Los hijos del 11-M cambian Al Qaeda por el Estado Islámico

16.05.2016 – 05:00 H. “Su hermano ejecutó los atentados de los trenes de Madrid… y murió mártir en Irak”. Con esa breve descripción se cierra la ficha de ...

16.05.201605:00 H.

“Su hermano ejecutó los atentados de los trenes de Madrid… y murió mártir en Irak”. Con esa breve descripción se cierra la ficha de muyahidín (combatiente) de Abu Omar al Rifi, nombre de guerra con el que Ismail Afalah se unió al Estado Islámico el 30 de mayo de 2014 (lo que confirma las sospechas de las autoridades españolas), según el documento que obra en poder de El Confidencial. El hermano menor de Mohamed Afalah, uno de los huidos del piso de Leganés en el que se inmolaron varios miembros de la célula que atentó en Madrid en 2004 dejando 192 muertos y casi 2.000 heridos, había tardado una década en seguir los pasos de aquel para hacer la yihad, la guerra santa. 

De algún modo, Ismail y los herederos de aquella generación inspirada por Al Qaeda para atentar en España han encontrado en el Estado Islámico una plataforma desde la que seguir los pasos de sus hermanos. Una organización que les permite adhesión inmediata y una línea de actuación más dura que la seguida actualmente por los seguidores del grupo fundado por Osama bin Laden. Ambos hermanos Afalah, Ismail y Mohamed, representan a dos generaciones de yihadistas: las de los simpatizantes de dos formaciones terroristas en conflicto abierto. Para muchos de los que se unen a los terroristas de moda del ISIS, Al Qaeda resulta demasiado blanda. El propio líder de la formación, el egipcio Ayman al Zawahiri, acusaba de “extremistas” a los miembros del autodenominado Estado Islámico en una grabación reciente. Entre los jóvenes radicales, el que quiere ser algo o alguien rinde pleitesía al ‘Califato’

El documento de adhesión de Ismail al Estado Islámico, al que ha tenido acceso El Confidencial, pertenece al Directorio General de Fronteras del ISIS y recopila los datos más importantes del recluta. Esta ficha forma parte de una nueva filtración al diario digital sirio ‘Zaman al Wasl’ de miles de documentos de la organización terrorista. Por tercera vez, el diario ha recibido papeles pertenecientes a Daesh, muchos de los cuales están vinculados a los controles del paso fronterizo, como especifica el membrete de la ficha de Ismail Afalah. Estos exhaustivos registros han permitido conocer las nacionalidades de aquellos que, como Ismail, se unen al ISIS, y en concreto, han desvelado las identidades de muchos combatientes extranjeros (FF, ‘foreign fighters’). Pero también las de los enlaces o padrinos, que respaldan a los futuros combatientes, lo que permite trazar las redes de reclutamiento de la organización terrorista y sus captadores. 

De ese modo, las vidas de Mohamed y de su hermano Ismail, que contaba 15 años cuando se produjeron los atentados del 11-M, corren paralelas en la historia aunque separadas por una década. Ambos veinteañeros vinculados a una red de reclutamiento de yihadistas, ambos huidos de la justicia para convertirse en muyahidines, en combatientes miembros de organizaciones terroristas. 

La célula Al Ándalus

Ismail escapó por los pelos de la policía en 2014. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz dictó orden de busca y captura contra él tras la detención en junio de ese mismo año de nueve de los miembros de la denominada Brigada Al Ándalus. Una red de captación y reclutamiento de yihadistas liderada por el ex-preso de Guantánamo Lahcen Ikassrien, que se reunía en la mezquita de la M-30, en Madrid. Poco antes de la detención, Ismail había salido del país. El 26 de mayo, según detalla el juez en el auto de procesamiento del resto de detenidos, el joven Afalah contacta con sus padres desde Tetuán, una semana después lo hace desde Siria, “lo que indicaría que ya se encuentra integrado en las filas del ISIS”, detalla el juez. Algo que confirma la ficha que obra en poder de El Confidencial. 

En el documento, a lo largo de 23 cuestiones, Ismail detalla que está soltero, es residente en Madrid, tiene conocimientos “básicos” de ‘sharia’ (ley islámica) y ha cruzado a Siria por el puesto fronterizo de Tel Abyad [90 km al norte de la capital del ‘Califato’, Raqqa]. A la pregunta sobre sus preferencias sobre el rol a desempeñar, Ismail opta por ser combatiente y deja en blanco la casilla de suicida y mártir. El joven Ismail viene recomendado, según especifica, por Abu Abdelrrahman el Magrebí, al que se puede rastrear a través de muchas de las fichas como padrino de los nuevos luchadores, y es conocido de Abu Mansur. 

En la ficha, calificada como “secreta”, el nuevo combatiente cita haber trabajado en la industria farmacéutica y tener estudios de Secundaria, pero omite los datos sobre su madre, grupo sanguíneo o experiencia previa como yihadista. El apartado que registra la fecha de deceso del combatiente también permanece en blanco. 

De seguir con vida, Ismail cumpliría el próximo 30 de mayo dos años como combatiente del Estado Islámico. Una década después de que su hermano partiera también como muyahidín hacia Irak.

Milicianos del Estado Islámico, durante un desfile militar en Raqqa. Milicianos del Estado Islámico, durante un desfile militar en Raqqa.

Tras los pasos de su hermano

Mohamed Afalah salió de Madrid el 3 de abril de 2004, la noche que parte de la célula que ejecutó los atentados del 11-M se inmoló en un piso de Leganés asesinando a un miembro de los Tedax, la víctima 192 de los atentados. Tras huir en el coche de su hermano Ibrahim, que se casaba aquel día, Afalah parte hacia Barcelona, según recopiló el juez Juan del Olmo en su investigación durante el juicio. Le acompañaba otro miembro de la célula, Mohamed Belhadj, con quien viaja a Bélgica a través de Francia. Después se trasladan a Turquía, donde es detenido brevemente por inmigración un mes después de haber salido de España. Finalmente, acaba uniéndose a los fieles de Abu Musab al Zarqaui, en Irak.

Su rastro se pierde hasta un año después. El 12 de mayo de 2005 contacta con su padre: “Papá, estoy en Irak, perdón”. Una semana después un informante anónimo les comunica que “Mohamed está muerto”. La policía cree que Afalah, nacido en Marruecos en 1976 y citado durante el juicio del 11-M como uno de los autores materiales de los atentados, se mató en un ataque suicida en Irak, entre el 12 y el 19 de mayo de 2005. Así lo especifica su hermano menor, Ismail, 10 años después, en su ficha de registro como combatiente del Estado Islámico. 

Fuente: ElConfidencial.com