Neville reprocha a Carragher que le aconsejara fichar a Pako el acaparador

“Ten amigos para esto”. La frase, común en el acervo español, ronda la cabeza de Gary Neville, aunque tenga poca idea de la lengua de Cervantes. El técnico inglés mira desde la grada cómo su asistente, Pako Ayestaran, controla los entrenamientos. La idea no le gusta, pero lo acepta, pues fue él mismo quien quiso que el histórico asistente de Benítez le ayudase en su primer desafío profesional como técnico. 

Neville no conocía a Ayestaran, pero se fió de un compañero de selección e íntimo amigo, Jamie Carragher, para contratarle. Ahora, pasado el tiempo, le culpa de que con el fichaje haya perdido sus funciones de entrenador. El central, que fue compañero en la selección del técnico valencianista, había coincidido con Ayestaran en el Liverpool y le recordaba como un buen asistente, alguien que podía ayudar a organizar mejor las sesiones de entrenamiento del equipo ché. Además, el técnico vasco habla inglés de su tiempo en las islas, lo cual le convertía en perfecta correa de transmisión para comunicarse con los jugadores. El problema del idioma no es una cuestión menor cuando tienes que ordenar a un grupo que haga cosas. 

Al poco de llegar a Valencia, Ayestaran ya le había comido la tostada al técnico. Neville, reticente, terminó aceptando controlar los entrenamientos desde la grada, lo suficientemente lejos como para que los jugadores no le escuchasen y dejase hacer a su nuevo asistente. A la plantilla no le supuso un problema el cambio, más bien al contrario, pues no estaban muy conformes con los métodos del británico, llegando a tacharlos de “propios de amateurs“.

Gary Neville, en una rueda de prensa (EFE)Gary Neville, en una rueda de prensa (EFE)

Estrellas televisivas

La relación de Carragher y Neville comenzó en el fútbol, pero terminó de asentarse en el programa Monday Night Football, de la cadena Sky donde ambos ejercían como estrellas televisivas y representaban la tradicional rivalidad entre Manchester y Liverpool. Su fama fue grande y ambos eran considerados dos de los mejores comentaristas del país, solo un paso por debajo de Gary Lineker, reverenciado en Reino Unido por su sabiduría futbolística. 

Neville, sin embargo, ha demostrado que la transición del plató al banquillo no siempre sale bien. Su experiencia previa, como asistente en la selección inglesa, es escasa cuando hay que tomar las riendas de un equipo de cierto nivel. El histórico central del United no ha conocido los rigores de empezar desde abajo, su fama de hombre de fútbol y su sociedad con Peter Lim le llevó al díficil banquillo valencianista sin haber aprendido los rudimentos básicos del entrenamiento. Por eso tuvo que recurrir a Ayestaran y ahora ve con envidia como el español manda como el que más sobre el plantel. 

Tampoco es que la llegada del vasco haya supuesto una revolución en el Valencia. Los jugadores, a su llegada, estuvieron contento con los nuevos métodos y el equipo mejoró algo el rendimiento anterior. Cuando entró en el club el equipo coqueteaba con los puestos de descenso y encadenaba rachas históricamente malas. De aquel momento al actual hay mejoría, pero siguen estando muy por debajo de lo que se espera de una plantilla de nivel y un presupuesto de los punteros en la Liga.

Fuente: ElConfidencial – Deportes