Paxman, el ídolo de Ana Pastor, es el hombre más odiado por los políticos

El premier David Cameron apenas tiene tiempo para respirar cuando el periodista le realiza la primera pregunta: “¿Cuántos bancos de alimentos más hay ahora ...

El premier David Cameron apenas tiene tiempo para respirar cuando el periodista le realiza la primera pregunta: “¿Cuántos bancos de alimentos más hay ahora comparado con 2010?”. Zas. Empezamos con fuerza. El tiempo es oro en televisión. El político se esfuerza por contestar retorciéndose de un lado al otro en la silla.

“¿Cuántos más hay?”, insiste el periodista. El líder tory tira de discurso y explica todos los puestos de trabajo que se han creado durante su legislatura. Pero el periodista le corta: “En 2010 había 66 y ahora hay 429. Usted prometió que iba a arreglar el país y ahora Reino Unido está más roto que nunca. En un país rico es inaceptable que millones de personas dependan diariamente de bancos de alimentos para comer”.

Cameron bebe agua. En ese momento pasa por su cabeza: “¿Por qué no habré aceptado un cara a cara con Ed Miliband?”. Esto es una humilde observación personal de esta corresponsal. Pero la cara del primer ministro cuando tan sólo han trascurrido minuto y medio de entrevista es todo un poema.

Aun así, el premier lo intenta de nuevo. Vuelve con las cifras de empleo. La jugada no puede salirle peor.

–Podría vivir usted con un contrato de cero horaspregunta el periodista.

Hay que ver las circunstancias de muchos jóvenes… responde Cameron.

– ¿Podría vivir usted con un contrato de cero horas?

– Algunos los prefieren por la flexibilidad que ofrecen.

– ¿Pero usted podría vivir con un contrato de cero horas? (Y ya van tres)

Cameron ya no oculta su malestar: “¿Esa no es la pregunta?”. El periodista no tarda en reaccionar: “Perdone, esa es la pregunta que yo le estoy haciendo y que usted no quiere responder”.

Pues no, no podría vivir con un contrato de cero horas replica el líder conservador.

Paxman, el ídolo de Ana Pastor, es el hombre más odiado por los políticos

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Cuánto se echaba de menos a Jeremy Paxman (de 64 años), el mismo que en 1997 llegó a preguntar al exministro del Interior Michael Howard hasta en doce ocasiones la misma cuestión. Repito: doce ocasiones y en la BBC, la cadena pagada por los impuestos de los británicos. Aquello le valió el premio al mejor presentador de la Royal Television Society, uno de los muchos galardones que acumula en su larga carrera.

Su estilo propio levanta tantos odios como pasiones. Aunque en el caso concreto de Ana Pastor es pura admiración. La periodista la que puso contra las cuerdas al mismismo Mahmud Ahmadineyad, la que no acostumbra a ser preguntada ni a que le llamen Anita, la que irrita con la misma facilidad con su don de la palabra a Rubalcaba o Aguirre nunca ha ocultado que Paxman es uno de sus ídolos. En su cuenta de Twitter lamentó mucho su marcha del programa Newsnight, el pasado mes de junio.

En efecto, tras 25 años al frente de uno de los espacios más emblemáticos de la BBC, Paxman dijo adiós. Pero ahora ha regresado en plena campaña electoral y, como no podía ser de otra manera, su vuelta ha dado mucho que hablar.

Cuando el primer ministro David Cameron se negó a tener un debate televisado cara a cara con el líder de la oposición, Ed Miliband, las cadenas se tuvieron que sacar del bolsillo diferentes formatos para satisfacer las demandas de la audiencia. Y a SkyNews y Channel 4 les pareció buena idea que los dos candidatos tuvieran por separado 19 minutos de entrevista con Paxman y después un tiempo extra para responder las preguntas del público.

Por primera vez en su carrera, el papel del periodista no era fácil. Tras su retirada, había admitido que el Partido Conservador le había tentado con la posibilidad de presentarse bien a la alcaldía de Londres o como diputado para las generales del próximo 7 de mayo, por el distrito de Kensington y Chelsea. Su neutralidad no podía verse en entredicho. Pero muchos analistas comentaron que su agresividad pasó al otro extremo llevando incluso al premier a ofrecer “la peor intervención televisiva de su carrera”.

Claro que con el laborista Ed Miliband, tampoco se quedó atrás: “La gente cree que su hermano habría sido más eficaz como líder”, le espetó. Aquello, para muchos, fue un golpe bajo, ya que traía los fantasmas del pasado a escasas dos semanas de las elecciones. Aunque, efectivamente, el periodista se hacía eco de una de las frases que más se escucha ahora en la calle.

Hubo también otros ataques de diferente índole. Cómo sería la cosa que al terminar, el micrófono se quedó abierto, y a Paxman le salió el lado tierno casi paternalista y le pregunto: “¿Estás bien?”. Aquello fue de lo más comentado en Twitter.

Paxman poco antes de la entrevista con el líder de la oposición, Ed Miliband (Reuters).Paxman poco antes de la entrevista con el líder de la oposición, Ed Miliband (Reuters).

“Los genitales del ‘premier’ encogieron”

El columnista de The Guardian, Stuart Heritage, asegura que Paxman fue la ferocidad encarnada. “Con su traje vistoso, el tipo de cosas que los hombres de negocios semirretirados llevan a cenar en sus vacaciones de golf, en un principio, hacía alusión a una pérdida de la arrogancia. Pero tan pronto como comenzó su entrevista con David Cameron, todas las dudas se encogieron. Como, sospecho, lo hicieron los genitales del premier”, señala.

“Claramente era un hombre que había pasado demasiados meses encerrado, infructuosamente ladrando preguntas a plantas de maceta. Pero tan pronto como la puerta de la jaula se abrió, se abalanzó sobre la presa. (…) Su lengua colgaba en la parte posterior de la garganta, como si fuera un vampiro desesperado por salir a matar”, añade.

Por su parte, Andrew Marr, uno de los presentadores estrellas de la BBC, dijo que había sido un error el permitir que su antiguo compañero dominara los encuentros en vez de dar al protagonismo a los candidatos. “Lo que pasa con Jeremy es que él es un ser genuinamente torturado y enojado consigo mismo”, señaló. “Se le vio despreciativo y furioso con los invitados. Y eso no se puede fingir en la televisión. Sin faltarle el respeto, creo que hubiera sido más interesante ver debatir a los políticos entre ellos. El ‘Paxmaning’ fue un buen entretenimiento, pero no un buen reemplazo”, matizó.

Lo que pasa con Jeremy es que él es un ser genuinamente torturado y enojado consigo mismo

En su círculo más familiar aseguran, sin embargo, que es un hombre tranquilo. Vive con su compañera, Elizabeth Ann Clough, en Stonor, en el sureste de Oxfordshire. Tienen tres hijos: Jessica, y los gemelos Victoria y Jack. Es seguidor del Leeds United y también disfruta de la pesca con mosca en su tiempo libre. Es vicepresidente una ONG dedicada a la conservación de la trucha.

Paxman siempre ha dicho que la forma en la que entiende cómo hacer periodismo es: “Repetir tantas veces como haga falta la pregunta hasta que consigo una respuesta o queda meridianamente claro para el espectador que ese político no quiere responder. No es cuestión de ser maleducado, sino de plantear de forma clara y directa las preguntas que los ciudadanos se hacen sobre su Gobierno”.

Los momentos gloriosos del “hombre tranquilo”

Efectivamente, su perseverancia ha sacado en muchas ocasiones la explicación que durante días algunos políticos se han negado a ofrecer. Pero en otros casos, también ha cruzado la línea. Como por ejemplo, en 2012, con su confrontación con la secretaria de Estado de Hacienda, Chloe Smith, a la que terminó su entrevista preguntándole: “¿Se ha planteado alguna vez que quizás usted es una incompetente?”.

Con todo, es ya una institución en el Reino Unido y ha dejado para la posteridad momentos gloriosos. Como en 2003, cuando hablando con Tony Blair sobre la invasión de Irak le preguntó que si él y Bush rezaron juntos. Blair respondió: “No, Jeremy. Nosotros no oramos juntos“. En 1998 con Denis Halliday, un coordinador humanitario de las Naciones Unidas que había renunciado a su cargo en Irak, le preguntó: “¿No ha hecho usted apología de Saddam Hussein? (minuto 45:20 del siguiente vídeo)”.

Paxman, el ídolo de Ana Pastor, es el hombre más odiado por los políticos

Nacido el 11 de mayo de 1950 en Leeds, Paxman es el mayor de cuatro hijos. Uno de sus hermanos, Giles, fue el embajador del Reino Unido en España. En su época en Cambridge, se presentó como candidato comunista en las elecciones universitarias. Más tarde, cuando ya se autodenominaba “socialista”, intentó, sin éxito, ser el editor del New Statesman. Su marxismo estaba destinado a pasar de Karl a Groucho, ya que primero abandonó afiliaciones ideológicas y luego, cuando le echaron del Club de Garrick, anunció que no se uniría a ningún club que lo aceptara como miembro. Más tarde fue readmitido.

En cualquier caso, su club principal siempre fue la BBC. Su larga relación con la cadena pública comenzó en 1972 como becario de un programa de formación en la emisora radiofónica de Brighton. Cinco años después ya estaba en Londres y un par de años más tarde ya había pasado por el programa Tonight y Panorama, informativos para los que viajó por África, Oriente y América hasta que fue ascendido a presentador de las noticias de las 6.

Dos años al frente del informativo líder de la tarde y nuevo destino: Breakfast Time, hasta que comienza su andadura en Newsnight. A pesar de haber cerrado ahora esta última etapa y haber dicho adiós a un sueldo que ascendía a las 800.000 libras anuales  aún sigue presentando el concurso University Challenge, donde siempre se queja que pocas chicas llegan a la semifinal. El espacio, que presenta desde 1994, le da la oportunidad de mostrar su cara más amable y embolsarse 240.000 libras anuales. A las cifras hay que sumar las suculentas ventas de sus libros.

De talento “raro y deslumbrante”, como lo ha definido Tony Hall, director general de la BBC, posee una “capacidad única para crear momentos de verdadera incomodidad para los políticos y de inolvidable placer para el público”. “Por esa puñetera brillantez y por mucho más, la BBC y nuestro público siempre estará en deuda con él”, remarcó.

Fuente: ElConfidencial.com