Los conservadores lideran las encuestas: ¿pactará Syriza con Nueva Democracia?

Final de campaña con guante de seda. De las elecciones del domingo en Grecia va a salir sin duda un Parlamento muy dividido y nadie quiere restarse ...

Final de campaña con guante de seda. De las elecciones del domingo en Grecia va a salir sin duda un Parlamento muy dividido y nadie quiere restarse opciones. Los conservadores de Nueva Democracia han tomado el liderato de las encuestas con un punto de ventaja sobre la izquierda -ahora pro memorándum- de Syriza.

En Grecia, el ganador se lleva un ‘bonus’ de 50 escaños, lo que en principio sirve para mantener la estabilidad gubernamental. En la práctica va a servir de poco. Cualquiera que sea el líder que intente formar un ejecutivo va a tener que andar con pies de plomo en una constelación de fuerzas antagónicas y partidos pequeños con ambición, ya que ningún plus será suficiente para dar mayoría absoluta.

¿Se avecina una gran coalición?

Se estima que Nueva Democracia podría obtener alrededor del 28% de los votos, mientras que Syriza lograría un 27%. Una batalla cuerpo a cuerpo. Ninguno de los dos va a ganar con  una ventaja tan clara como para imponer su criterio, aunque sí tienen algo en común: la voluntad de aplicar el tercer memorándum. Vanguelis Meimarakis ya ha hecho varios intentos, antes y después de la convocatoria de las elecciones, de acercar posturas con Tsipras, pero éste los ha rechazado -ha vuelto a pedir “una mayoría suficiente”-; sabe que para su partido sería hacerse el harakiri: sus votantes le darían la espalda al pacto con la casta local. Sin embargo, puede ser su única opción de corregir su rumbo y su imagen de populista a la de estadista.

Vanguelis Meimarakis, líder de los conservadores de Nueva Democracia, durante un mitin en Atenas (Reuters).Vanguelis Meimarakis, líder de los conservadores de Nueva Democracia, durante un mitin en Atenas (Reuters).

ND, con un votante más fiel y a salvo de cualquier reproche de cinismo -ya ha cruzado todas las líneas a lo largo de su historia- solo saldría ganando con este eventual pacto: posicionarse como un partido de Estado, recuperar el favor de la Unión Europea, volver a controlar el estado de facto dada su mayor experiencia en el gobierno…

En caso de una alianza, a Syriza le vendría bien contar con alguno de los partidos moderados, para hacer ver que no se ha ‘vendido a la derecha’ y disimular su pragmatismo: los liberales Potami (con un 4,7% de voto estimado y deseosos de entrar en un gobierno) o Pasok (con un 5,1% de voto estimado y que anhelan volver a estar cerca del poder). Su colaboración sería más estética que contribución de poder real en caso de que se confirmen los sondeos, pero podría dar la idea de ‘frente europeísta’ beneficioso para Tsipras.

También podría entrar en el Parlamento la Unión Centrista, con un 3,1% de los votos. Los que seguramente se queden al margen de la Cámara serán Griegos Independientes, con un líder Panos Kammenos, que tras tocar el cielo del poder -ministro de Defensa de Tsipras- parece fuera de sí y ya ha protagonizado varias boutades fruto de los nervios que contribuyen a la caída de su partido. Salvo sorpresa quedarán por debajo del 3% necesario.

Los antieuro, juntos pero no revueltos

Los partidos antieuropeos podrían alcanzar un récord de presencia en el Parlamento. Sin posibilidad de alianza a la vista, eso sí. Aunque es posible que individualmente intenten dificultar el proceso de formación de ejecutivo. Amanecer Dorado podría convertirse en el tercer partido griego -de nuevo- con alrededor del 6% de los votos según los sondeos. Y estos podrían ser más porque el voto oculto de la extrema derecha siempre es más alto que el que reflejan las encuestas. Otro de los tradicionales antieuro, el Partido Comunista (KKE), podría sumar un 5,5%. Unidad Popular, escisión de Syriza cercana al KKE llegaría al 3%.

En cualquier caso el porcentaje de indecisos se sitúa en el 10%: con estas estimaciones, es un mundo de votos que podría hacer cambiar radicalmente el panorama.

Fuente: ElConfidencial.com