Las chicas que desafían la moral islamista de Hamás montando en bicicleta

01.03.2016 – 12:14 H. Desde hace tres meses, Noor, su hermana Sara y sus amigas Amneh y Asalah han desafiado la moral conservadora de Gaza montando en ...

01.03.201612:14 H.

Desde hace tres meses, Noor, su hermana Sara y sus amigas Amneh y Asalah han desafiado la moral conservadora de Gaza montando en bicicleta por las calles del enclave, donde han sido duramente criticadas por practicar un deporte considerado indecoroso en las mujeres. Las cuatro jóvenes de entre 20 y 34 años dejan sus hogares poco después del amanecer cada viernes por la mañana, día del rezo musulmán, para pedalear por la carretera que une el campo de refugiados de Yabalia, al norte de la franja, con el paso fronterizo israelí de Erez, apartadas de las miradas de los curiosos.

Sus cabezas van cubiertas por el ‘hiyab’ (velo musulmán) y sus cuerpos ocultos por largas faldas, pantalones y jerseys mientras atraviesan los cultivos de naranjas y las granjas agrícolas a ambos lados de la carretera, donde no hay tráfico y aún es posible respirar aire fresco.

“La escena que ofrecemos es extraña en una sociedad conservadora como la de Gaza“, gobernada por el movimiento islamista Hamás, que ha impuesto restricciones a las libertades de las mujeres, explica a la agencia Efe la más joven del grupo, Noor Sleibi, de 20 años y estudiante de Derecho en la Universidad de Al Azhar.

La decisión de montar en bici durante una hora a la semana, completamente anodina en la mayoría de los países del mundo, “demuestra valentía” dentro de una sociedad que exige unas estrictas reglas de vestuario y comportamiento, añade. “Es parte de la lucha por los derechos de la mujer y desafía las fuertes restricciones impuestas sobre nosotras en este enclave conservador y bajo bloqueo. Aunque también lo hacemos por diversión”, añade sonriente.

Unas imágenes de las cuatro jóvenes en pleno pedaleo causaron un gran revuelo en las redes sociales y en la tradicional vida real de la Franja, forzándolas a cancelar el pasado viernes su habitual paseo por temor a las represalias de los más extremistas que creen que su hobby es una ofensa para el islam. “Deberíais quedaros en casa y cuidar de vuestras familias y vuestra educación” o “¿No os da vergüenza llevar pantalones ajustados y sentaros sobre esos pequeños asientos” fueron algunos de los comentarios que recibieron en Facebook de sus compatriotas.

Maslaha, una corredora palestina, durante un calentamiento en un campo cercano a Nablus, Cisjordania (Reuters).Maslaha, una corredora palestina, durante un calentamiento en un campo cercano a Nablus, Cisjordania (Reuters).

“Nuestra decisión de no salir en bicicleta el viernes es temporal, hasta que los que se oponen a nosotras en Facebook se olviden. Volveremos a montar en dos semanas“, explica Noor Sleivi.

Asalah Abu Sharkh tiene 21 años y estudia Administración y Dirección de Empresas en la misma universidad que Noor, mientras que la hermana de Noor, Sara Sliebi, de 29 años, enseña inglés en la Escuela Internacional Americana junto a su amiga, Amneh Sleiman, de 34 años. “Estamos practicando un deporte que ha estado monopolizado por los hombres durante mucho tiempo. Es difícil, nos miran y nos critican, pero no prestamos atención a sus comentarios y seguimos. Nuestra insistencia ha convencido a mucha gente de que no estamos haciendo nada malo“, afirma con orgullo.

Una de las profesoras de inglés, Sarah, cree que el ciclismo les aporta beneficios no solo físicos, sino también mentales porque se queman calorías, se mantienen activas y en forma. “Me siento más relajada, puedo respirar aire puro y disfrutar del sol. Es bueno para mi”, cuenta y recuerda cuánto echaba de menos montar en bicicleta en la franja. “Lo hacía cuando vivía en Johannesburgo y no veo por qué no debería de hacerlo ahora. Me recuerda a mi niñez“, dice.

Las cuatro están convencidas de esto. Y de que lo que hacen no es sino cuidar su salud y no atentar contra las normas sociales y morales del conservador enclave. “Pido a cada mujer y cada hombre que practiquen deportes como este y que se sientan tan saludables como nosotras”, expresa Noor Sleibi.

Fuente: ElConfidencial.com