Por fin el día que Kiko Casilla creyó que llegaría mucho antes

31.10.2015 – 05:00 H. Nadie elige de qué equipo de fútbol va a ser. Es como la familia, te toca una y punto. El fútbol es algo que o bien te inculcan desde ...

31.10.201505:00 H.

Nadie elige de qué equipo de fútbol va a ser. Es como la familia, te toca una y punto. El fútbol es algo que o bien te inculcan desde pequeño, o bien te sale de dentro viendo diferentes partidos de fútbol. Luego evidentemente depende mucho de la zona donde se nazca, ya que ser del Liverpool en Manchester es tan improbable como ser del Real Madrid en Cataluña. Es complicado que surja esa sensación de rebeldía interna que haga a una persona preferir el equipo contrario a la mayoría de sus vecinos. Le ha pasado a mucha gente, pero en proporción con los que han tomado el camino fácil el número es ínfimo. Es normal. Lo que es más raro aún es ser catalán, ser del Madrid desde que tienes memoria y un buen día, acabar poniéndose la camiseta con el escudo del pendón de Castilla en el Bernabéu.

“Porteros había varios; aficionados del Madrid, menos. Mi pueblo es de 6.000 habitantes y del Madrid éramos pocos”, dijo nuestro protagonista en una entrevista en ‘El País’. Esa es la historia de Francisco Casilla, el niño raro en el colegio de Alcover que en vez de ser a muerte del Nàstic y del Barça celebraba los goles de Raúl y Morientes. El tiempo, la familia y el fútbol derivaron el nombre de Francisco hacia Kiko y ya con ese apelativo empezó a ponerse bajo los palos de las porterías colegiales antes de que en plena ESO le llamara el Madrid para que además de tener un motivo emocional para querer al club, lo tuviera también profesional y deportivo. Era el primer paso de un sueño que tuvo que esperar catorce años para hacerse realidad.

El chico fue creciendo poco a poco, ascendiendo desde cadetes hasta el Real Madrid Castilla, ese gran Castilla que juntó en el mismo equipo a Mata, Negredo, Granero, Borja Valero, Filipe Luís, Arbeloa, Soldado, De la Red y Javi García, entre otros muchos. Pero lo que cató Kiko de ese equipo fue poco más de los entrenamientos en Valdebebas. Casilla era suplente, muy suplente. Ni López Caro, ni Portugal, ni Míchel confiaron en él. Era el tercer portero de un filial y no había visos de que fuera a progresar. Eso sí, lo bueno es que disfrutó de algún que otro viaje con el primer equipo, pero nunca saboreó un minuto oficial con los mayores.

No había lugar para él en el Madrid. Lo sabía él, lo sabían en el Madrid. Ante ello, no hay solución más sencilla y a la vez más complicada que salir del club que te ha formado y, lo más duro de todo, que llevas en el corazón. Pero fue indudablemente más importante para el cancerbero encontrar un lugar donde poder desarrollarse como futbolista que lo que le tira de dentro. Volvió casi a casa, a Barcelona, pero no a vestir la azulgrana, sino la perica. Y allí no requeriría menos paciencia que en la capital.

Dos años en Cádiz y otro en Cartagena terminaron de formar a un portero que pintaba mucho mejor de lo que hacía creer su papel en el Real Madrid. El Espanyol lo quería, pero no se precipitó. Sabía que tenía que curtirlo para tener a un portero para años. Casilla volvió a Barcelona maduro, completo, aún joven para ofrecer muchos años de buen rendimiento y soberbias paradas. Tanto fue así, que hasta hizo cambiar de parecer a los que le repudiaron y le dijeron que el Madrid no había terminado con él.

Casilla debutó con España sustituyendo a Casillas (EFE).Casilla debutó con España sustituyendo a Casillas (EFE).

Conocía dónde se metía. Nada iba a ser fácil desde que fichase por el Madrid, y mucho menos si se cerraba finalmente la contratación de David de Gea, que le iba a cerrar todos los huecos posibles. Pero cuando el fax no llegó a la FIFA, Casilla se vio seguro de poder competir por ser titular con Keylor Navas. ¿Cómo no iba a poder hacerlo si habían dejado tirado a su ‘rival’? ¿Cómo iba a estar mentalmente? Él venía de ganarse un puesto en la Selección, de hacer una temporada fantástica, la mejor de su carrera deportiva, y Keylor había estado un año sin jugar prácticamente. 

Pero han tenido que pasar más de tres meses… ¡qué digo! Han tenido que pasar catorce años desde que Casilla fichara por primera vez por el Real Madrid para poder jugar su primer partido oficial como merengue. Benítez, Valero y Llopis confiaron en Keylor desde el primer partido, incluso justo después de que firmase su inútil contrato como jugador del Manchester United. Sólo una sobrecarga ha hecho que por fin Casilla tenga la recompensa que tanto tiempo había luchado por lograr. Será contra la Unión Deportiva Las Palmas, que estrena entrenador y que a partir de ahora sólo puede mejorar.

Alineaciones probables:

Real Madrid: Casilla; Danilo, Varane, Nacho, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric; Isco, Jesé y Cristiano Ronaldo.

UD Las Palmas: Javi Varas; David Simón, Aythami, Bigas, Garrido; El Zhar, Roque, Hernán, Culio, Jonathan Viera; Araujo.

Árbitro: Santiago Jaime Latre (Comité Aragonés).

Estadio: Santiago Bernabéu.

Hora: 16.00.

Fuente: ElConfidencial – Deportes