ve en él al más claro sustituto de Xabi Alonso que hay en el fútbol español hasta la fecha. Tiene una capacidad de sacrificio propia de un volante tapón y la finura creadora del arquitecto más exquisito. El entrenador sabe que para ganar una Eurocopa, Busquets necesita un acompañante, porque en España no tiene a un Messi que le solucione cualquier partido que se le ponga delante. Bruno y Busquets pueden encajar y eso supondría la desaparición irremediable de Koke del once.

Claro que el madrileño puede actuar en otras posiciones que no sean las de pivote posicional (defensivo y creativo al mismo tiempo), como es la zona del interior, tan prolífica en el fútbol español. Sin embargo, para ese rol Del Bosque cuenta con Iniesta y Cesc como hombres de confianza. Como ya ha dicho en varias ocasiones, a Del Bosque no le importa tanto el papel de un jugador con su club como lo que puede aportar a la Selección, y Fàbregas ha aportado y aporta muchísimo más de lo que ha hecho este año en el Chelsea. Además, hay que sumar la incorporación definitiva de Thiago a la plantilla, otro para una posición que también podría ocupar Silva. Es decir, Koke tiene competencia allá donde busque hueco. 

Fuente: ElConfidencial – Deportes