Morata se estrena como goleador, pero Mariano le sigue ganando en ambición

17.08.2016 – 05:00 H. Desde que empezó la pretemporada, se ha hablado sobre la necesidad que tiene el Real Madrid de aligerar jugadores en el centro del ...

17.08.201605:00 H.

Desde que empezó la pretemporada, se ha hablado sobre la necesidad que tiene el Real Madrid de aligerar jugadores en el centro del campo, puesto que cuenta con hasta siete jugadores para tres puestos. Se habla menos, en cambio, de lo que tiene en la delantera. Hay tres lugares en el once preasignados, ya que Benzema, Cristiano y Bale sin intocables. A partir de ahí, lo demás tiene que llenar huecos. Para la izquierda está Asensio, para la derecha está Lucas Vázquez, y para el centro está Morata. Ah, y está Mariano, que se ha tomado muy en serio este algo más de un mes de preparación para que Zidane lo tenga en cuenta.

El Confidencial

El Real Madrid presentó a Álvaro Morata como un galáctico más. A falta de un fichaje sonado y estelar, el club le demuestra al canterano que le valora como un grande

Claro que Mariano Díaz no es competidor directo de Álvaro Morata. No al menos oficialmente. Morata tiene una reputación a la que no alcanza ni en sueños Mariano, al menos no todavía. El madrileño lleva buena parte de su vida en el club y se fue ganando poco a poco el espacio en la primera plantilla hasta que jugó la final de la Champions League de 2014. Después, dos años en la Juventus y una Eurocopa jugada obligaron al Madrid a recomprarlo y convertirlo en el gran fichaje del verano madridista. Mariano, sin embargo, es el que le competía el puesto a Mayoral en el Castilla.

El barcelonés de origen dominicano es bien consciente de su condición actual dentro del Madrid. Sabe que las puertas del primer equipo las tiene totalmente cerradas esta temporada. Si ya se dudó de la continuidad de Morata por su buen cartel y la falta de espacio con el que se iba a encontrar, imagínense el que tendría Mariano, que aún no se ha ganado el afecto intenso que la grada profesa a Morata. Mariano no podría molestar a Benzema en una competencia directa por el puesto de ‘9’, Morata sí. Y Morata lo hará, porque para eso se queda. No lo hace pensando que algún club le fichará por una millonada en el verano próximo, sino para triunfar en el equipo de su vida.

Mariano se dispone a marcar su gol (J.P.GANDUL/EFE).Mariano se dispone a marcar su gol (J.P.GANDUL/EFE).

Mariano, salir para volver

Pero el aún jugador del Castilla no desespera. Sabe que, si quiere jugar a un fútbol competitivo que se encuentre a la altura de sus posibilidades futbolísticas tiene que salir del filial inmediatamente. Ya tiene una edad poco adecuada para jugar en un segundo equipo. A sus 23 años, necesita dar el salto, a una primera división si es posible. No obstante, no es lo mismo marcharse del Madrid cedido o con una opción de recompra bajo el brazo que irse sin una mínima posibilidad de consegiur un billete de vuelta. Llorente, Mayoral y Vallejo se han marchado cedidos y saben, al menos, que el año que viene podrán estar haciendo el stage de pretemporada con los mayores de nuevo.

Es por ello que el máximo goleador del Castilla del curso pasado ha intentado aprovechar al máximo estas semanas de nuevo bajo las órdenes de Zidane. Cada partido que ha jugado ha dejado su sello, ya fuera con un grandísimo gol contra el Chelsea, como con otros dos ante el Reims, aunque uno se lo anularon por fuera de juego, como con un despliegue ofensivo muy variado, creándose sus propias ocasiones si no le llegaban. Quería convencer al club de que, si le hacían marcharse, le pusieran una cuerda para tirarlo de vuelta. Siempre se mostró activo, mucho más que Morata, de hecho, que apenas ha tenido momentos mínimamente brillantes, por no decir ninguno.

Cada uno tuvo 45 minutos en el Trofeo Bernabéu, y los dos marcaron un gol legal. Pero las sensaciones fueron opuestas. Morata apareció dos veces. En una de ellas, perdió un mano a mano con el arquero del conjunto francés y, en la segunda, remató a la red un córner. No lo celebró, como si no le alegrase marcar un gol con el Madrid más de dos años después. Mariano, en cambio, culminó un jugadón de Enzo Zidane (el mejor madridista en el segundo tiempo; el mejor madridista en todo el partido fue Danilo, de largo), pero no valió, y un minuto después, finalizó una gran asistencia de Kovacic. Y lo celebró con alborozo. Y además, tuvo otras dos ocasiones.

Morata, por ahora, no ha demostrado con la camiseta del Real Madrid que merece un puesto en el primer equipo. Mariano no podía demostrarlo, porque no lo va a tener pase lo que pase. Pero sí ha enseñado unas ganas, una voluntad por mostrar lo mejor de sí mismo constantemente que aún no ha hecho Morata, al que el peso de esa zamarra sigue pesándole.

Un Trofeo Bernabéu de segunda

El Trofeo Bernabéu, otrora mayor acontecimiento del verano futbolístico español, pasó a mejor vida hace muchos años. Hubo una época en la que este torneo en homenaje al histórico presidente del Real Madrid sólo admitía como rivales del equipo local a los mejores clubes de Europa. Todo eso ha cambiado. Desde que River Plate participara en la XXV edición, allá por 2003, los equipos participantes han sido, por orden cronológico, UNAM, Selección de la MLS, Anderlecht, Partizan, Sporting de Portugal, Rosenborg, Peñarol, Galatasaray, Millonarios, Al Sadd, Galatasaray y Stade de Reims. Con la excepción del Peñarol, ninguno de los otros contendientes tienen la alta alcurnia de sus predecesores.

Esta vez, el trofeo amistoso se jugó contra el Stade de Reims. El motivo es admirable: este 2016 se cumplieron 60 años de la primera Copa de Europa, que ganó el Madrid de Di Stéfano a los franceses en el Parque de los Príncipes. Sirvió como homenaje a aquella generación de futbolistas que hicieron del Madrid un club eterno, durante años el más grande del mundo. Entre ellos se encontraba también Raymond Kopa, del que poca gente se acuerda ya, pero que fue uno de los mejores futbolistas de los años 50. Pero es extraño que el partido que el Madrid juega en su casa y que sirve de presentación ante su afición sea, de largo, el más flojo de todos los que ha disputado este verano.

Fuente: ElConfidencial – Deportes