“Quereda no sabe entrenar, nos coacciona y hasta los utilleros le tienen miedo”

El fútbol femenino ha vivido unos últimos días convulsos. Las jugadoras de la selección estallaron tras caer en la primera fase en el Mundial de Canadá y ...

El fútbol femenino ha vivido unos últimos días convulsos. Las jugadoras de la selección estallaron tras caer en la primera fase en el Mundial de Canadá y desde entonces no han cesado las voces que respaldan a las 23 internacionales. A través del hashtag ‘#Nosois23somostodoelfutfem’ se han sumado numerosas muestras de apoyo y las jugadoras no dan a basto para atender a los medios de comunicación y conseguir que su situación se conozca todavía más. Mientras, la AFE delega en el sindicato de jugadoras y la Asociación de Deportistas no mueve ficha. El Confidencial se ha puesto en contacto con una exjugadora internacional, que ha preferido mantenerse en el anonimato por el miedo que todavía existe a las represalias, y ha confirmado la versión de las actuales componentes del equipo con respecto a Ignacio Quereda, el seleccionador y principal señalado en esta revolución. Su destitución es un requisito indispensable para el combinado que lidera la capitana Vero Boquete. 

“Está muy anticuado en esto del fútbol, no tiene mucha idea de entrenar. Los entrenamientos que hace nunca los enfoca a los partidos, más o menos siempre son los mismos y con los mismos ejercicios. No intenta mejorar nada que haga falta”, así es Ignacio Quereda o, al menos, así lo describe una jugadora que ha vivido numerosos entrenamientos y campeonatos con el seleccionador nacional de fútbol femenino. Pero esta futbolista no sólo habla de lo profesional, también de lo personal: “Es muy machista y siempre ha sido muy distante, muy frío y poco cercano. Por mucho que lleve un equipo femenino, tenías que estar siempre debajo de él, él es la figura y siempre tiene que estar por encima de todo el mundo. A las suplentes, por ejemplo, no les hace ni caso y al resto mucho tampoco, sólo se lo hace a 3 o 4 que son sus niñas de la selección y pueden fallar cuatro ocasiones claras delante de la portería que la culpa siempre es de otras”. 

“Era muy difícil sacar toda esa porquería”

Después de 27 años en el cargo, las futbolistas se han plantado y piden a Nacho que dimita. Por fin ha llegado el momento que muchas estaban esperando: “Esto se debería haber hecho antes. Lo que cuentan es verdad y no hay nada que no hayamos vivido las que hemos estado ahí. Me sorprende que las 23 estén a favor. No sé si las ha unido lo mal que lo han pasado, pero cuando antes lo intentaba una o dos, esas no volvían a la selección, era muy difícil sacar toda esta porquería. Ahora, sí que es importante el cambio porque han visto que se ha podido ir más lejos en el Mundial y por culpa de no tener a alguien capacitado, no se ha podido”.

Y esta futbolista tiene claro lo que tiene que tener Quereda para estar en la selección: “Lo que más falta, además de que esté capacitado para entrenar es, sobre todo, ilusión, ganas de mejorar y de intentar sacarle el máximo rendimiento al equipo que tú tienes. Hay muchas jugadoras que no le sacan la mitad del rendimiento que le pueden sacar y hay futbolistas en España que podrían estar perfectamente en la selección y ha llevado a otras no se sabe ni por qué. Se necesita a alguien que mire por la selección y no por él mismo, que quiera que lo mejor de cada momento esté ahí y no que lleve siempre a las mismas independientemente de su estado de forma. Eso, las jugadoras tienen que entenderlo y con Quereda hay cosas que no son entendibles”.

De momento, el seleccionador sigue en el cargo, probablemente “por la buena relación que mantiene con Villar“, explica esta futbolista, y también porque “él es el encargado de dirigir la sección y en cuanto ve que llega alguien que quiera cambiar las cosas, lo echa. Está claro que si estás en este puesto y no hay buenos resultados te tendrían que quitar, pero si no pides nada, no das problemas a la RFEF, no protestas… y luego el femenino tampoco es algo que importe mucho, pues te dejan ahí. Y cuando alguien sacaba algo a luz, ya se encargaba él de hacerte la cruz, por eso la gente teníamos miedo. Incluso, el personal de expedición que va, los utilleros, delegados… los trata muy mal y hasta tienen miedo de que Nacho diga algo y los ponga en ridículo delante de la gente. Ante todo, son personas.”. 

Aunque siempre hay dos versiones en las cosas, está claro que cuando 23 jugadoras se han unido y cuentan con el apoyo de todo el fútbol femenino, es más que probable que no les falte razón. Al final, todas luchan por lo mismo: “Deberían cambiarlo porque sino se va a deshacer la selección. Lo que queremos ver es que el fútbol femenino avanza y que van las mejores. Hay ganas de ver algo decente y de ver a las jugadoras jugar a lo que ellas saben. Ahora juegan coaccionadas porque pierdes un balón y te echa una bronca tremenda, entonces juegas fácil y ya ni arriesgas, cuando hay jugadoras con muchísima calidad que podían arriesgar mucho más. Sólo queremos que nos dejen demostrar la calidad que tiene España”, concluye.

Fuente: ElConfidencial – Deportes