Nada calma a los euroescépticos: seis ministros de Cameron apoyan el 'Brexit'

22.02.2016 – 05:00 H. La guerra ha empezado y la primera batalla la han ganado los euroescépticos. Boris Johnson hará finalmente campaña por el ...

22.02.201605:00 H.

La guerra ha empezado y la primera batalla la han ganado los euroescépticos. Boris Johnson hará finalmente campaña por el ‘Brexit’. Minutos después de que el premier David Cameron anunciara el 23 de junio como fecha para el histórico plebiscito sobre la permanencia del Reino Unido en el club europeo, hasta seis miembros de su Gabinete notificaron que pedirían el voto por la salida. Su amigo y titular de Justicia, Michael Gove, afirmó que abandonar el bloque aseguraba al país un “futuro mejor”. El ministro de Trabajo y Pensiones, Iain Duncan Smith; la responsable para Irlanda del Norte, Theresa Villiers; el titular de Cultura, Medios de Comunicación y Deportes, John Wittingdale, la secretaria de Estado de Empleo, Priti Patel, y el líder de la Cámara de los Comunes, Chris Grayling, también confirmaron que disentían de la línea oficial del Gobierno.

Pero ninguno de ellos era Johnson. El popular alcalde de Londres es capaz de engatusar a cualquier periodista, conseguir el voto de un joven que tenía a Tony Blair como héroe, subir la audiencia de cualquier programa al que va como invitado e incluso convertirse en irresistible para las mujeres con su camisa salida por fuera y sus andares desgarbados. Boris es, hoy por hoy, una marca rentable. Y no hay que olvidar que se trata también de un nombre que suena con fuerza para suceder a Cameron como líder ‘tory’.

Harris-Quinne, que además es concejal conservador en el ayuntamiento de East Herts, señala que el 70% de los miembros de la formación y el 45% de los diputados son euroescépticosSin duda alguna, se trata de un fuerte varapalo para Downing Street. Aunque el ‘premier’ había dado libertad a los suyos para defender la opción que más les convenciera, en los últimos días había llamado personalmente a los pesos pesados pidiéndoles que “primaran lealtad ante principios”. Con Johnson intentó hasta el último momento agotar todas las vías. Es más, fue al único al que convocó en el Número 10 antes de salir para la cumbre europea en Bruselas. Pero las presiones no han surgido efecto y el excéntrico político pedirá finalmente al electorado que voten por abandonar el club.

“Si hubiera tomado otra opción habría sido una gran decepción”, asegura a El Confidencial Ben Harris-Quinne, presidente de Bow Group, el think-tank conservador más antiguo del Reino Unido. “Su posición no será decisiva en la campaña, pero sí tendrá un fuerte impacto en los sondeos a corto y largo plazo por su gran poder de convocatoria”, matiza.

Para Harris-Quinne, la decisión de Johnson evidencia la gran división que existe ahora en el Partido Conservador. “Durante décadas, la cuestión europea había creado una guerra fría y ahora con el referéndum la guerra está más caliente que nunca. Estamos ante una situación sin precedentes. Hay más división entre los ‘tories’ euroescepticos y pro-UE, que entre los ‘tories’ y los laboristas”, señala.

En este sentido, asegura que gane o pierda el referéndum, a Cameron no le quedará otra opción que dimitir. “Tras la consulta, las diferencias y las tensiones no terminarán. Ya quedó demostrado en Escocia. Tendrá que ser alguien de fuera quien intente unificar de nuevo a las filas. No podrá ser Cameron”, matiza.

El primer ministro británico, David Cameron, ante la prensa tras la reunión de los líderes de la UE, en Bruselas (Reuters).El primer ministro británico, David Cameron, ante la prensa tras la reunión de los líderes de la UE, en Bruselas (Reuters).

Harris-Quinne, que además es concejal conservador en el ayuntamiento de East Herts, señala que el 70% de los miembros de la formación y el 45% de los diputados son euroescépticos. La gran mayoría se sienten decepcionados con el acuerdo alcanzado en Bruselas. “Las criticas son constantes. No ha cumplido sus promesas electorales y tampoco ha conseguido resolver los principales problemas: la inmigración, el control de la fronteras y la soberanía”, señala.

Yo soy euroescéptico y es cierto que era complicado convencernos. Pero si hubiera logrado alfo parecido al NAFTA (tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y Méjico) se habrían acabado los problemas. Estoy convencido de que si hubiera venido a casa con una opción similar, menos del 5% estaría ahora a favor del ‘Brexit”, recalca.

La campaña no ha hecho más que comenzar, pero está claro que se avecinan días difíciles para Cameron. Uno de los más complicados será el próximo 5 de mayo, cuando se celebren las elecciones a la alcaldía de Londres. Johnson no se presenta como candidato porque, tras dos exitosos mandatos, el ‘premier’ le había prometido un ministerio. La pregunta ahora es si cumplirá su palabra. Metiendo al enemigo en casa, le acercaría aún más las llaves de Downing Street, al fin y al cabo, la meta que siempre ha perseguido el político de melena albina.

Para Boris, defender el Brexit es pura táctica. Si finalmente los británicos optan por la salida del club, a Cameron no le quedará más remedio que irse y él se postulará como mejor candidato para sucederle“Boris es un tipo sin principios y su apoyo al ‘Brexit’ es una cuidada estrategia para conseguir su propósito”, asegura a este diario una persona de su entorno que prefiere mantener el anonimato. “No nos llevemos a engaños. Este no es un referéndum sobre Europa, es un referéndum sobre el Partido Conservador. Al electorado no le importa nada. Sus prioridades son el terrorismo, la seguridad, economía. Si les preguntas por Europa te darán su opinión, pero no les importa estar fuera o dentro. Esta consulta se ha hecho por y para los tories”, matiza.

En la década de los setenta, con Edwart Heath como líder, los conservadores eran pro-europeos. Veían el proyecto como una gran oportunidad de mercado. Pero cuando la Comunidad Económica Europea fue mutando en un club que demandaba más implicación política surgieron los problemas y durante años, el bloque comunitario se ha convertido en una cuestión primordial para ellos. “Los ‘tories’ están obsesionados con la UE y este referéndum lo han hecho pensando en ellos”, matiza el trabajador del Ayuntamiento londinense.

“Para Boris defender el ‘Brexit’ es pura táctica. Si finalmente los británicos optan por la salida del club, a Cameron no le quedará más remedio que irse y él se postulará como mejor candidato para sucederle. Si por el contrario, se vota por la permanencia, Boris seguirá teniendo el apoyo de los euroescepticos, que al fin y al cabo, son la mayoría de las filas”, añade.

Pese a que el alcalde señala que “lo último que habría querido es ir en contra del primer ministro o del partido”, no todo el mundo cree sus palabras. La guerra entre ambos viene de lejos. Tanto Johnson como Cameron estudiaron en el elitista internado de Eton, pero no se conocieron hasta que llegaron a Oxford. El primero mostró su ambición desde el primer momento. Era único aludiendo a los clásicos en los improvisados discursos que se montaban en las escaleras. De familia mucho menos pudiente, no tuvo problemas con codearse con los hijos y sobre todo las hijas de la alta sociedad. Pero su ajetreada vida social no le apartó de su gran obsesión, presidir la reputada Oxford Union Society. Se presentó como candidato varias veces, no siempre con los ‘tories’, y finalmente consiguió su objetivo en 1985. De ahí que muchos piensen ahora que está dispuesto a hacer lo que sea, incluso defender la salida del Reino Unido de la Unión Europea, con tal de ganar un puesto con poder.

Fuente: ElConfidencial.com