Los 'papeles del ISIS' que revelan pactos con el régimen de Bashar Al Asad

03.05.2016 – 19:45 H. ¿Acuerdos comerciales y pactos militares sobre el terreno entre el Estado Islámico y el ejército de Bashar Al Asad? Es lo que parecen ...

03.05.201619:45 H.

¿Acuerdos comerciales y pactos militares sobre el terreno entre el Estado Islámico y el ejército de Bashar Al Asad? Es lo que parecen probar los documentos del ISIS sacados de contrabando a Turquía y examinados por expertos, según publica hoy la cadena británica SkyNews.

Los documentos son órdenes manuscritas enviadas por los líderes del Estado Islámico a diversos puestos y frentes en otros lugares de Siria. De acuerdo con la información publicada por SkyNews, uno de ellos pide que se permita el paso a cierto vehículo “hasta que llegue a la frontera con el régimen sirio para intercambiar petróleo por fertilizante”, lo que probaría la vieja acusación de que el Gobierno de Asad es uno de los clientes de los hidrocarburos extraídos de los pozos bajo control del ISIS.

Otro de los documentos ordena a un comandante “transferir todos los equipos y armas al punto de evacuación acordado. Hemos recibido inteligencia de que Al Qasr y sus alrededores serán bombardeados el 24 de noviembre de 2013”. De confirmarse su autenticidad, sería un importante indicador de que, o bien el Estado Islámico ha logrado reclutar o infiltrar espías en el seno de las fuerzas armadas sirias, o los propios servicios de seguridad del régimen tienen interés en evitar el debilitamiento del grupo.

De tratarse de este último caso, la fecha es significativa: hay que recordar que el ejército sirio evitó los enfrentamientos directos con el ISIS hasta que éste tomó la base aérea de Tabqa meses después, en agosto de 2014, donde ejecutó a al menos 160 soldados de Asad.

Un soldado sirio en el centro de la ciudad histórica de Palmira, tras la salida del ISIS (EFE)Un soldado sirio en el centro de la ciudad histórica de Palmira, tras la salida del ISIS (EFE)

Retirada de Palmira

Más interesante aún es otro de los documentos reseñados, en el que se indica: “Retiren toda la artillería pesada y las ametralladoras antiaéreas de Palmira y sus alrededores a la provincia de Raqqa”. La orden está fechada días antes de que el ejército sirio recuperase el control de la ciudad, y esta retirada explicaría la relativa facilidad con la que las tropas sirias recapturaron la localidad. Esto, no obstante, no prueba necesariamente la connivencia entre el régimen y el Estado Islámico, sino que podría enmarcarse dentro de una serie de retiradas tácticas puestas en práctica por los yihadistas, que incluyen el refuerzo de Raqqa y Mosul y el traslado de efectivos y recursos a Libia.

Aún en el caso de que estos documentos fuesen el resultado de pactos entre ambos contendientes, la noticia no es demasiado sorprendente: en cualquier caso, no demuestran una alianza estratégica, sino acuerdos ‘ad hoc’ para situaciones concretas. El régimen sirio ha llegado a acuerdos similares con otras facciones insurgentes, como por ejemplo en la localidad de Al Qusayr, a principios de 2013.

Dejando aparte el hecho de que este tipo de cooperación sobre el terreno es común en este tipo de conflictos (ocurrió, por ejemplo, en las guerras de los Balcanes, Irak o el Líbano, donde la OLP y los Falangistas cristianos llegaron a dejar de lado sus diferencias para asaltar juntos la sede del Banco Central en Beirut), el Estado Islámico ha demostrado ser una organización pragmática y flexible dispuesta a adaptarse a las diferentes situaciones en cada momento y lugar. En ese sentido, se aleja de otros grupos similares, incluyendo su antecesor, el Estado Islámico de Irak, cuya rigidez ideológica acabó provocando la rebelión de la propia población suní a la que decían defender. El ISIS parece haber aprendido la lección: en la guerra todo vale, incluyendo pactar con el enemigo.

Fuente: ElConfidencial.com