“Queremos seguir en la Unión Europea, pero con reformas”

Tras su arrolladora victoria en las elecciones británicas, David Cameron ha convertido el referéndum de permanencia en la UE en su gran prioridad para esta ...

Tras su arrolladora victoria en las elecciones británicas, David Cameron ha convertido el referéndum de permanencia en la UE en su gran prioridad para esta legislatura. La City se inquieta mientras el premier se dispone a negociar con Bruselas, entre otros muchos asuntos, el acceso de los inmigrantes a los subsidios para que no tengan derecho a prestaciones hasta pasar cuatro años en Reino Unido. En este contexto, El Confidencial entrevista al embajador británico en España, Simon Manley. El hombre que ocupó durante años el cargo de director para Europa en el Foreign Office aborda en sus respuestas la cuestión UE, el cambio para los españoles que residen en su país o el futuro de Gibraltar. Respuestas que expone en un castellano elogiable.

Pregunta: Ayer se presentó en el Parlamento el proyecto de ley para celebrar el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE, un asunto que Cameron ha convertido en una prioridad. ¿Qué quieren ustedes negociar con la Unión? El premier aún no ha explicado qué poderes pretende repatriar…

Respuesta: En primer lugar, Cameron ha prometido al pueblo británico que se va a celebrar este referéndum, por eso hemos presentado hoy (por este jueves) el proyecto de ley ante el Parlamento británico. Lo que intentamos hacer es conseguir un nuevo consenso por parte de los ciudadanos británicos sobre nuestra permanencia en la Unión Europea, en una UE reformada, en el sentido de una Unión que sea más abierta, más competitiva, más flexible… una UE que pueda tener éxito en un mundo de competencia global.

Por supuesto que, además, hay algunos asuntos de suma importancia para las relaciones británicas, como la cuestión del sistema de bienestar, el acceso de inmigrantes a dicho sistema, que es distinto a otros sistemas europeos dado que la gente tiene acceso al mismo en el momento en que llega a nuestro país.

Buscamos también una solución sostenible a la cuestión del euro. No vamos a entrar en el euro, pero al mismo tiempo apoyamos el proceso de integración de los miembros de la eurozona, entre ellos España, porque para los británicos es muy importante, a nivel económico, que la eurozona tenga éxito. Pero, en este proceso de integración, es importante que, fuera de la eurozona, no haya una discriminación, incluidos miembros de la Unión Europea, sobre la base de ser miembro o no ser miembro de la eurozona.

P.: El discurso oficial es un poco contradictorio. Ustedes dicen “hay que reformar la UE para que encajemos”, pero lo que está planteando el referéndum es si el Reino Unido debería estar dentro de la Unión. Por una parte hablan de reformar, por otra de salir… ¿Qué necesidad hay de reformar un club en el que no quieren estar?

R.: Queremos ser miembros del club de una Unión Europea reformada. Es una cuestión nacional tanto como una cuestión europea. Para mí, una UE que es más competitiva, que tiene nuevos acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, Japón, Mercosur… una Unión con un verdadero mercado único en los sectores clave del siglo XXI, como el sector servicios, de telecomunicaciones o el sector digital, es una Unión Europea más fuerte en beneficio de todos los 28 miembros, de todos los ciudadanos europeos. Por eso buscamos con nuestro socios europeos, incluido España, esta UE reformada.

P.: Y el plan sería llegar al referéndum con una Unión Europea ya reformada para que los británicos decidan que con esa reforma sí quieren permanecer. Pretender que toda la UE se reforme para que ustedes tengan encaje es un pulso muy serio…

R.: El proceso de reforma no va a determinar el momento del referéndum. Para tener éxito en el mundo del siglo XXI hay que reformar, hay que cambiar. Nuestro siglo es un siglo de cambios a una velocidad increíble, en la tecnología, en la economía… tenemos que cambiar. Y por eso vamos a hablar con nuestros socios europeos para conseguir este objetivo, en pos de los intereses británicos y los de todos los estados miembros de la Unión. Con una Unión reformada, más abierta, más competitiva, creemos que vamos a ganar el referéndum, que ganará la permanencia.

Estamos en este proceso para conseguir un nuevo consenso por parte de los ciudadanos británicos a nuestra permanencia. No hemos empezado este proceso para salir, sino para quedarnos. Pero, claro, si al final de las negociaciones, al final de 2017, la UE no se ha reformado hay el riesgo de que los británicos voten a favor de la salida, pero nuestro objetivo es la permanencia de nuestro país dentro de una UE reformada.

P.: Si no hay reforma, el Gobierno de Cameron apoyará una salida de la UE…

R.: No lo sé. Será una decisión del partido en el Gobierno. El riesgo es que los ciudadanos británicos no voten a favor de nuestra permanencia si no hay reformas. Pero estamos en este proceso con la esperanza y la confianza de que podemos ganar este referéndum, de que podemos asegurar que Reino Unido va a seguir siendo miembro de la UE pero necesitamos reformas, necesitamos cambios en la Unión y en la relación de la UE con nuestro país.

Los trabajadores españoles son bienvenidos. Nuestra preocupación es el abuso en el sistema del bienestar 

P.: Durante la reciente campaña electoral el 51% de los británicos se mostraba a favor de abandonar la UE. Tienen la sensación de que aportan mucho más de lo que reciben de Europa, ¿de dónde viene este euroescepticismo?

R.: Creo que no somos el único país de la UE que es euroescéptico, basta con mirar la Unión. No es un fenómeno exclusivamente británico. Y creo que a veces los británicos, como otros europeos, ven con malos ojos los trámites burocráticos de la UE. Puede ser parte de nuestro éxito, puede ayudarnos a conseguir un crecimiento sostenible con empleos de calidad para los millones de europeos que están en paro. Para nosotros el reto principal de la actual UE es ayudar a crear un contexto en el que las empresas europeas puedan crear los puestos de trabajo que necesitan los ciudadanos de Europa.

P.: Si el Reino Unido sale de la UE; ¿qué ocurriría, por ejemplo, con los alrededor de 800.000 británicos que viven en España? ¿Y con los españoles que viven en Reino Unido?

R.: No puedo especular con lo que pasaría tras una supuesta salida. Trabajamos para la permanencia del Reino Unido dentro de una UE reformada.

P.: Y, sin embargo, en el referéndum se ha establecido que los británicos que llevan más de 15 años fuera de su país no pueden votar. Los que viven en España, en Francia, votarían obviamente por la permanencia porque les interesa. ¿Por qué se les excluye de la votación?

R.: Son las mismas reglas de votación que se utilizaron en las elecciones generales de este mes. Es la regla, hay un debate general sobre si debe cambiarse para futuras elecciones, pero de momento es la norma.

(Foto: Pablo López Learte).(Foto: Pablo López Learte).

P.: Se percibe miedo en la City respecto al referéndum. ¿Han enviado las compañías algún mensaje a los poderes políticos?

R.: El amalgama de empresas de la ciudad de Londres, las grandes empresas, dicen que prefieren que Reino Unido pertenezca a la Unión Europea. Pero la mayoría también apoya una UE reformada, porque nuestra visión de la Unión es una UE más abierta a la elección, a los acuerdos de libre comercio con EEUU, Japón, Mercosur… Una UE que también escuche más a sus empresas, que atienda a sus retos a nivel de trámites burocráticos, de lo que necesitan las compañías para crear empleos de calidad, para que las empresas europeas puedan competir en esta competencia global.

P.: ¿Cuál es la posición oficial del Gobierno español respecto a la posible salida de Reino Unido de la UE? ¿Qué le trasmite? ¿Tiene una posición firme?

R.: No quiero hablar en nombre del Gobierno español. David Cameron y Mariano Rajoy hablaron ayer (por el miércoles) por la tarde sobre las elecciones en Reino Unido y en España y se reunirán pronto para hablar más sobre este tema. Creo que, sobretodo a nivel de la UE competitiva tenemos una relación muy estrecha con el Ejecutivo español, trabajamos juntos muy estrechamente en el tema del TTIP (Tratado de Libre Comercio e Inversión), en el que nuestros dos gobiernos creen que el acuerdo de libre comercio es algo muy importante para la UE, para nuestras empresas, sobre todo para nuestras pymes.

Hay gente que sostiene que es un acuerdo para las grandes empresas. No es cierto. La importancia de acuerdo con Estados Unidos es para las pymes europeas, para las pymes británicas y españolas, que no tienen la fuerza de las grandes empresas, que no quieren todos estos trámites del comercio actual con EEUU. También tenemos una relación muy estrecha respecto a los cambios que buscamos para el mercado único europeo como, por ejemplo, en energía, servicios, sector digital… España es un socio muy importante para nosotros.

P.: En las conversaciones con el Gobierno español, ¿se habla de la presión migratoria de los españoles que están marchándose a Reino Unido en busca de trabajo?

R.: Sí, hablamos de esta tema. Y vamos a hablar más. Hay miles de españoles que trabajan ahora en nuestra economía. Y los trabajadores son bienvenidos, nuestra preocupación es el abuso con el sistema del bienestar. Creo que actualmente los españoles son la nacionalidad más importante, después de los británicos, en el sector financiero de la ciudad de Londres. Hay muchos ingenieros, muchos enfermeros españoles que trabajan con éxito en nuestra economía. Estamos orgullosos de su contribución, así como de la contribución de más de 400 empresas españolas que trabajan en Reino Unido. Tenemos una economía muy abierta. Para nosotros el secreto del éxito en el mundo del siglo XXI es ser abierto, a la inversión… por ejemplo, tenemos un gobernador del Banco de Inglaterra es canadiense. Está en el ADN de nuestro país.

P.: ¿Hay españoles que abusan del sistema del bienestar en Reino Unido?

R.: No voy a hablar de casos particulares pero tenemos una preocupación a nivel de las reglas europeas que deben aplicarse en Reino Unido. Por ello va a ser un punto muy importante en nuestra negociación (con Bruselas). Veremos qué podemos hacer a nivel de legislación europea y si es necesario cambiar los tratados de la UE.

P.: Dicho abuso ha generado cierta animadversión hacia los inmigrantes en la sociedad británica. Recientemente ha habido agresiones a españoles. Aunque sean hechos puntuales, ¿está el Gobierno británico preocupado por ello? ¿Hay xenofobia hacia el español?

R.: Creo, sinceramente, que no hay xenofobia contra los españoles. Ni contra la mayoría de inmigrantes en nuestro país. Hay una preocupación a nivel de (sistema) de bienestar. Los casos que han mencionado son casos lamentables. Son excepciones. Conozco muchos españoles que viven en Reino Unido, que viven bien y creo que tenemos una sociedad acogedora hacia la gente que viene de otras partes del mundo. Se ve no solo en Londres, podemos decir lo mismo de Manchester, Glasgow, Belfast, Cardiff… tenemos una sociedad muy diversa. En 2025 la sociedad de Reino Unido será tan diversa como lo es hoy la sociedad estadounidense. Y estamos orgullosos de esta convivencia. Respetamos las culturas de personas que vienen de partes muy diversas del mundo, como respetamos la cultura de Escocia, Irlanda del Norte, Gales o Inglaterra. Forma parte de nosotros.

P.: Ahora que hablamos de esa diversidad cultural, ¿qué puede decirnos del islam radical que cobra fuerza en ciertas áreas de Reino Unido? ¿Cuáles son los planes del Gobierno al respecto?

R.: Yo fui director de la lucha antiterrorista durante muchos años. Tenemos un reto. Y, de nuevo, no somos el único país europeo que tiene este reto, que es más importante en estos momentos de la crisis en Irak y Siria. Tenemos el problema de los jóvenes que salen de nuestro país para ir a combatir a estos países. Este reto necesita un programa coherente de todas las partes del Gobierno, un programa que luche contra el extremismo en todas su formas, no solo el de Al Qaeda o el ISIS. Lo que buscamos es reforzar el sentido de ser británicos, que se respeten los valores británicos de democracia, libertad y convivencia. Este problema necesita un esfuerzo de medio y largo plazo, no de unos meses. Es una prioridad de nuestro Gobierno y habrá un nuevo proyecto de ley sobre el extremismo. También aquí necesitamos una colaboración internacional muy importante, y creo que no hay un socio más útil que España en esta lucha. Otros países hablan, pero aquí, en España, hacen. Tenemos una colaboración de alto nivel entre nuestras fuerzas de seguridad.

P.: Usted mencionaba antes que en el ADN británico está el respeto a las diferentes naciones que conforman el Reino Unido. Hace muy poco Escocia celebró un referéndum soberanista. ¿Son los referéndums la única manera de afrontar el destino de una región que, dentro de un país, pide votar para decidir su futuro o hay otros caminos?   

R.: Cada país tiene sus tradiciones distintas. Tenemos una tradición de referéndums en nuestro país, hemos conseguido este camino. Otros prefieren otros caminos de convivencia. Fue un resultado claro que respeta las tradiciones de nuestra antigua democracia. Pero una parte importante del programa de nuestro Gobierno es otorgar nuevas competencias a los gobiernos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

P.: Pero, tras el referéndum, hemos visto que el Partido Nacionalista Escocés (SNP) sigue creciendo en intención de voto. Es decir, el referéndum no es un antídoto, aunque se gane…

R.: Creo que la fortaleza del Partido Nacionalista Escocés en las elecciones de este mes no es solamente un reflejo del nivel de apoyo a la independencia de Escocia. El SNP realizó una campaña impresionante. Lo importante es que el resultado del referéndum fue claro. Desde el Gobierno nos comprometimos durante la campaña del referéndum a favor de la unión a conceder más competencias a Escocia, y vamos a hacerlo. Ese es el proceso en el que entramos ahora.

En nuestro país es muy normal que los líderes dimitan tras las derrotas electorales   

P.: Respecto a las elecciones, nadie esperaba una victoria tan abultada de Cameron. ¿Qué pasó con las encuestas? ¿Cómo pudieron fallar de esa forma?  

R.: No sé cuál es la razón. Tenéis que recordar que somos un sistema electoral distinto. Lo importante es lo que pasa sobre todo en 50 o 100 escaños en el país. Por parte del Partido Conservador fue una campaña brillante, también por parte del Partido Nacionalista Escocés. Además, lo que dice la gente a los encuestadores es diferente a lo que hace en los colegios electorales. En la intimidad del colegio los ciudadanos toman acciones diferentes.

P.: Los laboristas y liberal demócratas no tienen actualmente un líder, ¿esto puede traer cierta inestabilidad al Parlamento?

R.: No, no creo. En nuestro país es un proceso muy normal, la dimisión de los líderes tras las derrotas electorales, como hemos visto en estas elecciones. Hay un proceso en marcha para la elección de los nuevos líderes del Partido Liberal y el Partido Laborista, ya hay candidatos para el liderazgo y hay un sistema en el que durante la campaña el número dos del Partido Laborista, por ejemplo, juega el papel de líder.     

P.: Hablando de inestabilidad y de la conversación entre el premier británico y el presidente español, las elecciones celebradas en España el pasado domingo han dejado un espectro político mucho más fragmentado. ¿Es algo que preocupa el Reino Unido? ¿Han hablado Rajoy y Cameron sobre ello?   

R.: No. Han hablado de las elecciones, pero respetamos las decisiones de los ciudadanos de otros países. No soy quien para dar consejos ni al Gobierno español ni a los ciudadanos españoles.

Para nosotros, y para el Gobierno de Gibraltar, hay un potencial importante en este territorio    

P.: Pero a ustedes quizás les preocupe que haya un partido político como Podemos que esté en ascenso y que tiene una manera de entender el mundo tan diferente a la de los tories.  

R.: Respetamos las decisiones de los ciudadanos de otros países. Vamos a trabajar con todos los gobiernos a nivel de las comunidades autónomas.

P.: Entonces, ¿no cree que es un riesgo para la democracia como plantean ciertos sectores del Partido Popular?

R.: No es mi labor hablar sobre los cometarios del PP o de Podemos. Tenemos socios muy importantes a nivel de las comunidades autónomas y de las ciudades, sobre todo en las urbes españolas donde residen miles de británicos.

P.: Vamos a entrar en el terreno que, con un embajador británico en España, hay que tocar antes o después. Recientemente publicamos una entrevista con un exembajador español de dilatada trayectoria en la que aseguraba que “Gibraltar volverá a ser español y los británicos lo saben”. ¿Qué opina sobre esta cuestión?  

R.: La opinión del Gobierno británico y del pueblo gibraltareño es muy clara a ese respecto.

P.: ¿Qué perspectivas hay para suavizar la tensión que genera el asunto de Gibraltar, que es siempre una constante en las relaciones con el Reino Unido?

R.: No sé si es una constante. Creemos que tenemos que trabajar juntos en los intereses de todos. Podemos trabajar el Ejecutivo español, nuestro Gobierno, el Gobierno de Gibraltar y también las autoridades locales de Andalucía para tratar esta cuestión pero, sobre todo, para crear una mejor situación. Porque para nosotros, y para el Gobierno de Gibraltar, hay un potencial importante en este territorio, con una energía empresarial increíble. Podemos trabajar juntos para crear un marco de prosperidad en la región.

Fuente: ElConfidencial.com

Palabras relacionadas: