Torres jugará por fin en el Calderón uno de esos partidos que buscaba cuando se fue

27.04.2016 – 05:00 H. “Aquí siempre me voy a sentir como en casa. La decisión que he tomado ha sido difícil, pero para mí es un gran paso adelante. ...

27.04.201605:00 H.

“Aquí siempre me voy a sentir como en casa. La decisión que he tomado ha sido difícil, pero para mí es un gran paso adelante. Voy a seguir siendo atlético, eso no va a cambiar. Quiero agradecer a la afición, a todo el mundo no sólo por estos siete años en el primer equipo, sino desde los diez años que entré me han mostrado un cariño que nunca imaginé. Esto es un hasta luego, en mi cabeza está volver y espero volver algún día, cuando el club esté a la altura que se merece. Tengo la conciencia tranquila de haberlo dado todo por el club, aunque los resultados no nos han acompañado. Creo que esto va a ser una buena decisión para todos, para mí y sobre todo para el club. Espero que crezcan y puedan hacer lo que yo no he podido. Nunca he querido aceptar ofertas de equipos españoles porque no quería enfrentarme al Atlético de Madrid, pero ojalá nos podamos enfrentar, eso querrá decir que el club está en Champions y que sigue los pasos lógicos”.

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Cualquier aficionado colchonero que lea el párrafo con que amanece este texto reconocerá inmediatamente las palabras emotivas con las que Fernando Torres se despidió del Atlético de Madrid un 4 de julio de 2007 para pintar las rayas blancas de rojo y jugar durante tres años y medio en Anfield. Aquel día dejó siempre una puerta abierta a lo que iba a pasar tarde o temprano. Pasaron siete años y medio, pero por fin esa camiseta completamente roja se decoloró y recuperó las franjas níveas. Torres volvió a casa. 

En aquel momento dejó claro que sólo pondría una condición para regresar a casa. Y no tendría nada que ver con el dinero, al contrario. Torres siempre ha estado dispuesto a jugar en el Atlético perdiendo dinero. El tema económico resulta banal comparado con el sentimiento de defender al equipo por el que le palpita el corazón con cada gol desde que tiene memoria futbolística. No, ese requisito que le pedía al Atleti era otro: luchar por todos los títulos como el equipo grande que es y que dejó de ser tiempo antes de que debutase en la primera plantilla, aquella tarde en el Calderón en un ‘derbi’ contra el Leganés.

GRA536. MADRID. 26/04/2016. El delantero del Atlético de Madrid Fernando Torres a su llegada a la rueda de prensa que protagoniza esta tarde en el Vicente Calderón, antes del partido de semifinales de Liga de Campeones que les enfrenta mañana al Bayern de Múnich. EFE/Kiko HuescaGRA536. MADRID. 26/04/2016. El delantero del Atlético de Madrid Fernando Torres a su llegada a la rueda de prensa que protagoniza esta tarde en el Vicente Calderón, antes del partido de semifinales de Liga de Campeones que les enfrenta mañana al Bayern de Múnich. EFE/Kiko Huesca

Cuando él empezó, los derbis eran eso, contra el Getafe y el Leganés en Segunda División. Poco después, gracias sobre todo a él, el Atleti volvió a jugar derbis con el Madrid. Pero su experiencia en el Atleti era triste. Triste porque él, como rojiblanco de cuna, sabía que años antes de esa época oscura y bochornosa, el Atleti retaba a cualquiera, no solo de España, sino también de Europa. A veces soñaba con marcar el gol que le diera la Copa de Europa al Atlético, pero entonces asumió que no lo iba a poder hacer, al menos no en esas condiciones.

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No lo hizo tampoco en el Liverpool, y por eso se fue al Chelsea. Lo de Torres ha sido una búsqueda constante e irrefrenable del éxito, intentando disfrutar cada día del deporte que tanto ama, y esperando poder conseguir lo máximo a lo que puede aspirar un futbolista. En el Chelsea lo hizo, ganó la Champions, de la FA Cup y de la Europa League. En España, por supuesto, ganó dos Eurocopas y un Mundial. Lo tenía todo, menos un título con el Atlético

“Me siento muy afortunado de haber pertenecido a grandes equipos, de haber vivido noches increíbles y grandes títulos. Pero para mí nada es comparable a conseguirlo en el Atlético“, dijo Torres este martes. A lo lejos veía con júbilo agridulce cómo la época de autodescomposición colchonera se convertía en un pasado doloroso, pero pasado al fin y al cabo, y las lágrimas por temporadas aciagas y decepcionantes se convertían en lágrimas de alegría desmedida por las copas que los capitanes rojiblancos iban levantando conforme pasaban los años. Y Fernando quería estar ahí. Lo que supo más tarde es que ese deseo era compartido por Diego Pablo Simeone, que deseaba su regreso tanto como el propio jugador. Cuando las circunstancias lo hicieron posible, se unieron en un profundo abrazo. Ahora, después de cumplir su sanción, tiene ante sí el gran reto de su vida: ganar la Champions con el Atlético… y cargándose al monstruo de las pesadillas rojiblancas, el Bayern.

Fuente: ElConfidencial – Deportes