Moteros con AK-47: la cultura proscrita de las pandillas americanas

Todo empezó por un parche. La banda de los ‘Cosacos’ apareció en el restaurante Twin Peaks, en la ciudad de Waco, luciendo la palabra “Texas” ...

Todo empezó por un parche. La banda de los ‘Cosacos’ apareció en el restaurante Twin Peaks, en la ciudad de Waco, luciendo la palabra “Texas” cosida en la parte baja de sus espaldas: el lugar que designa el territorio de una banda. El problema es que el estado de Texas viene siendo reclamado desde hace décadas por el grupo de los ‘Bandidos’, que lo consideran su área natural de influencia.

“Los ‘cosacos’ se colocaron el parche el año pasado”, dice a El Confidencial Edward Winterhalder, antiguo miembro de los ‘Bandidos’ que ha escrito diez libros sobre los clubes de motos y la cultura proscrita de los moteros. “Se les dijo que no podían llevarlo, pero a ellos les dio igual, y han estado peleando desde entonces”.

Según Winterhalder, el restaurante acogía una reunión de diferentes bandas. 12 estaban allí cuando empezó la violencia, 170 personas, y entre 20 y 30 grupos venían de camino. A partir de aquí el relato se vuelve confuso. El altercado quizás comenzó en los baños. Inmediatamente después surgieron todo tipo de armas, los empleados corrieron a esconderse en la cámara frigorífica y la pelea pasó del restaurante al aparcamiento. La policía apareció en cuestión de segundos.

La violencia dejó nueve cadáveres, todos por heridas de bala. Siete de ellos eran ‘cosacos’. La policía detuvo a los 170 moteros y estableció un millón de dólares de fianza para cada uno. Recogieron 318 armas de la escena del crimen, incluidos 157 cuchillos, cadenas, bates, puños americanos, más de un centenar de pistolas y un fusil de asalto AK-47 (1).

Una semana después, los hechos siguen sin quedar claros. La policía de Texas reconoce que “la escena del crimen es extremadamente compleja” y que sus efectivos están siendo amenazados por las bandas. Tres agentes podrían haber sido responsables de varias muertes.

La Policía de Waco frente al lugar de los hechos (Reuters).La Policía de Waco frente al lugar de los hechos (Reuters).

Sindicatos del crimen

El vídeo del tiroteo, al que sólo ha tenido acceso la agencia AP, no grabó lo que ocurrió en el aparcamiento: el escenario más violento. Las imágenes también indican que, de los 170 moteros, algunos simplemente huyeron y otros, manteniendo la sangre fría, trataron de evacuar a los empleados caminando a cuatro patas.

El caso ha colocado a las bandas de moteros en las brasas de la opinión pública. Las autoridades locales han reforzado la seguridad para prevenir incidentes durante una marcha planeada para este fin de semana, que se supone ha sido cancelada, y la fiscalía general quiere capar a las bandas prohibiéndoles lucir su logotipo, empezando por los temibles ‘Mongoles’.

El Departamento de Justicia ofrece una detallada lista de bandas de moteros que considera “sindicatos del crimen”. Todas ellas comparten el estilo motorizado, la dedicación al delito y la obsesión por el prestigio.

Están los míticos ‘Ángeles del Infierno’, el grupo más conocido y numeroso. Cuenta con 230 sucursales en 29 países y está metida, según el Gobierno, en el tráfico de cocaína, heroína, anfetaminas y marihuana. También estarían implicados en extorsiones, robos y blanqueo de dinero.

Moteros en una autopista estadounidense (Reuters).Moteros en una autopista estadounidense (Reuters).

Los ‘Mongoles’ son “los más violentos y peligrosos de la nación”. Utilizan “asaltos, intimidación y asesinato”, dice el Departamento de Justicia, “para defender su territorio y mantener la reputación del club”. La mayoría son hispanos de la zona de Los Ángeles y tienen con un largo historial delictivo.

Los ‘Bandidos’ serían la “amenaza creciente”, campan a sus anchas por el Medio Oeste, están dedicados al tráfico de marihuana y cocaína y a la “producción, transporte y distribución de metanfetamina”. Hay muchos otros: los ‘Vagos’, los ‘Proscritos’, los ‘Hijos del Silencio’, ‘Paganos’, ‘Pistones Negros’, etcétera.

El fragor de lo ocurrido en Waco se ha mezclado con los estereotipos. La idea del nómada motorizado, violento y anárquico, baluarte de la libertad pura con su armadura de cuero y el viento en el cabello, ha ocupado los debates de la semana, para disgusto, muchas veces, del “mundillo”.

Los familiares de víctimas y arrestados, citados por medios locales, enfatizan el carácter pacífico de sus seres queridos. Entre los muertos hay un veterano de Vietnam condecorado con el Corazón Púrpura. Habría estado en el restaurante como exmiembro de otros clubs y amigo de los ‘Bandidos’. Tenía 65 años.

“Cien de los detenidos no tienen nada que ver con lo que ocurrió”, declara por teléfono Winterhalder. “Entre el 60% y 70% de los miembros de los clubes de motos son gente trabajadora. Van a trabajar todos los días, están casados y tienen hijos. Sólo son culpables de divertirse el fin de semana. Los únicos miembros con los que se pone en contacto la policía son aquellos que cometen crímenes, ¿entiendes? No sabemos nada de ellos hasta que los arrestan. Es crimen desorganizado”, concluye.

Fuente: ElConfidencial.com