La última excentricidad noruega: pagar 1.200€ a los inmigrantes si se marchan

26.04.2016 – 17:34 H. Noruega quiere acelerar la salida de inmigrantes ilegales de su país. Si el pasado lunes anunciaba la puesta en marcha de un polémico ...

26.04.201617:34 H.

Noruega quiere acelerar la salida de inmigrantes ilegales de su país. Si el pasado lunes anunciaba la puesta en marcha de un polémico programa de repatriación, por el que se pagaban hasta 2.400 euros (20.000 coronas) a aquellos extranjeros que decidieran abandonar el país nórdico por voluntad propia, ahora la administración noruega ha añadido un incentivo extra: otros 1.200 euros (10.000 coronas) para los primeros 500 en marcharse.

La polémica está servida. Sylvi Listhaug, la ministra de Inmigración e Integración ha confirmado esta nueva medida en una entrevista a la televisión pública ‘Nrk’. Y es que entiende que es la mejor manera de que sus arcas no se vean afectadas económicamente: “Alentaremos a más gente a decidirse a marcharse del país pagando un poco más de dinero, para no mantenerlos aquí. Si parten no gastamos más fondos, nos cuesta mucho tener gente en los centros de acogida“.

En los últimos años, Noruega se ha convertido en uno de los países a los que acuden buena parte de refugiados, sobre todo sirios e iraquíes. Para tratar de frenar el aumento de inmigrantes dentro de sus fronteras, el país nórdico anuncióel pasado mes de diciembre el denominado ‘Programa de Retorno Voluntario Asistido’, que se puso en marcha este lunes. Ahora, han incluido un nuevo incentivo para todos aquellos que decidan ser de los primeros 500 que salen más allá de sus fronteras.

La suma de 1.200 euros se debe añadir a los 2.000 ofrecidos por el gobierno noruego a los refugiados. Las familias que cuenten con dos niños recibirán, además, una suma de 8.600 euros, al que se le añadirá otros 2.000 euros adicionales para gastos que puedan acumular en su viaje de regreso. La única condición para recibir el dinero es haber llegado en Noruega antes del 1 de abril y tener documentos válidos en su poder.

Sylvi Listhaug 'haciéndose' pasar por refugiada en Lesbos (Reuters)Sylvi Listhaug ‘haciéndose’ pasar por refugiada en Lesbos (Reuters)

“Hay muchas personas que pidieron asilo, pero saben que sus solicitudes serán rechazadas. Es mejor para nosotros animarles directamente a volver sobre sus pasos“, confesaba Listhaug. Y es que la ministra noruega es una de las más polémicas de su gobierno: sin ir más lejos, la semana pasada decidió acudir a Lesbos, donde pidió ser lanzada al Mar Egeo para “probar qué se siente al ser un inmigrante“. Posteriormente aseguró que fue una “experiencia terrible”.

Eso sí, se lanzó al agua con un traje térmico de última teconología y un chaleco salvavidas, además de estar vigilada constantemente por varios miembros de seguridad. Su lanzamiento al agua fue muy criticado en las redes sociales, donde buena parte de los usuarios reaccionaron estupefactos: “Voy a dormir con la ventana abierta para sentirme un sintecho” o “la próxima semana cerraré los ojos para experimentar lo que es ser invidente” fueron algunas de las mofas.

La ministra quería probar “qué se siente al ser un inmigrante”, pero fue una “experiencia terrible”

“Muchos somalíes pedirán volver a casa”

De igual manera, la directora de la oficina de inmigración noruega, Katinka Hartmann, considera que se trata de una idea acertada y que servirá para conseguir que familias que se han tenido que separar por culpa de diversas tragedias, fundamentalmente los conflictos armados, puedan reencontrarse: “Por ejemplo, durante mucho tiempo no pudimos reenviar personas a Somalía, pero ahora que podemos creo que muchos somalíes solicitarán voler a casa“, asegura.

Si hace escasas semanas aseguraba que “incluso Jesucristo habría apoyado mis políticas de control de la inmigración” -es necesario indicar que abandonó la Iglesia Luterana por considerarla “plenamente socialista”-, ahora continúa con su plan de ‘Retorno Voluntario Asistido’. A los 2.000 euros por marcharse del país, ha añadido otros 1.000 si el inmigrante es de las primeras 500 personas en irse de Noruega. Sin duda, un polémico plan que levantará más de una ampolla.

Fuente: ElConfidencial.com