¿Por qué Obama (y sus secretarios de estado) no tienen tiempo para España?

En las últimas semanas ha vuelto a sonar la canción: John Kerry, dicen, visitará por fin España. El rumor lleva tanto tiempo circulando que ya resulta ...

En las últimas semanas ha vuelto a sonar la canción: John Kerry, dicen, visitará por fin España. El rumor lleva tanto tiempo circulando que ya resulta difícil tomárselo en serio. Lo único cierto es que el actual Secretario de Estado de EEUU nunca ha estado en nuestro país en viaje oficial. Y, por supuesto, tampoco lo ha hecho Barack Obama.

Hay que remontarse al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para encontrar la foto de un jefe de la diplomacia americana bajando de la escalerilla del avión en Torrejón de Ardoz. La hizo Hillary Clinton en el verano de 2011 y ha sido la única visita oficial durante los seis años largos que viene durando la Administración Obama.

Hillary llegó a las cuatro de la tarde, se reunió con la entonces ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, con Zapatero y con Mariano Rajoy. Y se marchó al día siguiente. Desde entonces, Washington no ha vuelto a honrarnos con la presencia de un presidente o un Secretario de Estado. Oficialmente el gobierno español le quita hierro al asunto. Pero, puertas adentro, se interpreta con cierta preocupación y un punto de despecho.

El presidente Obama sale del Air Force One. (Reuters)El presidente Obama sale del Air Force One. (Reuters)

La ausencia cobra relieve si se compara con otros países del entorno. Kerry ha estado 20 veces en Francia (la última este viernes), 18 en el Reino Unido, 7 en Italia, 5 en Bélgica, 2 en Dinamarca, 2 en Polonia… Y 12 en Suiza, 10 en Israel, 8 en Arabia Saudí, 2 en Colombia…

Algo parecido hizo Hillary durante sus años al frente del Departamento de Estado (tiempo en el que, por cierto, rompió todos los récords de kilometraje -956.733- visitando 112 países). Por ejemplo, pasó 5 veces por Turquía, 4 por Canadá, 4 por Rusia, 3 por Tailandia, 3 por Camboya, 3 por Vietnam, 2 por Perú, 2 por Myanmar, 2 por Nigeria, 2 por Marruecos, 2 en Kenia, 2 en Liberia…Países como Serbia, Kosovo o Georgia recibieron más atenciones que España.

La perspectiva histórica también dilata el agravio. Desde el apretón de manos entre Jimmy Carter y Adolfo Suárez en Moncloa, en abril 1977, todos los presidentes estadounidenses han pasado al menos unas horas en España. Lo hicieron Ronald Reagan, George H. Bush, Bill Clinton y George W. Bush. Y antes que ellos, en épocas en las que no se viajaba tanto, nos visitaron Richard Nixon y el general Dwight D.Eisenhower, con cuya visita se escenificó el fin del aislamiento de la España de Franco.

Desde la embajada de Estados Unidos en España le quitan importancia al asunto. En una reciente entrevista con El Confidencial, el embajador James Costos insistió en que no es sintomático de nada y subrayó que se han producido múltiples encuentros “de alto nivel” entre España y EEUU tanto en Washington como en terceros países. “Sería injusto decir que esto es un indicador de que las relaciones diplomáticas no funcionan. Todos los aspectos de la relación son positivos. El secretario Kerry está planeando venir a España y pensamos que habrá una visita en un futuro cercano”, expresó.

La embajada subraya que Rajoy fue recibido en el despacho Oval el año pasado, que el Rey Felipe conoció a Obama en la Asamblea General de la ONU, y que se producen contactos continuamente, tanto telefónicos como en persona (en EEUU o en terceros países). “Se pueden hacer un recuento de los viajes pero en ningún caso significa que nuestra relación es menos importante o que España no está en el radar de EEUU porque es uno de nuestros grandes aliados”, anotó Costos.

Cristina Eguizabal, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad de Florida, sí lo considera un hecho “significativo”. “Las relaciones diplomáticas entre dos países no dependen únicamente de las visitas oficiales, pero desde luego son un aspecto importante y un reflejo de todo lo demás.

“Si creo que es significativo que Kerry no haya viajado aún (a España), aunque también es verdad que la diplomacia estadounidense acude más a las zonas donde tiene un problema que a aquellas donde no existen tensiones. En estos momentos España no es quizá uno de los aliados prioritarios, como lo fue durante los años de Bush-Aznar, pero tampoco representa un problema”, razona.

Otros analistas como Daniel Hamilton, director del Centro de Relaciones Trasatlánticas (un think tank que estudia las relaciones entre Europa y EEUU) tienden a quitarle hierro. “No creo que sea el síntoma de una mala relación. Rajoy y Obama se han encontrado dos veces en el último año y hablan por teléfono con cierta frecuencia. Los dos países se han alineado en las sanciones contra Rusia, están trabajando codo con codo para luchar contra el terrorismo y apoyan las negociaciones para sacar adelante el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP, por sus siglas en inglés)”, argumenta en entrevista por correo electrónico.

Hamilton tampoco oculta que, en términos políticos, Obama y Rajoy “tienen claras diferencias políticas sobre algunos asuntos” y que “los gobiernos de Aznar y Bush fueron más cercanos, tanto por razones ideológicas como por la asistencia en el caso de Irak”. Y sin embargo, concluye, “las relaciones no han sufrido en los últimos años”. “Vale, ¿pero cuándo viene Kerry a Madrid? ¿Y Obama?“, se preguntan algunos diplomáticos españoles.

Fuente: ElConfidencial.com