Tsipras elige a Tsakalotos, el marxista tranquilo, para sustituir a Varufakis

Su última rueda de prensa como ministro de Finanzas la dio anoche, ataviado con una camiseta de andar por casa. Yanis Varufakis, que será sustituido por ...

Su última rueda de prensa como ministro de Finanzas la dio anoche, ataviado con una camiseta de andar por casa. Yanis Varufakis, que será sustituido por Euclides Tsakalotos al frente del Ministerio -tal y como adelantó El Confidencial-, ya sabía que tendría que marcharse después del referéndum, fuese cual fuese el resultado. Era consciente de que no podría volver a negociar con la Troika, ni con sus colegas del Eurogrupo, a los que acusó nada menos que de “terrorismo” dos días antes de la votación, después de pasarse meses sacándolos de quicio. 

Desde que asumió el cargo a principios de año ha venido interpretando el papel de político por accidente, de académico al rescate de su patria, de alguien que se siente incómodo con una labor que desprecia y que no está dispuesto a taparse la nariz, ni a sacrificar una metáfora o una frase ingeniosa para templar un acuerdo o conseguir un compromiso.

Esa actitud de pistolero no solo le había granjeado odios en Bruselas, sino también dentro de su propio Gobierno, donde era considerado un “narcisista irresponsable” por muchos pesos pesados de Syriza. El propio Alexis Tsipras perdió la confianza en él hace tiempo y acabó enviándolo negociar de la mano de representantes del partido, de gente capaz de jugar en el tablero estratégico y no sólo en el mundo de las ideas y los gestos.

De sus meses al frente del ministerio se cuenta que apenas realizó acciones concretas y que pasó la mayor parte del tiempo incendiándolo todo con declaraciones altisonantes. “La mayor parte de su trabajo de despacho ha consistido en firmar autorizaciones para las misiones en el extranjero de sus funcionarios”, explican.

Varufakis ha brillado mucho mas fuera que dentro de Grecia. Muchos votantes de Syriza lo adoran, pero otros tantos le reprochan estar más preocupado en su imagen que en los intereses de los griegos. Ahora podrá regresar ahora al mundo de las ideas, a las conferencias y los libros. A interpretar ese otro papel en el que se siente más cómodo: el de guía espiritual de la economía alternativa y de la nueva izquierda europea.

Ahora Tsipras y su consejo de ministros han elegido al hombre que se encargará de mirar a la cara a los otros 18 ministros del Eurogrupo, que llevan casi seis meses esperando que Grecia firme en la línea de puntos y termine con esta agonía. Varufakis ha sido una pesadilla para ellos y prácticamente cualquier sustituto empezará con mejor pie. “Cualquiera mejor que Varufakis”, decía un alto funcionario alemán la semana pasada.

Se barajaban tres nombres: el jefe negociador con la troika, Euclides Tsakalotos, que partía como favorito. También tenían posibilidades el vicepresidente del Gobierno, Yannis Dragasakis (un de los principales enemigos de Varufakis); y el ministro de economía, Yorgos Stathakis.

Euclides Tsakalotos, el marxista tranquilo

Nacido en Holanda hace 55 años en el seno de una prominente familia griega y criado en Oxford, es el polo opuesto de Varufakis. Incluso en la forma de vestir: el llamativo estilo del exprofesor en Texas contrasta con la informalidad del miembro de la Universidad de Kent. Sus 30 años como académico le han dejado, además, un poso en su tono profesoral (del que no ha podido eliminar un cierto acento inglés a pesar de ser bilingüe) que se conjuga con un carácter tranquilo y que contrasta de nuevo con la personalidad arrolladora del que era hasta ahora ministro de Finanzas.

Ambos han trabajado codo con codo en las negociaciones sin que se haya podido oír un gesto de deslealtad de Tsakalotos, que siempre ha respaldado a Varufakis. Tsakalotos no es más moderado ideológicamente que Varufakis, pues su pensamiento se formó en las ideas eurocomunistas de los años 70 y maduró en las protestas antiglobalización de los 90. Pero si Varufakis se definió siempre como un “marxista errático”, Tsakalotos se sentiría cómodo con el apelativo de marxista tranquilo. Tranquilo aunque muy comprometido. En sus artículos académicos llama a la toma de conciencia y a la ideologización de la economía.

Curiosamente, tanto los analistas del mercado como las instituciones europeas piensen que este recambio es el mejor. Tsakalotos es visto como una figura con una personalidad más abierta al compromiso y más acostumbrada a la política real. Es miembro de Syriza desde hace 10 años (empezó a militar en su forma anterior, cuando era minoritario) y podría hacer más fáciles de digerir para las corrientes más izquierdistas las concesiones que Grecia tendrá que hacer si quiere optar a un nuevo rescate.

Tsakalotos ha reconocido que Syriza ha cometido errores en las negociaciones, se declara un defensor del euro y de que su país se mantenga en la moneda única, aunque la mismo tiempo es inflexible a la hora de implementar recortes.

Fuente: ElConfidencial.com