Neymar tendrá que devolver la confianza del club, de Luis Enrique y de sus compañeros

24.08.2016 – 05:00 H. Neymar estará tres meses sin pisar Barcelona. Sí, ¿y qué?, se preguntan en el Barça. Neymar debía incorporarse hoy a los ...

24.08.201605:00 H.

Neymar estará tres meses sin pisar Barcelona. Sí, ¿y qué?, se preguntan en el Barça. Neymar debía incorporarse hoy a los entrenamientos en la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí y no lo hará hasta el próximo 8 de septiembre. Sí, ¿y qué?, contestan en el Barça. Porque tanto Luis Enrique como sus compañeros ven absolutamente normal que el delantero se quede en su país y no haga un viaje de ida y vuelta transoceánico sólo para que el técnico marque territorio o sus colegas crean que todos están en igualdad de condiciones. Porque no, hay jugadores, como Neymar, que no son como el resto. Así que sólo queda que cuando se incorpore sepa agradecer los detalles que en el Barça, renovación incluida, están teniendo con él.

Alonso Castilla

El jugador del Barcelona ejerció de líder. Marcó en el tiempo reglamentario y lanzó el último penalti de una tanda eterna y agónica. Brasil suma su primer oro olímpico en fútbol

El brasileño ha sido convocado por su selección para disputar los partidos de clasificación del Mundial de Rusia. El primero ante Ecuador el 1 de septiembre y el siguiente frente a Colombia el día 6. Que regresara a España para ‘fichar’, con pocas opciones para jugar ante el Athletic de Bilbao después de los Juegos Olímpicos y sin que sea un partido crucial teniendo en cuenta que es la segunda jornada de la Liga tenía poca lógica. Más aún cuando se sabe que terminó en la final ante Alemania con molestias en el tobillo izquierdo. Luis Enrique ya ha dejado claro en sus dos temporadas en el banquillo azulgrana que no hace nada de cara a la galería ni sopesando el qué dirán. Actúa según su criterio y punto. Y no es la primera vez que mima a Neymar.

Neymar ha viajado a Brasil los dos últimos años coincidiendo con una suspensión por acumulación de tarjetas que, curiosamente, fueron justo cuando su hermana celebraba su cumpleaños. En ambas ocasiones, y pese a la polémica, Luis Enrique le concedió permiso para ir sin dar demasiadas explicaciones en las ruedas de prensa. Había decidido que era lo conveniente y ya. La pasada temporada Neymar fue un jugador crucial cuando Leo Messi estuvo lesionado. Sin embargo, en el último tramo decisivo bajó su rendimiento y hubo cierto runrún. Desde el club admitieron estar preocupados por su estilo de vida; demasiados viajes y compromisos publicitarios. Demasiada vida social. Pese a todo, la entidad tenía claro que el jugador era intransferible y ante los rumores sobre el interés del Madrid y, sobre todo del PSG, envió al director de fútbol Raúl Sanllehí a Sao Paulo para que cerrara la renovación con su padre. Costó, pero el 1 de julio el Barcelona hizo oficial la ampliación de contrato del delantero hasta el 2021, incluyendo, claro está, una mejora sustancial de la ficha.

Neymar, llorando tras ganar el oro en Maracaná (Alejandro Ernesto/EFE).Neymar, llorando tras ganar el oro en Maracaná (Alejandro Ernesto/EFE).

Su vida privada es suya

Por entonces Neymar llevaba ya más de un mes de vacaciones, concretamente desde el 23 de mayo, con un ‘tour’ a todo trapo por Estados Unidos, incluyendo Las Vegas. No sólo no se escondió, sino que ya concentrado con Brasil para los Juegos, plantó cara a un periodista: Sobre su vida privada no tenía por qué dar explicaciones. 

Valeria Saccone. Río de Janeiro

Río de Janeiro vibró durante horas, hasta comprobar que la locura olímpica había merecido la pena. El triunfo de la selección de fútbol liderada por Neymar devolvió el orgullo a Brasil

Después de los palos que le llovieron por el mal inicio en los Juegos y tras marcar dos goles, uno de ellos el penalti decisivo en la final, la reacción del jugador, su llanto, fue de puro alivio. Después se encaró con un seguidor y declaró que dejaba la capitanía de la canarihna; dio, en definitiva, un capítulo por cerrado. 

Luis Enrique ha decidido darle vacaciones, Gerard Piqué aseguró ayer que le parecía muy bien y que se lo merecía y el club montará el tenderete mediático a la altura de la estrella cuando regrese para formalizar su renovación. Además, su ausencia en San Mamés rebajará el ruido ambiental ya que el brasileño tiene cuentas pendientes con el Athletic tras lo sucedido en el encuentro de Supercopa del pasado verano. Todo fluye, que es una expresión que ahora está muy de moda. Ahora sólo queda esperar que el mejor Neymar regrese de Brasil con las pilas puestas dispuesto a devolver sobre el terreno de juego la confianza ciega que el Barcelona tiene en él.

Fuente: ElConfidencial – Deportes