Los aspirantes demócratas se pelean por mostrar quién es más progresista

05.02.2016 – 11:48 H. Ser considerado progresista, ¿puede ser una baza en la carrera en el Partido Demócrata hacia la Presidencia de los Estados Unidos? ...

05.02.201611:48 H.

Ser considerado progresista, ¿puede ser una baza en la carrera en el Partido Demócrata hacia la Presidencia de los Estados Unidos? Así parecen pensarlo los principales aspirantes a candidato, Hillary Clinton y Bernie Sanders, que en el debate de ayer en la MSNBC se dedicaron a exhibir sus credenciales y acusarse mutuamente de no jugar limpio.

Clinton partía con desventaja: en los días previos, Sanders la había acusado de ser progresistaalgunos días, excepto cuando anuncia orgullosamente que es una moderada”, lo que la había puesto a la defensiva. “Soy una progresista que obtiene resultados, y seré una Presidenta progresista que logra resultados”, dijo esta semana en un acto de campaña en New Hampshire, donde el próximo martes se celebrará la primera ronda de primarias. “Si se trata de ir a lo que ha hecho cada uno, gano yo por goleada”, añadió luego.

“No conozco ningún progresista que tenga ‘súper donantes de campaña’ y reciba 15 millones de dólares de Wall Street”, la atacó Sanders, quien afirmó públicamente que la campaña de su rival estaba financiada en parte por los bancos. Un argumento que repitió ayer en el debate. “Hay una razón por la que esta gente está poniendo enormes cantidades de dinero en nuestro sistema político. Está minando la democracia americana y permitiendo que el Congreso represente a los donantes más ricos a las campañas y no a las familias trabajadoras de este país”, afirmó.

Pero ayer, la esposa del ex Presidente Bill Clinton reaccionó con dureza. “Está este ataque que está lanzando, que realmente se rebaja a que cualquiera que recibió alguna donación de algún grupo de interés tiene que haber sido comprado. Y yo lo rechazo de forma absoluta. Y no creo que estos ataques por insinuaciones e indirectas sean dignos de usted”, afirmó. “Ya basta. Si tiene algo que decirme, dígamelo directamente”, concluyó, acusando a Sanders de haberse convertido en el “autoproclamado guardián del progresismo”.

“La raíz de esa palabra, progresista, es progreso, pero he oído los comentarios del Senador Sanders y realmente me ha hecho preguntarme quién se mantiene en el ala progresista del Partido Demócrata. Bajo su definición, el Presidente Obama no es progresista porque recibió donaciones de Wall Street”, aseguró la aspirante.

Bernie Sanders en un acto de campaña en Iowa, en enero de 2016 (EFE)Bernie Sanders en un acto de campaña en Iowa, en enero de 2016 (EFE)

“Soy un socialista democrático”

El diario “New York Times” opina que el exabrupto de Clinton podría jugarle una mala pasada, puesto que es ya una figura impopular para muchos votantes demócratas, que sin embargo ven a Sanders con mucha más simpatía, independientemente de lo acuerdo que estén con el programa de cada aspirante.

Bernie Sanders, Senador por el estado de Vermont, es probablemente el aspirante con posibilidades reales de acceder a la candidatura demócrata más a la izquierda del último medio siglo, y se ha definido a sí mismo como “socialista democrático” (cuidándose de distanciarse del “autoritarismo comunista” de la URSS o Cuba). Es partidario de crear un sistema de salud pública al estilo europeo, y de imponer un nuevo sistema fiscal que permita la redistribución de la riqueza. “El Gobierno de Estados Unidos debería representar a la clase trabajadora y a las familias trabajadoras de este país, no solo a un puñado de billonarios”, es uno de sus mantras.

A priori, Sanders encabeza las encuestas de cara a la primera ronda de primarias en New Hampshire. A Hillary Clinton le pesa la excesiva exposición política de las últimas dos décadas y media, incluyendo asuntos como la investigación del Congreso sobre el asalto yihadista al consulado de EEUU en la ciudad libia de Bengasi, en la que murieron cuatro estadounidenses (el cónsul, dos soldados y un técnico) y más de una decena de libios. La investigación se cerró a finales del año pasado concluyendo que no había habido negligencia por parte del Departamento de Estado, a pesar de lo cual la figura de Clinton sufrió cierto desgaste.

Sin embargo, vistas las dificultades que la Administración Obama ha tenido para sacar adelante incluso una medida tan tibia como el “Obamacare”, el programa de Sanders podría ser un lastre importante de cara a las elecciones generales del próximo noviembre. ¿Qué candidato prefieren los demócratas? La respuesta, el martes.

Fuente: ElConfidencial.com