La vergonzosa pelea de unos padres en un partido de fútbol y la insólita solución

14.03.2017 – 12:48 H. Vergüenza. Nuevamente, los padres de niños que han jugado este pasado fin de semana un partido de fútbol (entre Paterna CF y Torrent ...

14.03.201712:48 H.

Vergüenza. Nuevamente, los padres de niños que han jugado este pasado fin de semana un partido de fútbol (entre Paterna CF y Torrent CF) señalan el problema de la violencia en el deporte y, en particular, el fútbol. #FairPlay o #respect son etiquetas que desde FIFA promocionan para erradicar esa cultura irracional que supone una de las mayores lacras del balompié. ¿El origen? Según este vídeo, como muchos de los que se publican desde que las tecnologías lo permiten, el origen está en casa del propio deportista.

La vergonzosa pelea de unos padres en un partido de fútbol y la insólita solución

En esta ocasión, se trataba de un partido de categoría ‘querubín’, donde juegan niños de 4 y 5 años. Según cuenta la página Sindicatodearbitros, “un penalti señalizado en los últimos minutos, que supuso el gol del empate local, se tradujo en una invasión de campo con una sucesión de insultos, empujones y amagos de agresión mientras los niños no entendían lo que sucedía a su alrededor. En esta categoría se da la circunstancia que el árbitro no es federado y de esta labor se encarga alguien del equipo local, como en este caso que el arbitraje corrió a cuenta del padre de un jugador local”.

Paterna y Torrent y su ‘solución’

La filosofía de este suceso va en contra de uno de los principios del fútbol: el factor humano del arbitraje. En otro deporte muy similar como el rugby, el respeto que se le tiene al árbitro es indiscutible y se da por hecho de que se equivocará, siendo esto parte del juego. En fútbol está corrupto este concepto y lejos de interpretarse como una figura que estará irremediablemente influenciada por el entorno (una de sus labores es aislarse lo máximo posible), se da por hecho de que debe ser una ‘máquina imparcial y 100% perfecta’. Entonces, ningún ser humano podría arbitrar.

Ambos clubes, Torrent y Paterna, condenaron lo sucedido y -según Sindicatodearbitros-, aplicaron la insólita regla de no volver a disputar un partido si el árbitro es el padre de alguno de los jugadores… De este modo, dan la razón a los padres enfadados por el penalti señalado y arrinconan el respeto que se le debía haber otorgado al colegiado, fuera o no acertada su decisión (totalmente secundario). El fútbol, desde su base, sufre un grave problema.

David Brunat

¿Tienen los padres la culpa de la violencia que cada semana mancha el fútbol base en España? En este vídeo, El Confidencial aborda este asunto con directivos, entrenadores, árbitros y los propios padres

Fuente: ElConfidencial – Deportes