Seis claves que hacen factible el 'Brexit'

03.02.2016 – 05:00 H. El ‘premier’ David Cameron es muy dado a sacar a última hora un conejo de la chistera cuando se ve acorralado. Lo hizo a ...

03.02.201605:00 H.

El ‘premier’ David Cameron es muy dado a sacar a última hora un conejo de la chistera cuando se ve acorralado. Lo hizo a pocos días del referendo de Escocia, prometiendo más autonomía a la nación cuando las encuestas amenazaban con la victoria de la independencia. Y ahora repite el mismo ‘modus operandi’ de cara al plebiscito de permanencia del Reino Unido en la Unión Europea (UE).

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, presentó este martes a los jefes de Estado y de Gobierno la propuesta para llegar a un acuerdo y evitar el temido ‘Brexit‘. Downing Street se ha apresurado a vender como una “gran victoria” la denominada ‘tarjeta roja’ para que los parlamentos nacionales puedan vetar propuestas europeas. Pero está por ver si el conejo en esta ocasión consigue su propósito y convence a los británicos de que es mejor estar dentro que fuera del club.

El ‘premier’ tiene por delante días de intensas negociaciones para que en la cumbre del próximo 18 y 19 de febrero, el resto de estados miembros acepte sus demandas. De llegar a un acuerdo, el referendo podría convocarse tan pronto como el 23 de junio. Pero la clave es cómo se venderá luego este posible pacto en casa porque, al fin y al cabo, son los británicos quienes depositarán la papeleta. Y en Londres la ‘tarjeta roja’ se ha visto como una cortina de humo para desviar la atención del asunto que realmente levanta polémica: la inmigración.

La mitad de los británicos aboga hoy por hoy por salir del Bloque. Y un gran porcentaje de euroescépticos se encuentra en el propio Partido ConservadorPor otra parte, Richard Tice, cofundador de la campaña ‘Abandonar la UE’, ha acusado a Cameron de “tratar de engañar al pueblo vendiendo cambios donde solo hay una reafirmación del ‘statu quo’ existente”. En efecto, la propuesta que Bruselas ofrece al Reino Unido es la posibilidad de veto a la normativa europea, pero solo en los temas referentes a la subsidiariedad, y siempre y cuando haya consenso de al menos el 55% de los estados miembros.

Tal y como explica a El Confidencial John Ryan, profesor en la London School Economics y experto en la UE, “bajo los procedimientos existentes, los parlamentos nacionales ya pueden oponerse a las propuestas de la Comisión Europea sobre la base de que van más allá de las competencias de la UE, lo que está establecido como principio de subsidiariedad”.

Voluntarios de la campaña a favor de la salida de la UE, en su sede en Londres. (Reuters)Voluntarios de la campaña a favor de la salida de la UE, en su sede en Londres. (Reuters)

Según Tice, por lo tanto, “no se ha conseguido ningún avance y el Reino Unido continúa además sin tener control sobre sus fronteras”. En un principio, el Ejecutivo británico había solicitado restringir las ayudas sociales a los comunitarios hasta que pagaran impuestos en el país durante un periodo de cuatro años. Pero Bruselas propone una alternativa más ‘light’ denominada “freno de emergencia”. Se trata de un mecanismo que podría solicitar cualquier Estado miembro -no solo el Reino Unido- para limitar este tipo de pagas, siempre y cuando se demuestre que su sistema de bienestar se enfrenta a una carga imposible de asumir.

En caso de que Reino Unido decidiera quedarse en el Bloque, este freno de emergencia se activaría de manera inmediata -logro para Cameron-, sin embargo tendría que ser aprobado por el Ejecutivo comunitario. Tampoco se especifica durante cuánto tiempo durará esta medida, y los euroescépticos temen que se trate tan solo de un parche hasta que los ánimos se relajen. En este sentido, el rotativo ‘The Times’ ha querido echar más leña al fuego recordando que en un discurso clave sobre Europa en noviembre de 2014, Cameron se refirió a este “freno de emergencia” como un “mecanismo arcano”.

Seis ‘peros’ peligrosos

Por otra parte, uno de los fracasos que más echan en cara al ‘premier’ es que finalmente no ha conseguido bloquear las ayudas por hijo a los comunitarios que tienen a su familia viviendo en su país de origen. Estas pagan se podrán seguir solicitando, aunque se adecuarán al nivel de vida del país donde resida el menor.

El borrador, por lo tanto, esta cargado de PEROS peligrosos que, a día de hoy, hacen que el ‘Brexit’ pueda ser factible:

Soberanía: los parlamentos nacionales tendrán derecho a veto, PERO solo sobre las normativas que afecten a la subsidiariedad.

Migración: habrá un freno de emergencia, PERO no se sabe por cuánto tiempo ni cómo se aplicará.

Ayudas por hijo: se adecuarán al nivel de vida del país donde resida el menor, PERO no se eliminarán.

Integración: Reino Unido no se compromete a una mayor integración, PERO a día de hoy no hay marco legal para garantizar su excepción.

Competitividad: Londres compromete a la UE a reforzar el mercado interior y reducir la burocracia, PERO esa es una de las medidas que Bruselas lleva prometiendo sin éxito durante años.

Protección de los países que no pertenecen a la eurozona: habrá un nuevo mecanismo para valorar las decisiones que podrían afectar a la City, y Londres puede transmitir sus preocupaciones al Consejo, PERO no tendrá derecho a veto.

David Cameron habla ante personal de Siemens en Chippenham, el 2 de febrero de 2016. (Reuters)David Cameron habla ante personal de Siemens en Chippenham, el 2 de febrero de 2016. (Reuters)

Los inmigrantes y la ruptura definitiva

Este viernes se celebrará una primera reunión de los negociadores de los Veintiocho para empezar a trabajar sobre la propuesta, y el jueves 11 habrá un segundo encuentro. Cualquier detalle será clave para garantizar éxito o fracaso.

La mitad de los británicos aboga hoy por hoy por salir del Bloque. Y un gran porcentaje de euroescépticos se encuentra en el propio seno del Partido Conservador. Boris Johnson, alcalde de Londres y uno de los favoritos para suceder a Cameron como líder, ha sido de los primeros en cuestionar públicamente el borrador. “Todavía hay mucho que hacer y mucho, mucho, mucho por mejorar”, ha señalado.

Sus propias filas son las que tienen a Cameron contra las cuerdas. Más que a la oposición, el primer ministro está teniendo dificultades para convencer a sus diputados. Es más, entre los nombres que suenan para liderar la campaña por la salida del club, se encuentra la ministra del Interior, Theresa May.

Según los últimos sondeos, un 20% de los parlamentarios ‘tories’ votaría a favor de la salida, sea cual sea el resultado de las negociaciones. El ‘premier’ ha dado libertad a sus ministros para hacer campaña a favor o en contra. Eso sí, les ha pedido que no se pronuncien hasta que no se alcance un acuerdo.

Si finalmente la cumbre de febrero no llega a buen puerto, el plebiscito podría aplazarse hasta septiembre, algo que Downing Street quiere evitar a toda costa. Si durante los meses de julio y agosto llega otra oleada de inmigrantes –tal y como está previsto-, la situación podría llevar a la ruptura definitiva entre Londres y Bruselas.

Fuente: ElConfidencial.com