Umtiti, el antídoto para alejar la larga sombra de Chygrynskiy

17.07.2016 – 05:00 H. Desde que Carles Puyol dejó el fútbol en 2014, el FC Barcelona ha tenido serios problemas para encontrar una pareja de garantías para ...

17.07.201605:00 H.

Desde que Carles Puyol dejó el fútbol en 2014, el FC Barcelona ha tenido serios problemas para encontrar una pareja de garantías para Piqué y también ha arrastrado, desde hace algunos años, muchas dudas a la hora de poblar el banquillo de centrales y así tener cubiertas las espaldas en caso de lesión. Ahora, con el fichaje de Umtiti, el conjunto azulgrana parece tener los deberes hechos, pero sabiendo los precedentes, fiarse es complicado.

Desde la llegada de Guardiola, todos los centrales que han recalado en el Barcelona -salvo Piqué- han estado por debajo del nivel esperado o no han tenido el cartel que se espera para un equipo de estas características. O han llegado lesionados. El primero en llegar fue Martín Cáceres tras una gran temporada con el Villarreal. El uruguayo no desplegó el mismo nivel que en Castellón y el que tiempo después mostró en la Juventus. 

Chygrynskiy, durante su presentación (EFE)Chygrynskiy, durante su presentación (EFE)

El siguiente fue Chygrynskiy. El ucraniano llegó del Shaktar Donetsk como una apuesta personal de Guardiola. El traspaso se firmó con un precio alto para la época (25 millones) y para tratarse de un jugador relativamente desconocido. Jugó tan solo 14 partidos en toda la temporada, menos que el veterano Rafa Márquez y Gabi Milito, que se pasaba más tiempo en la enfermería que sobre el verde. Al año siguiente volvió a Ucrania por 10 millones menos de lo que pagó el Barcelona.

El fichaje del argentino también forma parte de la lista negra del Barcelona. El Real Madrid, años antes, renunció a su fichaje al observar un problema en su rodilla derecha, pero eso no fue impedimento para que el club catalán se hiciera con sus servicios para nutrir una plantilla entrenada por Rijkaard. Pese a su buen rendimiento inicial, el tiempo le dio la razón a los servicios técnicos del conjunto blanco: estuvo fuera seis meses por una lesión en el ligamento cruzado anterior que le condicionó durante el resto de su carrera. Se retiró, debido a sus problemas físicos, con apenas 31 años.

Después, en 2010, llegó Javier Mascherano, que en ningún momento imaginó que acabaría siendo el central titular del Barça. De hecho, el argentino llegó para ocupar el puesto en el centro del campo que dejó Yayá Touré, que puso rumbo a Manchester para vestirse de ‘citizen’. Aunque ha acabado siendo clave y un fijo en el once, al principio no fue más que un parche para los momentos en los que la dupla Piqué-Puyol no estaba disponible.

Mathieu y Vermaelen, sentados en el banquillo. Foto: Tony O'Brien (Reuters)Mathieu y Vermaelen, sentados en el banquillo. Foto: Tony O’Brien (Reuters)

Pese al escaso fondo de armario en el puesto de central, el Barcelona decidió no fichar centrales. Fe ciega en la Masía y en la buena salud de su pareja estelar. La directiva prefirió subir a Bartra y Montoya al primer equipo para solucionar la escasez de hombres en defensa.

Así estuvo el FC Barcelona hasta que todas las alarmas saltaron en 2015: Puyol decidió retirarse. El eterno capitán azulgrana dejó huérfano a Piqué y muchos años de tranquilidad tras de sí. Entonces, ya con Luís Enrique en el banquillo, se fichó a dos jugadores de un nivel muy inferior al del ‘León de la Pobla’: Thomas Vermaelen y Jérémy Mathieu.

La pareja fue objetivo de las críticas en la red, ya que el central belga llegó lesionado y el francés era conocido por ser fumador declarado. Vermaelen, de hecho, no entró en una convocatoria hasta mayo, por mucho que desde el club azulgrana se empeñaran en decir que sus males tenían fácil solución. Ambos jugadores han sido durante meses protagonistas de memes por estos motivos.

Estos dos centrales fueron los últimos en llegar al ‘clan de Chygrynskiy‘, cuyo impronunciable nombre y su cinta del pelo también fueron el sujeto de muchos chistes. Umtiti llega para demostrar que no es ninguna broma: es un central potente, joven y con mucha proyección. Habrá que ver si se convierte en la pareja ideal de Piqué. De momento, parece que así será, aunque Mascherano en este caso tiene la última palabra.

Fuente: ElConfidencial – Deportes