Raúl sólo volverá al Real Madrid con un gran contrato y plenos poderes

17.11.2015 – 05:00 H. Ha cerrado la puerta de su vida futbolística como campeón de la NASL con el Cosmos. Se ha retirado del fútbol como lo que siempre ha ...

17.11.201505:00 H.

Ha cerrado la puerta de su vida futbolística como campeón de la NASL con el Cosmos. Se ha retirado del fútbol como lo que siempre ha sido, un campeón. Rebasada ya la media noche y en el Shuart Stadium de la Hofstra University de Nueva York, Raúl González Blanco no sólo era manteado por sus compañeros, sino que recibía una clamorosa ovación de los aficionados. Raúl se ha ido como los grandes toreros: a hombros y por la puerta grande.

Era aún un barbilampiño cuando debutó con el Real Madrid. Tenía 17 años y el fútbol hervía en su sangre. Jorge Valdano, que se convirtió en su valedor y consejero, descubrió que en aquel chaval había una tremenda ambición, así como una voluntad para perfeccionarse innatas para su edad, y con ansias de triunfar. En la novena jornada de Liga de la temporada 1994-95, frente al Zaragoza en La Romareda, Raúl debutó con el Madrid en Primera. “Mis compañeros no han dejado de apoyarme y para mí ha sido el día más grande de mi corta carrera deportiva”, dijo después del partido.

A partir de aquella tarde otoñal, Raúl comenzó una trayectoria en el equipo blanco que resultó inconmensurable. Fueron 16 años de éxitos personales y colectivos, en los que el delantero no sólo destacó por sus magistrales goles, sino también por su incontestable entrega y brillantez. Cuando en junio de 2000 renovó su relación contractual con la entidad aseguró: “Por dinero me hubiera marchado a otro equipo, pero lo que quiero es estar en el Madrid y en mi ciudad”. Pero su deseo se truncó. Diez años después de aquella renovación, Florentino Pérez no sólo no le agradeció los servicios prestados, sino que, valga la expresión, le dio una patada en el trasero y echó de mala manera a una leyenda que los aficionados habían puesto en el pedestal de los ídolos.

Aficionados, durante el último partido de Raúl, con el Cosmos. (EFE)Aficionados, durante el último partido de Raúl, con el Cosmos. (EFE)

En 2010, tras verse obligado a abandonar el equipo de sus sentimientos, Raúl afrontó tres aventuras deportivas en las que, además de unos cuantos éxitos, dejó su impronta futbolística. La primera en el Schalke 04, donde también fue idolatrado por los aficionados alemanes. La segunda en el Al-Saad catarí y, por último, en el Cosmos de Nueva York, conjunto en el que Raúl ha colgado las botas. Hace unos cuantos días, cuando el madrileño anunció que dejaría de vestir de corto, los correveidiles de Florentino lanzaron a los cuatro vientos que Raúl regresaría al Real Madrid el próximo año. Incluso, los más atrevidos, los que se convierten en la voz de su amo, llegaron a comentar que el presi ya le había hecho una oferta para ocupar un cargo dentro del organigrama deportivo. Pues bien, antes de regresar al Madrid, Raúl no sólo se lo tendría que pensar detenidamente, sino que pondría unas condiciones que, quizás, no aceptaría el presidente. En lo único que ahora piensa Raúl es seguir residiendo en Nueva York, hasta que sus hijos terminen el curso escolar.

A día de hoy, Raúl no ha recibido ninguna oferta del señor Pérez ni de alguno de sus palmeros, como José Ángel Sánchez, director general del club. Además, el 7 aún no ha olvidado la forma en la que el presidentes le echó del club hace cinco años. En el partido-homenaje que le tributó la entidad madridista, cuando militaba en el Al-Saad y con motivo del Trofeo Santiago Bernabéu, Florentino intentó limar asperezas con continuos agasajos, dándole un abrazo para la galería… El señor Pérez se comportaba como un brillante seductor, lo cual en el fútbol actual tiene un especial valor. Algo que suele habitual en él cuando le interesa enmendar errores que un presidente del Real Madrid no debería cometer, sobre todo, con ilustres futbolistas.

En el supuesto que Florentino llame algún día a Raúl para negociar su vuelta al club, el madrileño y madridista lo tiene muy claro: aceptaría la oferta siempre y cuando las condiciones económicas fueran considerables, pero lo que le dejaría muy claro el ya exfutbolista al presidente sería que, en el cargo que le ofrecieran, no admitiría ninguna intromisión del máximo rector de la entidad y menos aún de algunos de sus adláteres.

Cuando tuvo que marcharse del Madrid, Raúl siempre ha tenido hilo directo con su amigo y ex compañero Fernando Hierro, que volvió al club para ejercer como uno de los ayudantes de Carlo Ancelotti y se marchó al ser despedido el técnico italiano. Hierro le tiene informado a Raúl al dedillo de todo lo que acontece en la institución madridista, tanto en la parcela deportiva como en la social y económica. Es vox populi que quien hace, deshace, manda y ordena en todos los estamentos del club es el señor Pérez. Por ello, salvo sorpresa, como ocurrió con el propio Hierro, en el caso de que Raúl volviera a estar algún día vinculado de nuevo al Real Madrid, no estaría dispuesto a pasar por el aro, como ha tenido que hacer más de un entrenador en las dos etapas presidenciales de Florentino.

Por otra parte, no hay que descartar que Raúl espere a que se convoquen elecciones a la presidencia del Real Madrid y, junto a otros ex compañeros y amigos, ¿Sanchís, Hierro, Martín Vázquez…?, formar una candidatura que estuviera avalada por un empresario de relevancia. Hace tiempo ya hubo rumores que los citados exjugadores estaban dispuestos a presentarse a los comicios para evitar que en el club el miedo siga creciendo, aumente el valor de la duda, el continuismo se haga fuerte y aumente la decepción entre los millones de madridistas que hay por todo el mundo. Ese mundo para el que Raúl es una leyenda… del Real Madrid

Fuente: ElConfidencial – Deportes