“Necesitamos 5.000 profesores y 5.000 médicos, y los vamos a buscar en España”

El trabajo del embajador de Ecuador en Madrid no es exactamente el de un embajador cualquiera. Además de sus labores de diplomático, Miguel Calahorrano ...

El trabajo del embajador de Ecuador en Madrid no es exactamente el de un embajador cualquiera. Además de sus labores de diplomático, Miguel Calahorrano Camino representa a cerca de medio millón de personas, lo que constituye algo así como la décima provincia de su país. Durante algún tiempo fue la comunidad extranjera más numerosa en España, aunque debido a la crisis fueron rebasados por marroquíes y rumanos. A dia de hoy, cerca de la mitad han conseguido la nacionalidad española y mantienen los dos pasaportes. Calahorrano, que fue ministro de Electricidad y Energías Renovables en los primeros años de gobierno del presidente Rafael Correa, nos habla de ellos y de las relaciones entre su Gobierno y el de Mariano Rajoy.

Pregunta. ¿Cómo ha afectado la crisis económica a la comunidad ecuatoriana?

Respuesta. Tenemos una comunidad un tanto especial que se formó a raíz de una crisis bancaria que se produjo en Ecuador en el año 2000. Fue un éxodo brutal y en 2007 había ya 500.000 ecuatorianos en España. A partir de 2012, empezaron a sentir más los efectos de la crisis y algunos se marcharon, hasta estabilizarse en los 450.000, de los cuales cerca de 250.000 tienen nacionalidad española.

P. ¿Se han marchado familias enteras?

R. La realidad es que las familias ecuatorianas están sufriendo un gravísimo drama, que implica la desestructuración de la familia. El patrón es el siguiente. El padre, que trabajaba en la inmobiliaria o la construcción, se quedó sin trabajo. Pero la madre, que trabajaba haciendo trabajo domiciliario, limpieza o cuidado de niños, continúa con el trabajo. Ellas mantienen salarios de 800 o 900 euros. Es poco para vivir, de modo que el padre intenta buscar trabajo fuera.

Si disponen de pasaporte español, los ecuatorianos suelen irse a los países del norte de Europa, como Alemania

P. ¿Vuelven a Ecuador?

R. En general se marchan de vuelta a Ecuador si no tienen nacionalidad española. Si disponen de pasaporte español, suelen ir a países del norte de Europa, como Alemania. Lo que sucede, como decíamos, es que las madres se quieren quedar en España y los hijos también. En general, las familias no están regresando a Ecuador tanto como se pensaba. Se han marchado solo unos 50.000.

P. Su Gobierno lanzó programas para fomentar ese retorno y dinamizar la economía ecuatoriana, que ha vivido años de enorme crecimiento. ¿Cómo fueron esos programas?

R. Pues el resultado es que han regresado unos 50.000, la verdad es que no han vuelto tantos. Se han realizado programas variados para atraerlos. Por ejemplo, ahora necesitamos 5.000 profesores. Algunos de los que emigraron a España eran profesores, pero llevan tiempo sin dar clase y necesitan actualizar sus conocimientos y pasar un examen. Queremos atraerlos y formarlos para que den clases en Ecuador.

P. ¿Hay más programas de ese estilo?

R. Sí, también necesitamos 5.000 médicos y hay una misión, que encabezará en los próximos días el Ministerio de Salud, para tratar de encontrarlos en España. En primer lugar buscaremos ecuatorianos, pero también está abierto a españoles. En Ecuador tenemos buenas escuelas de medicina pero no tenemos muchos especialistas. Vamos a dar prioridad a los ecuatorianos, pero también está abierto a los españoles.

Calahorrano, durante la entrevista. (B.V)Calahorrano, durante la entrevista. (B.V)

P. ¿Ha notado un aumento de la llegada de españoles a Ecuador con la crisis?

R. En los últimos siete años la población española en Ecuador ha aumentado mucho. Eran unos 15.000 y ahora son cerca de 35.000. La mayoría de los que han llegado son profesionales y universitarios que tienen doctorados y másteres. La realidad es que varias universidades de Ecuador buscan españoles con títulos para ir a trabajar. Si ustedes hablan con los españoles que han ido a vivir a Ecuador, les van a contar la historia personal de cómo son recibidos, con cariño, respeto, etcétera. Esa es la forma como son recibidos los españoles en mi país. Creo que en toda América Latina, pero particularmente en mi país.

P. La crisis española también ha tenido un efecto sobre la economía ecuatoriana por la caída del envío de remesas, ¿cierto?

R. El monto de las remesas hacia Ecuador, desde toda su diáspora, llegó a ascender hasta los 3.000 millones de dólares. Hablamos de remesas provenientes fundamentalmente de EEUU y España. Y, sí, cuando se produjo la crisis hubo un bajón importante desde España. El flujo alcanzó los 1.300 millones de dólares anuales y ahora estamos un poco por debajo de los 800 millones. A mí hay algo que me parece increíble, y es que la cifra promedio sigue estando en unos 300 euros por familia al mes, incluso en plena crisis. Hacen un esfuerzo casi sobrehumano, de una enorme generosidad.

P. ¿Dónde acaba el dinero de las remesas que envían? ¿A qué dedican ese dinero?

R. El 50% se utiliza para bienes inmobiliarios en Ecuador. El 30% o más, para la educación de los hijos, para que estudien y no trabajen, para darles de comer, material escolar, etcétera. Hay amplias zonas rurales que han resultado muy beneficiadas con la inmigración porque se han construido casas, las familias han invertido y creado negocios, comprado animales para montar granjas, producción de servicios. Ha habido un empuje muy positivo gracias a la emigración.

Manifestación de apoyo al presidente Correa en Madrid. (EFE)Manifestación de apoyo al presidente Correa en Madrid. (EFE)

P. ¿Qué tipo de negocios han abierto quienes han vuelto a Ecuador?

R. De todo tipo. Algunos están inspirados en lo que han visto o aprendido en España. En un pueblo muy pequeño de El Cañar (provincia ecuatoriana) me encontré por ejemplo una tienda de productos de primera necesidad llamado Mercadona. Hay otros que han venido a España, se han entrenado en la producción agroalimentaria, han aprendido técnicas y luego regresan allá. En nuestra oficina comercial tenemos ahora cerca de 300 ecuatorianos que tienen un capital de unos 40.000 o 50.000 euros y que quieren regresar a Ecuador para montar una pequeña empresa.

P. Pasemos a hablar de relaciones diplomáticas. Las críticas que hizo el presidente Correa a las medidas de austeridad practicadas en España no gustaron mucho aquí. ¿Cómo han sido las relaciones?

R. Con el Gobierno del presidente Rajoy, nosotros no hemos tenido problema alguno. Nunca. Ha habido una situación de respeto. Cuando nuestro presidente ha venido aquí, ha tenido reuniones muy respetuosas y corteses con el presidente Rajoy, con el Rey… Obviamente, hay diferentes formas de hacer política. Por ejemplo, nuestro presidente ha dicho públicamente que le resulta impensable que haya casas sin gente y gente sin casas al mismo tiempo, como producto del problema hipotecario que hay aquí en España.

Nos resulta impensable que en España haya, al mismo tiempo, casas sin gente y gente sin casas

P. ¿No hay gente sin casa en Ecuador?

R. En Ecuador sería inimaginable pensar que a la gente se la ponga en la calle por efecto de problemas hipotecarios. De hecho, allí no existe este problema. Lo que sí existe es un problema de déficit de vivienda, pero no se ha producido una fuerte participación de los bancos en lo que fue la burbuja inmobiliaria aquí. Eso, obviamente, es un fenómeno propio de España, y de Estados Unidos y algunos otros países avanzados.

P. ¿Ha habido confrontación sobre este tema con el Gobierno de España?

R. Respetamos mucho los problemas internos de España, por eso obviamente preferiría no hacer ningún señalamiento respecto a los asuntos internos de España. Sí hemos tenido, y eso sí lo decimos públicamente, problemas con intromisiones del orden de las que hace la FAES, dirigida por el señor Aznar, que en reuniones con la oposición ecuatoriana ha organizado eventos de oposición a nuestro Gobierno.

Jornadas de asesoría hipotecaria para la colonia ecuatoriana en Madrid.Jornadas de asesoría hipotecaria para la colonia ecuatoriana en Madrid.
P. Con quienes supongo que hay más sintonía es con los líderes de Podemos, que han utilizado el caso ecuatoriano como modelo sobre la reestructuración de la deuda.

R. Personalmente les conozco de una forma superficial, me he encontrado con ellos una o dos veces y tenemos una relación diplomática como tenemos con todos los partidos.

P. ¿Se ha resentido el intercambio comercial con España por la crisis?

R. Al revés, desde 2007, el intercambio comercial ha estado siempre creciendo. Y con una balanza de pagos que unas veces es favorable para España y otras favorable para Ecuador. Hoy día, el volumen de negocios entre España y Ecuador está en el orden de 1.150 millones de dólares. De esos, más o menos unos 250 millones corresponden a combustibles fósiles, que son esencialmente combustibles que España vende a Ecuador, refinados. Nosotros lamentablemente no tenemos una refinería que produzca todos los refinados que necesitamos. Y luego están las medicinas que España vende a Ecuador, equipos con desarrollos tecnológicos, fertilizantes, en fin. Y el Ecuador en cambio vende a España atún, algunos otros productos primarios, toda esta serie de cosas. Pero el comercio siempre se ha incrementado todo este tiempo a pesar de la crisis.

P. ¿No existe miedo a eventuales expropiaciones entre las empresas españolas que se instalan en Ecuador?

R. No, porque en Ecuador no se produjeron expropiaciones. En Ecuador lo que hubo fue un cambio en los contratos petroleros. Antes, las empresas petroleras recuperaban más o menos el 80% de las ganancias, y el 20% se lo daban al Estado. Y llegó nuestro presidente (Correa) y dijo que eso había que invertirlo, que el Estado se tenía que quedar el 80%. No se fue ninguna empresa, todas se quedaron, porque les conviene.

P. ¿Qué han hecho con esos ingresos?

Se ha financiado el cambio revolucionario que ha habido en el país, especialmente en lo que concierne a la educación y a la salud. Porque hoy día una persona pobre en Ecuador puede ir a un hospital público, y puede ser atendida gratuitamente. Ha habido un cambio radical, revolucionario, y eso es a lo que nosotros llamamos “la revolución ciudadana”. Nosotros hemos rehecho totalmente el 85% de nuestra red vial. Más o menos 10.000 kilómetros de carreteras. Usted puede ir hoy día a Ecuador y puede desplazarse por tierra casi como aquí en España. Porque además es que la mayoría de esas vías han sido diseñadas, y en algunas ocasiones hasta construidas, por empresas españolas.

Fuente: ElConfidencial.com