Las siete diferencias del Real Madrid como local y como visitante con Zidane

1 de ​Las diferencias del Real Madrid como local y como visitante Granada – real madrid En estos primeros cinco partidos con Zinédine Zidane como ...

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​Las diferencias del Real Madrid como local y como visitante

Granada - real madridGranada – real madrid

En estos primeros cinco partidos con Zinédine Zidane como entrenador del Real Madrid se han apreciado cambios importantes con respecto a lo que podíamos ver con Rafa Benítez. Ahora el Madrid juega mejor, hace más goles y se muestra más seguro defensivamente… sobre todo si juega en casa. Cuando se aleja del Bernabéu, la historia es muy distinta. Es muy diferente el Madrid que juega en casa al que lo hace fuera de ella. En el Villamarín y en Los Cármenes ha bajado su nivel ostensiblemente y por ello en El Confidencial ofrecemos a nuestros lectores el siguiente análisis sobre las principales diferencias entre los tres encuentros jugados como local y los dos como visitante.

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1. La efectividad goleadora: en casa aplasta, fuera le cuesta

Si hay algo que ha caracterizado al Real Madrid de Zidane en este su primer mes en el banquillo es la ingente capacidad goleadora del equipo en sus partidos en el Santiago Bernabéu. En las tres ocasiones, contra Deportivo, Sporting y Espanyol, el Madrid había sentenciado la victoria antes de que llegase el descanso. En tres partidos ha hecho 16 goles, una barbaridad.

Pero en cambio, contra rivales de la parte baja como el Real Betis y el Granada, sólo ha sido capaz de marcar tres goles, lo cual le costó dos puntos ante los verdiblancos y por poco no sufrió el mismo destino ante los nazaríes. 

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2. La preocupante falta de ocasiones de gol fuera de casa

 Y el anterior punto viene precisamente originado por éste mismo. En los choques disputados en el Bernabéu, el Real Madrid salía al campo con una intensidad inconmensurable, con ganas de comerse el mundo y poder de esa manera sentenciar el encuentro lo más rápidamente posible. Desde que el árbitro pita el inicio, el balón pertenecía a los blancos, que con criterio avasalla al contrario, que se ve encerrado en su área sin posiblidad de salir.

En cambio, ante el Betis y el Granada no sucedió eso y por tanto, las ocasiones llegaron con mucha menos asiduidad, con mucho más trabajo previo. En el Villamarín, sólo cuando apareció en escena Dani Carvajal en la banda el Madrid se volvió verdaderamente peligroso. En Los Cármenes fue también el lateral el más peligroso, pero sus compañeros no tuvieron la misma constancia.

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3. La gestión del centro del campo

Granada - real madridGranada – real madrid

Desde el primer día contra el Deportivo, el Madrid varió su disposición táctica para paliar un déficit que tenía en el centro del campo con Benítez. Zidane decidió que Modric y Kroos ejercerían de doble pivote, algo más clásico y tradicional con respecto al habitual 4-3-3 de Benítez. Lo que así conseguía era mejorar la circulación de balón y proteger las espaldas de Kroos, que se veían compensadas con el trabajo sucio que hace Modric. Funcionó muy bien en los primeros partidos. 

Sin embargo, en Granada la idea cambió drásticamente, volviendo a algo más similar a lo que se hacía anteriormente. Kroos volvió a estar solo como mediocentro y Modric subía muchos metros para acercarse a los delanteros para atraer al lateral granadino hacia él y liberar la banda para Carvajal. Y aunque Kroos cuajó un gran partido y organizó bien al equipo, sufrió mucho para defender la circulación de balón que creaba Rochina, y por tanto el Granada tuvo mucha más presencia en la medular de la que tuvieron los otros rivales del Madrid de Zidane.

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4. La presión sobre el rival: de agobio constante a dejar hacer

Para que el anterior punto surtiese verdadero efecto, es decir, que el mediocampo blanco pueda mandar en los partidos, tiene que darse una condición indispensable, que es la presión constante tras pérdida de balón, es decir, que el equipo de Zidane tenga lo más posible la posesión. Quizá por jugar en casa se siente más obligado a mandar, a agradar a su público, pero ese agobio al que sometió a los rivales que acogió en el Bernabéu no se trasladó a los partidos como visitante.

El Betis, un equipo que no había ganado en casa hasta la pasada jornada contra el Valencia, estuvo cerca de hacerlo contra el Madrid porque en la primera parte dominó. El Madrid fuera de casa espera más que presiona. No agrupa jugadores alrededor del balón para cuando se quede sin él, intentar robarlo rápido. Si lo consigue, tiene lógicamente más opciones de pillar por sorpresa al contrario y crear más opciones de gol. Lo hace tan bien eso en el Bernabéu que en las segundas partes se podía permitir relajarse y dejar jugar. No le pasa lo mismo fuera, donde tiene que sufrir para recuperar la pelota y crear peligro.

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5. La seguridad defensiva local se debilita fuera

Betis - real madridBetis – real madrid

Todo lo anterior afecta profundamente a la propia defensa. Salvo en el caso del Deportivo, el primer día de Zidane como entrenador, cuando los blanquiazules crearon muchas ocasiones de gol que no supieron convertir, ante Sporting y Espanyol Keylor Navas no fue más que un espectador durante muchísimos minutos. 

En cambio, Betis primero y, sobre todo, Granada después, hicieron pasarlo muy mal a la zaga madridista. Al tener más el balón el equipo contrario, tiene más posibilidades de ir al ataque, lo cual requiere de una mayor implicación defensiva de los delanteros del Madrid, ya que Rochina y Peñaranda, sin ir más lejos, hicieron sufrir lo que no está escrito a Carvajal, que estaba muy solo en su lateral.

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6. La participación de Cristiano, o golea o ni siquiera aparece

Granada - real madridGranada – real madrid

El estado de forma de Cristiano Ronaldo viene dando que hablar durante meses. Es cierto que cada vez se parece menos a la bestia que destrozaba defensas con su potencia y su velocidad, pero el número de goles que ha marcado esta temporada sigue siendo muy alta. 

Sin embargo, su influencia en el juego cada vez es menor, lo cual se disimula bastante en los partidos jugados en Chamartín. En esos, como el Madrid acumula ocasiones, posesión y proximidad al área contraria, Cristiano puede aparecer en lo que realmente es determinante: en el remate a portería. Contra el Espanyol, en su segundo gol, demostró que todavía puede hacer un gol a la altura de una leyenda como es.

Pero cuando el Madrid no domina, Cristiano es una sombra de sí mismo. En otras temporadas, un partido tan cerrado como el del Betis lo resolvía él mismo con un disparo desde lejos, con un remate de cabeza o un lanzamiento de falta. Más limitado físicamente, no acierta en esos detalles. Ya no desborda, ni participa en la creación. Es otro jugador, y uno más humilde que en el Bernabéu.

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7. James, Isco y su inconstante influencia en el juego

Betis - real madridBetis – real madrid

Cuando el Madrid domina los partidos, James e Isco aparecen con mucha asiduidad, creando generalmente las mejores jugadas de ataque y, en el caso del colombiano, finalizándolas habitualmente. Zidane ha recuperado a Isco para la causa madridista y en el Bernabéu es un regalo para la vista. James, con la lesión de Bale, ha vuelto al once, pero aún no ha dado ese salto.

Ese nivel de James cae aún más cuando no juega en casa. Tanto ante el Betis como ante el Granada, Zidane decidió sustituirlo para intentar buscar otras soluciones distintas. Pero es que Isco tampoco participa mucho más en el juego. Ante los rojiblancos no apareció prácticamente en ningún momento.

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Fuente: ElConfidencial – Deportes