Resuelto el misterio de la familia Troadec: les asesinó su excuñado por unos lingotes de oro

06.03.2017 – 11:07 H. Pascal y Brigitte Troadec, de 50 años, y sus hijos Sébastien y Charlotte, de 21 y 18 años, desaparecieron el 16 de febrero sin dejar ...

06.03.201711:07 H.

Pascal y Brigitte Troadec, de 50 años, y sus hijos Sébastien y Charlotte, de 21 y 18 años, desaparecieron el 16 de febrero sin dejar rastro. Dejaron los platos en el fregadero, la ropa mojada dentro de la lavadora y la nevera llena de comida, por lo que nada hacía pensar que se hubieran marchado por su cuenta. Hasta este fin de semana, cuando tras dos semanas de investigación, la policía ha detenido a la hermana del padre de la familia, Pascal, y a su exmarido, que ha confesado haberles asesinado.

Según informan varios medios franceses, una disputa familiar sobre una herencia podría ser el motivo. Todo comenzó cuando, al parecer, Pascal Troadec se quedó sin el consentimiento de su hermana con varias monedas y lingotes de oro que descubrió entre las pertenencias de su padre, fallecido hace seis años. Desde entonces, el tren de vida de los Troadec había mejorado: más viajes y dos coches nuevos, un Audi A4 y un BMW. De hecho, el próximo 10 de abril la familia había comprado cuatro billetes de avión para viajar a Lisboa.

La hermana de Pascal Troadec se percató de todos estos cambios y, finalmente, Pascal confesó. Los lingotes pertenecían a la herencia del padre y desde su hallazgo decidió mantenerlo en secreto. Por ello, los investigadores creen que una disputa desencadenó el rifirrafe, ya que el padre de familia pareció negarse a compartirlo. Además, y según las investigaciones, en el desencuentro llegó a agredir a su hermana, lo que enfadó a su excuñado, que aún se desconoce cómo consiguió sacarlos de la vivienda familiar sin que ningún vecino les viera. La hermana de Pascal y su exmarido han sido detenidos.

Su ADN en la casa familiar y en el coche

Fue durante el registro tres días después de la desaparición cuando los investigadores encontraron restos de sangre en distintos puntos de la casa de los Troadec, situada a las afueras de Nantes, al oeste de Francia. Una vez analizados, el ADN se correspondía con el de los dos padres, Pascal y Brigitte, y el del hijo de ambos, Sébastien. Ni rastro de la joven Charlotte, que estudiaba en un colegio católico de la zona.

Charlotte Troadec. ('Le Parisiene')Charlotte Troadec. (‘Le Parisiene’)

Desaparición, secuestro o asesinato eran las tres hipótesis que barajaba la policía, que el 25 de febrero interrogó a la hermana de Pascal y a su excuñado, cuyo ADN fue encontrado posteriormente en la casa de los Troadec y en el vehículo del coche del hijo, un Peugeout 307, que se encontró a varios kilómetros de Nantes. Además del vehículo, en los días posteriores a la desaparición de la familia Troadec los agentes encontraron, a más de 300 kilómetros de la casa, un pantalón y varias tarjetas de crédito de Charlotte. También dos cuadernos que pertenecían al padre de la familia.

Amenazas de muerte y acoso

Las últimas informaciones apuntan a que los teléfonos móviles de los cuatro miembros de la familia fueron desconectados en la madrugada del viernes 17 de febrero, día en el que Pascal tenía que reincorporarse al trabajo en una empresa especializada en la fabricación de rótulos luminosos. La investigación se centró en un principio en Sébastien, un joven con una personalidad complicada. Según una fuente cercana al caso consultada por ‘Le Parisien’, el padre había padecido problemas depresivos en el pasado mientras que su hijo tenía “ciertos problemas psicológicos”.

De hecho, el joven fue imputado en 2013 por amenazas de muerte y acoso a varias personas, entre ellas compañeros de colegio, pero no fue encarcelado debido a su edad. En su lugar, fue condenado a realizar trabajos comunitarios durante varios meses. Sus perfiles en las redes sociales revelaron, además, una mala relación con sus progenitores debido a un posible problema de alcoholismo del padre, hablando sin parar, incluso, de la muerte. El pasado verano se tatuó en la cara tres lágrimas bajo el ojo, lo que en países de Latinoamérica se relaciona con un pasado en la cárcel o con el luto por la pérdida de un familiar. Además, escribió varios mensajes en un foro de videojuegos que le costaron que su usuario fuera bloqueado y eliminado.

Fuente: ElConfidencial.com

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