Todo preparado para el esperado apretón de manos entre Obama y Castro en Panamá

Jornada de calentamiento antes del esperado saludo y apretón de manos de los máximos dirigentes políticos de EEUU y Cuba en Panamá. Ayer, el presidente ...

Jornada de calentamiento antes del esperado saludo y apretón de manos de los máximos dirigentes políticos de EEUU y Cuba en Panamá. Ayer, el presidente Barack Obama se reunió con opositores cubanos y líderes de la sociedad civil de otros países antes de su esperado encuentro con Raúl Castro. Un simple aperitivo para un cara a cara del que está pendiente el mundo entero.

Tras pronunciar un discurso ante el Foro de la Sociedad Civil, Obama acudió a una mesa redonda, cerrada a la prensa, en la que estaba presentes activistas y líderes civiles de varios países, entre ellos los opositores cubanos Manuel Cuesta Morúa y Laritza Diversent, según la Casa Blanca.

Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba -y también Venezuela- dominan la agenda de la Cumbre de las Américas, aunque sea por motivos bien distintos.

En el caso de la isla comunista, se espera que el encuentro entre los presidentes Castro y Obama contribuya a acelerar el complicado proceso de deshielo, iniciado a principios de año y cuyos primeros frutos ya empiezan a hacerse notar.

En lo relativo a Venezuela, se anticipa un recrudecimiento de las posiciones después de que Washington anunciase el mes pasado nuevas sanciones contra Caracas.

Raúl Castro, a su llegada a Panamá. (Efe)Raúl Castro, a su llegada a Panamá. (Efe)

Así, mientras la delegación cubana aterrizó en Panamá con la mano tendida, la encabezada por Maduro hizo justo lo contrario: irrumpió anunciando que ha reunido ocho millones de firmas contra las sanciones impuestas por Washington el mes pasado.

Varios líderes latinoamericanos se sumaron a la iniciativa, exigiendo que la Casa Blanca afloje la presión.

“Muchos se verán forzados a defender a Caracas si EEUU no reduce sus amenazas”, dice Laura Tedesco, investigadora asociada del FRIDE, recordando que el problema surge justo ahora que Washington ha conseguido suavizar la tensión que durante décadas generó en la región el “asunto cubano”.

El tercer factor relevante en juego durante las reuniones es la propia relación entre Cuba y Venezuela. Hermanadas por el “antiimperialismo” hasta hace apenas unos meses, Caracas se sintió traicionada por el apaciguamiento cubano, del que además parece que Maduro se enteró por las noticias.

Paradójicamente, algunos expertos esperan que ahora sea Raúl Castro quien interceda ante Washington… a favor de Venezuela. “Es evidente que la relación (Cuba-Venezuela) ya no es la misma. Por la crisis que se vive y porque La Habana de alguna manera se está alejando de su posición tradicional”, explica Tedesco.

(Reuters)(Reuters)

Este “baile entre tres” es lo más interesante de una Cumbre de la que, por el resto, no se espera gran cosa más allá de los grandilocuentes discursos y los gestos simbólicos.

“No se espera ningún acuerdo concreto importante (…) Además todo queda a expensas de quien gane las elecciones cuando termine el mandato de Obama, que es el más proclive a la nueva relación hemisférica”, recuerda la experta.

Si Obama y Raúl Castro finalmente se juntan en los pasillos, no sería la primera vez que charlan. Ya se dieron la mano a finales de 2013, en el memorial de despedida de Nelson Mandela en Johannesburgo (Sudáfrica). Y han discutido por teléfono en al menos una ocasión sobre el acercamiento diplomático entre ambos países.

Ya ayer, el secretario de Estado, John Kerry, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez, protagonizaron un encuentro histórico, el de más alto nivel en décadas entre los Gobiernos de ambos países.

Coincidieron en que se han hecho “progresos” y expresaron que van a continuar trabajando para resolver los “asuntos pendientes”, según dijo el alto funcionario en un breve comunicado enviado por el Departamento de Estado.

La Casa Blanca aún no ha tomado ninguna decisión sobre si anunciará en breve la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo

En cuanto a un posible anuncio de la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, tras la recomendación a favor enviada por Kerry a la Casa Blanca, la Casa Blanca reiteró ayer que Obama todavía no ha tomado una decisión y que sus asesores revisando aún el asunto.

No se descartó que la decisión de Obama se anuncie hoy o mañana e insistió en que la evaluación de la Casa Blanca se basará en “hechos” que determinen si Cuba ya no debe ser considerado un país patrocinador del terrorismo.

Cuba reclama su salida de esa lista, en la que aparece cada año desde 1982, pero no lo considera una condición previa para reanudar las relaciones bilaterales con EEUU y reabrir las embajadas en las respectivas capitales, aunque los expertos coinciden en que sería un paso muy importante hacia la normalización diplomática.

Fuente: ElConfidencial.com