Un Messi “destrozado y hundido” no descarta dejar la selección argentina

Leo Messi no descarta dejar la selección argentina después de la derrota sufrida en la final de la Copa América ante Chile y, sobre todo, tras las duras ...

Leo Messi no descarta dejar la selección argentina después de la derrota sufrida en la final de la Copa América ante Chile y, sobre todo, tras las duras críticas que ha recibido en Argentina. “Está destrozado, muy hundido”, reconocen a El Confidencial personas cercanas al delantero. Tanto es así, que ha confesado a su entorno que en las próximas semanas no quiere saber nada de fútbol. Messi, que está ya de vacaciones en su Rosario natal, pretende aislarse en este período. Se siente agobiado y señalado y el durísimo editorial -‘el equipo no dio la talla en otra final. Principalmente el capitán Messi, que deambuló por la cancha’, sentenció su director- del diario Olé le ha dolido. No ha verbalizado su deseo de dejar la albiceleste en ningún momento, pero los que están más cerca suyo afirman que no se puede descartar ahora mismo teniendo en cuenta el estado de abatimiento del jugador.

Messi no tendrá que regresar a trabajar con el FC Barcelona hasta principios de agosto, por lo que sus allegados confían en que el descanso de casi un mes le revitalice y espante dudas y fantasmas. Es decir, que una vez que recargue pilas con su familia, se eche la siesta, deje de pensar en el fútbol y disfrute de un par de asados. Se trata de que se le pase la zozobra y vuelva al tajo con energías, tanto para disputar con el Barça la Supercopa de España y de Europa, como para regresar en septiembre a la selección argentina para disputar dos amistosos en Estados Unidos.

Messi, delante del trofeo que no pudo levantar en la Copa América (EFE)Messi, delante del trofeo que no pudo levantar en la Copa América (EFE)

Tévez es el héroe del pueblo

La temporada ha sido muy intensa para Messi. Comenzó con su total falta de sintonía con Luis Enrique después de una campaña en blanco con el Tata Martino, que desembocó en un fuerte encontronazo con el técnico asturiano en el mes de enero. A partir de ese momento, y desde la gala del Balón de Oro en la que Cristiano Ronaldo le retó públicamente, Leo se picó y el Barça volvió a disfrutar de la mejor versión del argentino. Una desconocida, además. Más maduro, participativo y generoso que nunca, su esfuerzo tuvo su premio con los títulos con el equipo; su influencia en el Barça es tal que resulta imposible imaginarse el triplete sin él. 

Tras festejar la Champions, hace un mes y dos días, se marchó a la mañana siguiente para concentrarse con su selección y preparar la Copa América. La presión con Argentina es máxima, ya que la afición de la albiceleste siempre ha mostrado cierto escepticismo con Leo, un futbolista que nunca jugó en ningún club argentino y que desde niño reside en Barcelona. Tévez es el héroe del pueblo, el que los seguidores sienten más cercano, mientras que Messi es percibido como la estrella, el crack frío y lejano que no termina de enganchar ni conectar con la hinchada. Ante la falta de éxitos de la selección durante dos décadas los dardos apuntan a Messi porque es el objetivo más fácil y el jugador sufre porque su compromiso con Argentina está fuera de toda duda. Después de la derrota ante Chile en la tanda de penaltis, las críticas y el editorial del diario Olé, Messi está hundido, exhausto, y lo único que desea ahora es desconectar del fútbol. Ya se verá cómo le sientan las vacaciones.

Fuente: ElConfidencial – Deportes