Motes, malas caras y nula empatía: la crónica de la muerte anunciada de Rafa Benítez

05.01.2016 – 05:00 H. Necesitamos “un impulso”, dijo Florentino Pérez para justificar el despido de Carlo Ancelotti. Hace apenas unos días afirmó que “Rafa ...

05.01.201605:00 H.

Necesitamos “un impulso”, dijo Florentino Pérez para justificar el despido de Carlo Ancelotti. Hace apenas unos días afirmó que Rafa Benítez no es el problema, es la solución” en ‘El Larguero’ de la Cadena Ser. El discurso del presidente se fue por el desagüe en un abrir y cerrar de ojos. Este lunes, el proyecto diseñado para los próximos años murió como otros muchos otros. El mandatario blanco cortó sin titubear la cabeza de un entrenador que entró con mal pie en el complicado vestuario del Real Madrid y que sale del mismo golpeado después de no conseguir conectar con la plantilla. Ni al principio ni al final. Los futbolistas no aguantaban al estratega, que se marcha por la puerta de atrás.

El mes de agosto arrancaba y en el interior del vestuario del Real Madrid ya se empezaban a escuchar las primeras voces críticas. Ha sido su nula empatía con el colectivo el punto clave para entender este desenlace. Con Cristiano Ronaldo chocó en cuanto se conocieron, y detrás del atacante portugués llegaron otros tantos. La estrella del equipo no podía ni ver al técnico, con el que tuvo varios roces. Tipo muy metódico, Benítez aconsejó al luso sobre diferentes cuestiones, algunas alejadas del ámbito estrictamente futbolístico, algo que desagradó al jugador. Las relaciones entre ambos eran muy distantes, por mucho que Rafa dijera en más de una ocasión que eran buenas. Sin el apoyo del ‘crack’, era complicado que el barco llegase a buen puerto.

Cristiano Ronaldo nunca conectó con Rafa Benítez. (EFE)Cristiano Ronaldo nunca conectó con Rafa Benítez. (EFE)

Con una gran número de futbolistas también fue chocando con el paso de los días. El ambiente se fue pudriendo a medida que las malas caras alrededor de Rafa Benítez se multiplicaban sin parar. El diario ‘Marca’ desveló en su momento un mote -‘El Diez’- con el que el plantel conocía a su técnico. Pero lo cierto es que alguno más ha circulado en el interior del vestuario en los últimos meses. Y más de uno humillante, según se desliza desde Valdebebas. La víctima no era ajena a todo lo que pasaba en sus proximidades, también sabía de los apodos que le habían colgado; se daba cuenta de que hacerse con el control del grupo en algún momento iba a ser empresa imposible de conseguir. El desenlace se veía venir.

Los ‘consejos’ de Florentino Pérez

Acostumbrado durante años a tener plena autonomía a la hora de hacer y deshacer, Rafa Benítez tenía claro cuando firmó su contrato que el Real Madrid funciona de otra manera. Florentino Pérez fiscaliza absolutamente todo y el entrenador asumió que cualquier decisión, sobre todo a la hora de confeccionar las alineaciones, sería vigilada con lupa desde el palco. Carlo Ancelotti, por poner un ejemplo, acabó hasta el gorro de los ‘consejos’ que le daba el mandatario, y director deportivo del Real Madrid, cuando charlaban de diferentes cuestiones relacionadas con la primera plantilla. El entrenador recién cesado cedió nada más llegar cuando el presidente prohibió que su jefe de prensa particular -que le acompaña desde hace años- ingresara en el club. Rafa Benítez no rechistó y agachó la cabeza. Por ahí ya se pudo comprobar que su autoridad nada tendría que ver con la que impuso en Valencia o Liverpool, por ejemplo.

El delantero ‘sentenció’ al entrenador y a continuación se fueron abriendo otras vías de agua. Benzema, Ramos, Isco, James, Jesé… chocaron con él

Cristiano Ronaldo abrió la puerta y tras él se colaron en tropel otros muchos. El delantero ‘sentenció’ al entrenador y a continuación se fueron abriendo otras vías de agua. Benzema, Sergio Ramos, Isco, James, Jesé… Rafa Benítez entró en colisión en algún momento con todos ellos -y varios más-, lo que fue minando su autoridad ante el colectivo. Tan nocivo era el ambiente que más de un futbolista llevaba tiempo meditando seriamente en abandonar el Real Madrid en cuanto surgiera la más mínima oportunidad. Desde lo personal nunca supo meterse en el bolsillo a los jugadores -lo habitual durante toda su carrera-, pero el problema es que tampoco desde el plano futbolístico, cosa que sí logró en otros clubes en los que ganó títulos.

Motes, malas caras y nula empatía: la crónica de la muerte anunciada de Rafa Benítez

Las rotaciones siempre fueron parte fundamental de su método. Las aplicó allá donde fue, empezando por el Valencia, que bajo su mando selló la etapa más gloriosa -dos ligas y una Copa de la UEFA en tres temporadas- de su historia. La plantilla del Real Madrid esperaba que esa receta fuera aplicada, pero no ha sido así. Jugadores como Cristiano y Bale, por ejemplo, han sido intocables de principio a fin, lo que provocó que un nutrido grupo de jugadores torcieran el gesto a las primeras de cambio. Se dieron cuenta de que por mucho y bien que entrenaran durante la semana, a la hora del partido su esfuerzo no tendría recompensa. Las constantes y puntillosas directrices a los integrantes de la plantilla terminaron por romper definitivamente la convivencia. La plantilla no creía en Rafa Benítez y la ruptura definitiva solo era cuestión de tiempo.

Fuente: ElConfidencial – Deportes