Un “marxista tranquilo” como recambio de Varufakis para negociar en Bruselas

El equipo de negociadores con la troika ha sufrido una pequeña revolución en la que el más perjudicado ha sido el hasta ahora ministro estrella Yanis ...

El equipo de negociadores con la troika ha sufrido una pequeña revolución en la que el más perjudicado ha sido el hasta ahora ministro estrella Yanis Varufakis. El aún ministro de Finanzas será el encargado de sentarse en la mesa del Eurogrupo el 11 de mayo, pero hasta entonces tendrá que contentarse con supervisar unas negociaciones que liderará el secretario de Estado, Euclidis Tsakalotos, un hombre mucho más discreto y conforme con la sombra.

Nacido en Holanda hace 55 años en el seno de una prominente familia griega y criado en Oxford, es el polo opuesto de Varufakis. Incluso en la forma de vestir: el llamativo estilo del exprofesor en Texas contrasta con la informalidad del miembro de la Universidad de Kent.

Sus 30 años como académico le han dejado, además, un poso en su tono profesoral (del que no ha podido eliminar un cierto acento inglés a pesar de ser bilingüe) que se conjuga con un carácter tranquilo y que contrasta de nuevo con la personalidad arrolladora del que era hasta ahora líder en las negociaciones.

Ambos han trabajado codo con codo en ellas sin que se haya podido oír un gesto de deslealtad de Tsakalotos, que siempre ha respaldado a Varufakis. Los que quieren ver en este recambio un giro a la derecha, sin embargo, no van bien encaminados.

Tsakalotos no es más moderado ideológicamente que Varufakis, pues su pensamiento se formó en las ideas eurocomunistas de los años 70 y maduró en las protestas antiglobalización de los 90. Si Varufakis se definió siempre como un “marxista errático”, Tsakalotos sería entonces el “marxista tranquilo”. Tranquilo aunque muy comprometido. En sus artículos académicos llama a la toma de conciencia y a la ideologización de la economía.

¿Cómo es posible entonces que el mercado y las instituciones europeas reaccionen de manera más positiva a este marxista de libro como recambio de un socialdemócrata? La bolsa de Atenas subió un 4% poco después de conocerse la reorganización del equipo de las negociaciones y el interés por la deuda descendió en ese mismo momento.

En Bruselas varios funcionarios confesaban off the record sentirse “aliviados” por no tener que lidiar con Varufakis tan a menudo. El aislamiento de este en el último Eurogrupo ha sido la culminación de una degradación en las relaciones que ha impedido, según fuentes de la capital belga, avanzar apenas nada en las negociaciones en las últimas semanas.

Tsakalotos es visto como una figura con una personalidad más abierta al compromiso. Desde Atenas, el ministro de Finanzas seguirá marcando también el paso, aunque sin dar tanto la cara. Un tiempo en el banquillo puede que le dé un aire nuevo a las reuniones.

Varufakis y Tsakalotos en la moto del primero (Reuters).Varufakis y Tsakalotos en la moto del primero (Reuters).

Un hombre de partido

Tsakalotos es miembro de Syriza desde hace 10 años (empezó a militar en su forma anterior, cuando era minoritario) y sin duda eso puede hacerle más resistente a la rebelión interna en Syriza que se viene cocinando desde la Plataforma de Izquierda. Esta, en la última reunión a gran escala del partido, se mostró frontalmente opuesta a un acuerdo con los acreedores. Y en la votación (aunque derrotados) consiguieron que un 41% de los votos se unieran a su postura anticompromiso.

Esto se debe a su visión más rigorista del programa aunque también, en parte, dicen los analistas, porque Varufakis nunca fue “uno de los suyos”, ya que procedía de la órbita del Pasok. Para esta plataforma la salida del euro es aceptable con tal de no cruzar las líneas rojas que están marcadas en el programa y con estas ideas es complicado que alguien de fuera les haga volver al redil.

Tsakalotos en ese sentido puede hacer más fáciles de digerir  las concesiones que a buen seguro Grecia deberá hacer para acceder a los 7.200 millones de euros que quedan por desembolsar del rescate, o para que el Banco Central Europeo no les corte el grifo a los bancos helenos. Tsakalotos se declara un defensor del euro y de que su país se mantenga en la moneda única, pero también muy inflexible a la hora de implementar recortes, lo que le acerca a esta corriente crítica.

Su perfil antiausteridad no le ha impedido reconocer que Syriza ha cometido errores en las negociaciones aunque, ha matizado, ya han aprendido de ellos. Su discurso está trufado de declaraciones comprometidas sin perder el tono moderado. “El Gobierno habla por los excluidos”, dijo en una entrevista. “Somos un Gobierno que se ha formado en la antiglobalización y en la democracia participativa”, declaraba en otra. Es por ello que muchos lo han visto como el hombre de compromiso que necesita en estos momentos Atenas para salir del atolladero.

Entre los planes del primer ministro, Alexis Tsipras, puede estar que en el siguiente Eurogrupo Varufakis encuentre el camino más desengrasado (cuando no ya resuelto) y que los 18 socios del euro den el visto bueno a liberar la ayuda.

Pintura roja sobre la fachada del Banco de Grecia (Reuters).Pintura roja sobre la fachada del Banco de Grecia (Reuters).

Tsakalotos tiene la vista puesta en junio

Queda la cuesta de mayo. Para muchos, los recortes van a ser inevitables aunque Syriza quiera negarlo. Las “reformas estructurales” son inevitables para Tsakalotos, que menta a la OCDE como el cicerone de estos cambios. Nadie quiere hablar de salarios y pensiones, que parecen estar entre las peticiones de la troika. El ministro y nuevo líder de las negociaciones considera que estas “no se pueden recortar más”. Aunque él ya tiene en mente el medio plazo. Y ese es junio.

Grecia tiene contraída una deuda de 320.000 millones de euros, un 175% de su PIB. Unos 240.000 son de los dos rescates de la troika. En una entrevista en enero, Tsakalotos aseguraba que “no es sostenible”. No es una postura demasiado sorprendente dentro de Syriza. Pero tras las negociaciones de mayo, y si todo sale bien y no hay default o sucedáneos, el mes de junio será el momento de poner a prueba la solidez de esa creencia.

Y es que a finales de junio, ha reconocido el propio Tsakalotos, Grecia deberá decidir si accede a un tercer rescate y si las condiciones del pago de la deuda (ya sea reestructurada o íntegra) se van suavizar. Y sobre temas como decidir la reducción de la exigencia de superávit, que pasará del 4,5% anual al 1,5%, como sugieren desde el Gobierno heleno. Tsakalotos no descarta un tercer rescate. Y eso que primero debe arreglar el desaguisado que parece haber dejado Varufakis en el final de este segundo.

Fuente: ElConfidencial.com