Las victorias de Cruz y Sanders en Wisconsin complican la campaña electoral

06.04.2016 – 07:32 H. La campaña electoral de EEUU recuerda al mito griego de Tántalo, el hijo de Zeus que fue castigado a contemplar eternamente las ...

06.04.201607:32 H.

La campaña electoral de EEUU recuerda al mito griego de Tántalo, el hijo de Zeus que fue castigado a contemplar eternamente las frutas de un árbol. Cada vez que intentaba agarrarlas, estas retrocedían. De la misma forma, cuando los favoritos Hillary Clinton y Donald Trump acarician la nominación de sus partidos, los adversarios toman la delantera y les alejan un poco del premio.

El senador de Vermont, el socialista Bernie Sanders, parecía derrotado hace un mes, pero una serie de victorias en siete estados le ha dado oxígeno. La noche de Wisconsin ha confirmado el tesón de este “insurgente” de 74 años, independiente hasta el año pasado e imán de la juventud demócrata. Según los sondeos a pie de urna de la CNN, el senador ha logrado en Wisconsin cerca del 80% del voto joven. Clinton se queda con el apoyo ajustado de los mayores de 50 años. En total, Sanders ha ganado el 55,8% de los votos, lo que se traduce en 44 delegados. Con el 43,9%, Clinton suma 28.

Las matemáticas dan ganadora a Clinton

Wisconsin ofrecía ventajas estructurales para Sanders: igual que su vecino Minnesota, y Colorado y New Hampshire, que también le dieron la victoria, es un lugar de mayoría rural y blanca receptiva a su promesa de mayor igualdad y de amarrar en corto a Wall Street. “Esta es una campaña del pueblo, desde el pueblo y para el pueblo”, declaró Sanders, parafraseando el discurso de Gettysburg de Abraham Lincoln. “El cambio real nunca, nunca tiene lugar de arriba a abajo. Siempre tiene lugar desde el fondo hasta arriba”.

El ‘Estado del tejón’ completa su buena racha, que tiene que ser confirmada los próximos días en la Costa Este: Nueva York, Maryland y Connecticut. Con todo, la matemática electoral casi da por ganadora a Hillary Clinton. La exsecretaria de Estado tiene 1.243 delegados y 469 superdelegados (que pueden elegir libremente, sin voto popular), frente a los 980 y 31 respectivamente de Sanders.

La actividad incansable de Cruz da sus frutos

La situación es mucho más frágil en el Partido Republicano. Ted Cruz ha cosechado en Wisconsin el fruto de su actividad incansable. El senador de Texas ha peinado este estado como si fuese Iowa, parándose en cada pueblo, cada iglesia, cada instituto, y ha logrado en el mejor momento el respaldo oficial de su gobernador, el exaspirante presidencial Scott Walker. Cruz obtuvo el 49,6% de los votos, frente al 33,4% de Trump y el 14,5 de John Kasich.

El candidato republicano, Ted Cruz. (Efe)El candidato republicano, Ted Cruz. (Efe)

“Esta noche, Wisconsin ha encendido una vela para guiar el camino hacia adelante; esta noche, una vez más, tenemos esperanza en el futuro”, declaró el cubanoamericano, fiel a su lenguaje de evangelista. “Sea antes de Cleveland o en la convención de Cleveland, juntos ganaremos la mayoría de los delegadas y juntos venceremos a Hillary Clinton en noviembre”.

Quizás Ted Cruz también tenga que dar las gracias a que el favorito, Donald Trump, llegase a Wisconsin completamente magullado. El jefe de campaña del magnate, Corey Lewandowski, fue arrestado la semana pasada por agredir a una periodista. Lejos de disculparse, Trump acusó a la reportera de exagerar y de cambiar su versión de lo ocurrido. El magnate retuiteó una comparación denigrante de la mujer de Ted Cruz con su por su propia mujer; por esto sí pidió disculpas.

Trump recluta a su mujer para hacer campaña

Luego trastabilló en torno al aborto: cinco opiniones diferentes en tres días, la primera de las cuales apostaba por castigar a las mujeres que lo practicasen. Su comentario ofendió tanto a quienes están en contra como a favor del aborto y le ha restado apoyo entre el electorado femenino. Una encuesta de CNN/ORC dice que el 73% de las mujeres de EEUU ven a Trump de forma negativa, por eso el aspirante ha reclutado a su mujer, la políticamente discreta Melania, para hacer campaña.

Wisconsin, además, tiene un fondo difícil para Donald Trump; allí abundan los electores educados y religiosos, su punto débil. Votantes, además, amalgamados por una serie de periodistas radiofónicos comprometidos con el #NeverTrump (4), que ha sabido capitalizar su rival, Ted Cruz.

El magnate estadounidense Donald Trump junto a su mujer, Melania. (Efe)El magnate estadounidense Donald Trump junto a su mujer, Melania. (Efe)

Necesitado de atención, Trump se reservó para ayer un as en la manga: dijo que, si es presidente, el Gobierno mexicano pagará por el muro fronterizo. Si no, bloqueará los envíos de remesas de EEUU a México. La noche de ayer no dio discurso ni compareció ante la prensa, pero emitió un comunicado llamando a Ted Cruz “mentiroso” y diciendo que era “peor que una marioneta”.

En tercer lugar, el superviviente moderado: John Kasich, gobernador de Ohio. Kasich rechaza las llamadas para que suspenda su campaña, ya que, según algunas vacas sagradas del partido, como el excandidato presidencial Mitt Romney, favorece a Trump porque resta votos a Ted Cruz. Él sigue adelante “paso a paso”, con un “tono positivo”, a pesar de que sólo ha ganado un estado: el suyo.

¿Conseguirá Donald Trump los 1.237 delegados?

La esperanza de Kasich y de algunos líderes republicanos es que Donald Trump, a quien ven como un aspirante incontrolable y dañino para la imagen del partido, se quede corto de delegados y haya que celebrar una “convención abierta”. Es decir, que los delegados puedan olvidarse del voto popular y elegir al candidato que ellos deseen o que les dicten los amaños de pasillo.

Aquí es donde está la gran incógnita de las primarias: ¿conseguirá Donald Trump los 1.237 delegados que necesita para asegurar la nominación, o se quedará a medio camino, con Ted Cruz en los talones? Si no lo consigue, pueden pasar muchas cosas. “Si ningún candidato alcanza los 1.237, creo que va a haber, no sé si una convención negociada, pero sí una convención muy disputada entre Cruz y Trump”, dice a El Confidencial Candice Nelson, profesora de Ciencias Políticas de la American University. “Ninguno de los dos es popular, pero senadores y otros gradualmente piensan que sería más fácil trabajar con Ted Cruz. El Partido Republicano va a tener que hacer un examen de conciencia para decidir hacia dónde va”. Igual que Donald Trump, Ted Cruz ha vaticinado “revueltas” si el partido nomina a alguien que no sea uno de los dos.

Fuente: ElConfidencial.com