“Micromanagement” en la yihad: las decisiones más extrañas del Estado Islámico

Mucho se ha hablado de las acciones más salvajes del Estado Islámico, desde la ejecución de prisioneros de las formas más crueles y espectaculares hasta la ...

Mucho se ha hablado de las acciones más salvajes del Estado Islámico, desde la ejecución de prisioneros de las formas más crueles y espectaculares hasta la toma de esclavas sexuales entre la minoría yazidí. Otras, como el anuncio de que el Califato emitirá su propia moneda, o del cobro de un diezmo a la población cristiana, encuentran su hueco en los medios informativos debido a su relevancia política. Pero a menudo se ignora que los líderes del ISIS, en su pretensión de regular hasta el mínimo detalle de las vidas de los habitantes de los territorios bajo su control, han tomado numerosas decisiones de microgestión que pueden parecer chocantes o absurdas a los observadores externos. En todas, sin embargo, existe cierta lógica interna. Aquí presentamos los ejemplos más significativos:

1. Jugadores decapitados en los futbolines. Este juego, muy popular en los países árabes mediterráneos, desató un importante debate entre los teólogos del Califato. Al final, estos determinaron que era lícito siempre y cuando se cumpliesen una serie de normas: que no distrajese a los fieles de sus obligaciones ante Dios, que los participantes no blasfemasen ni realizasen apuestas, y, sobre todo, que se les cortase la cabeza a los jugadores para que estos no tuviesen forma humana, cuya representación puede ser considerada idolatría.

2. Los productos Apple, prohibidos en el ‘Califato’. El pasado diciembre, el ISIS emitió un decreto por el que se prohibían todos los aparatos que tuviesen un GPS, ante el riesgo de que pudiesen ser rastreados por la coalición internacional y utilizados para señalar objetivos a los bombarderos. Sin embargo, la prohibición se extendió por defecto a todos los productos Apple… por si acaso. La organización los considera “peligrosos”, puesto que no existe forma de impedir que sean hackeados.

3. ¿Ropa de marca o de imitación? El Califato tolera la venta de ropa de imitación -ampliamente distribuida y utilizada en toda la región-, pero ha establecido reglas estrictas para evitar que pueda ser considerada fraude, algo castigado por el Islam: el nombre y el logotipo de la marca debe aparecer con el mismo tipo de letra y tamaño que en un producto original, para que el consumidor no se vea perjudicado al adquirir una imitación. Además, el precio de esta debe ser inferior al de un original.

4. Prohibida la pesca con explosivos. En la provincia de Deir Az Zor, el ISIS ha decretado que no se puede pescar en época de reproducción, ni tampoco utilizando dinamita u otros explosivos, veneno o químicos, ni usando corriente eléctrica. Una decisión que abre numerosas preguntas sobre las técnicas utilizadas por los pescadores del este de Siria antes de la llegada del Califato

5. Un sistema de salud pública que imita el logo británico. En abril, el ISIS publicó un vídeo en el que promocionaba los hospitales en la ciudad siria de Raqqa, instando a médicos de todo el mundo a emigrar al Califato. En él aparece entrevistado un médico australiano de origen árabe que se hace llamar Abu Yusuf Al Australi, que los medios de su país han identificado como Tareq Kamleh, graduado de Medicina por la Universidad de Adelaida.

“Es decepcionante pensar en cuántos compañeros musulmanes, hermanos y hermanos, que trabajan en el campo médico, doctores y enfermeras, fisioterapeutas, dentistas… todavía viven en Occidente. Por desgracia, aquí los musulmanes realmente están sufriendo, no necesariamente por falta de equipos o medicinas, sino de cuidados médicos cualificados”, afirma Al Australi. La nota final la pone el logotipo, en la que se lee ISHS (“Islamic State Health System”, o “Sistema de Salud Pública del Estado Islámico”)… con la misma tipografía y colores que el NHS (“National Health System”) del Reino Unido.

6. Vacaciones en el ‘Califato’. Las autoridades yihadistas han abierto agencias de viajes que ofrecen tours de Raqqa a Mosul y viceversa, así como la posibilidad de pasar la luna de miel en la capital yihadista en Siria. En un documento de propaganda titulado “Una breve guía al Estado Islámico (2015)”, el yihadista británico Abu Rumaysah compara la zona bajo control del ISIS a “un resort turístico de lujo”, una afirmación recibida con burla por la prensa de aquel país, que acuñó el término satírico “Costa Califato”. Pero el ISIS va en serio: en su texto, escrito como una guía de viajes en el que se ofrecen consejos para turistas, Rumaysah no solo alaba la comida local, sino también los transportes y la diversidad. Significativamente, no hay ni una sola mención a los aspectos negativos, como la extrema violencia desplegada por las autoridades.

Además, el ISIS ha reformado y reabierto un hotel de lujo en Mosul, que cuenta con cancha de tenis y piscina. Sin embargo, no se podrá disfrutar del salón del bailes ni del bar, y se advierte de que a los huéspedes que no respeten las normas y el código de vestimenta se le amputarán las extremidades. El precio, unos 90 euros la noche.

7. Al Estado Islámico no le gustan las palomas. El ISIS ha prohibido la cría de palomas, un popular pasatiempo en Oriente Medio, y, según algunos testimonios, llegó a ejecutar a tres jóvenes por este motivo el pasado enero. Las razones alegadas son varias: una es la seguridad, puesto que se cree que estas aves podrían ser utilizadas por los opositores y resistentes al Califato para pasar mensajes, como se ha hecho toda la vida. También se afirma que aquellos que crían palomas le dedican un tiempo precioso, que debería ser empleado para honrar a Dios. Según un decreto emitido por los yihadistas en junio, los infractores serán multados, flagelados y enviados a prisión.

Fuente: ElConfidencial.com