¿Qué oculta Egipto en el caso EgyptAir? Denuncian 'contaminación' de las pruebas

25.05.2016 – 16:03 H. Expertos en seguridad aeronáutica han expresado sus temores a que Egipto pueda estar “maltratando los restos” del vuelo ...

25.05.201616:03 H.

Expertos en seguridad aeronáutica han expresado sus temores a que Egipto pueda estar “maltratando los restos” del vuelo MS-804, dañanado potencialmente las pruebas que podrían ayudar a determinar por qué el Airbus A-320 se estrelló en el Mediterráneo. Fuentes cercanas a la investigación citadas por el diario ‘Wall Street Journal’ aseguran que temen un posible deterioro de los restos humanos y partes del fuselaje recuperados por los equipos que rastrean el mar al norte de Alejandría.

El análisis forense y químico de los restos de una aeronave puede proporcionar información vital a los investigadores para deducir cómo y por qué un aparato ha sufrido un accidente. Estos datos son especialmente importantes cuando, como ocurre con el vuelo MS804, los investigadores no pueden acceder a los registros de vuelo del avión, las famosas ‘cajas negras’, que proporcionan la información más completa sobre qué ocurrió a bordo del avión.

Personas ‘muy próximas’ a la investigación han expresado su temor a que pruebas clave para averiguar qué sucedió con el vuelo MS804 ‘estén siendo dañadas’Y, en el caso del siniestro de EgyptAir, los investigadores no solo se enfrentan a la ausencia de datos, sino también a declaraciones oficiales contradictorias sobre los últimos instantes del vuelo, las cajas negras o el estado de los restos. Las autoridades griegas sostienen que sus radares captaron variaciones de rumbo muy abruptas en la trayectoria del Airbus A-320, que pasó de encontrarse a una altitud de crucero estable a situarse a tan sólo 4.500 metros sobre el nivel del mar. Por el contrario, Egipto asegura que el avión no realizó ningún cambio de rumbo antes de desaparecer. Contradiciendo la versión de Atenas, el máximo responsable de los servicios aeronáuticos estatales, Ehab Azmy, asegura que cuando se perdió el contacto el MS804 mantenía una altitud de 37.000 pies.

La desinformación y las discrepancias en las versiones oficiales han marcado el siniestro de EgyptAir casi desde el primer minuto. Ayer mismo, un alto cargo de los equipos forenses egipcios declaró bajo anonimato a las agencias Reuters y Associated Press que el análisis preliminar de los restos humanos sugiere que se registró una explosión a bordo. “Ni siquiera hay una parte de cuerpo completa, como un brazo o una cabeza. El mayor fragmento encontrado tiene el tamaño de la palma de una mano. La explicación lógica para esto es que se produjese una explosión“, indicó el forense, quien habría examinado personalmente los restos en El Cairo. 

El Gobierno egipcio tardó unas horas en reaccionar. Fue el jefe de la Autoridad Forense del país, Hisham Abdel Hamid, quien declaró a la agencia oficial de noticias MENA que nada apunta a una explosión en el interior del avión, al tiempo que instó a no especular sobre lo sucedido. La explosión en el interior del Airbus A-320 es una de las principales hipótesis entre quienes defienden la teoría de un atentado. Y otro ataque terrorista -tras el caso del vuelo 9268 de la compañía rusa Metrojet que se desintegró el 31 de octubre cuando sobrevolaba el desierto del Sinaí- es lo último que necesitaba un país cuya economía depende desesperadamente del turismo. Una bomba, un secuestro y una -hasta ahora- desaparición de vuelos de EgyptAir en menos de un año podrían quebrar el sector en la región.  

Un equipo de investigadores franceses a su llegada al Ministerio de Aviación egipcio, en El Cairo, el 20 de mayo de 2016 (Reuters). Un equipo de investigadores franceses a su llegada al Ministerio de Aviación egipcio, en El Cairo, el 20 de mayo de 2016 (Reuters).

“Puede poner en peligro la investigación”

Después de que la Marina de Egipto haya recuperado fragmentos del fuselaje y restos humanos de las aguas donde continúa la búsqueda de las cajas negras, personas “muy próximas” a la investigación han expresado su temor a que pruebas potencialmente fundamentales “están siendo dañadas”, señala el diario WSJ. Fotografías de las operaciones de rescate difundidas por las Fuerzas Armadas egipcias muestran a militares manipulando restos del siniestro sin guantes protectores o depositándolos sobre superficies sin protegerlos previamente. Esto “puede poner en peligro la investigación”, indican las fuentes, porque los forenses analizarán los restos en busca de residuos de explosivos, llamas o humo. El personal militar que tenga contacto con munición o armamento puede haber estado expuesto a residuos químicos similares e, inconscientemente, transferirlos a los restos del avión que haya manipulado.        

Las Fuerzas Armadas de Egipto se han negado a explicar cómo se desarrolla el proceso de recuperación de pruebas, aunque un portavoz del Ministerio de Aviación Civil declaró al WSJ que los temores sobre la ‘contaminación’ de pruebas son infundados.    

Fuente: ElConfidencial.com