Una guerra relámpago del Madrid para enfocar desde arriba las grandes batallas

31.10.2015 – 18:00 H. – Actualizado: 1 H. Siempre hay un momento de la temporada en que la carretera empieza a empinarse, a acumular partidos con ...

31.10.201518:00 H. – Actualizado: 1 H.

Siempre hay un momento de la temporada en que la carretera empieza a empinarse, a acumular partidos con gran enjundia que empiezan a decidir el devenir de cualquiera de los grandes. En ningún caso serán determinantes para el final de curso, pero sí empezarán a situar a los clubes ante sus objetivos reales para los meses sucesivos. Este mes de noviembre es la fase más trascendente para el Madrid de todas las que ha tenido que vivir hasta el momento. Se encuentra a partir de ahora con cuatro partidos intensos, importantes, bonitos contra Paris Saint-Germain, Sevilla y Barcelona. Y hasta entonces, había que concentrarse en no sufrir más lesiones y sumar, que es lo que realmente cuenta. Y así fue el ritmo contra Las Palmas.

La única manera que tienen los grandes de solucionar este tipo de partidos ‘intermedios’ contra equipos de indudable nivel inferior es enfocarlos lo más fuete posible durante los primeros instantes. Realizar un ‘Blitzkrieg’, una guerra relámpago alemana. Ir al máximo en el primer cuarto de encuentro, mostrar la cara más ruda y dejar en la lona por KO al contrario, que no se esperará ese nivel inicial. Así lo hizo el Madrid, que quería resolver lo antes posible un encuentro que se daba por ganado antes de jugarlo, lo que suele convertirse en contraproducente, pues pueden haber muestras de conformismo en los jugadores. No fue así al inicio, sí al final. Un largo final…

Quince minutos de asedio le sirvieron a los de Benítez para sentenciar. La Unión Deportiva no pisaba el Santiago Bernabéu desde el 2002, ninguno de la plantilla actual estaba entonces. De hecho, pocos de la plantilla habían jugado en la máxima categoría del fútbol español y por tanto, no habían estado en el campo merengue. La presión sobre ellos era grande, no porque se esperase una sorpresa, al contrario. Era por visitar un campo tan complicado con tan poca experiencia. Y eso se notó rápidamente. Sólo cuatro minutos de partido transcurrieron para que se produjese el primer error de bulto y el primer gol del partido.

Benítez cambió a Modric en el descanso (EFE).Benítez cambió a Modric en el descanso (EFE).

Las claves para ese buen inicio del Madrid eran sencillas: presión alta, líneas lejos del área propia y precisión. Con lo primero y lo segundo se creó el error de Roque Mesa, el robo de Kroos, la asistencia de Casemiro y el buen gol de Isco. Pero un gol no da la tranquilidad, dos sí. Mientras, Casilla estrenaba camiseta merengue (negra en su caso) con un par de buenas intervenciones ante Jonathan Viera. La UD ejerció un poco más de pardillo de la clase diez minutos después del primer tanto para encontrarse entonces con otro partido perdido y sin posibilidad de ser remontado.

Cristiano no está teniendo su mejor inicio de temporada, se le nota lejos de su nivel, que era excelso, y ahora es un muy buen jugador, sin más. Pero es lo que tiene ser Ronaldo, que estás en un estado de forma más tirando a regular y ya suma ocho goles en Liga. Así funciona el chaval. La cosa es que se encontró con un centro maravilloso y rodeado de espectadores de excepción vestidos de amarillo. Nadie defendía a Cristiano y eso es suicida, lógicamente. Y Marcelo, como no marcó, al menos tenía que dar una asistencia.

Una característica que tiene la afición de Las Palmas es que pase lo que pase, se van a divertir. Lógicamente, desean lo mejor para su equipo, pero un viaje tan largo no lo puede aguar ni una derrota ya asumida. Y esas miles de personas que veían el encuentro desde lo más alto de la más alta grada se merecían un gol. Y pareció que también lo creía así la defensa del Madrid, que permitió que Hernán Santana marcase su primer gol en Primera y que el Madrid encajase su primer gol en casa esta temporada. Casilla recibió lo que no había recibido Keylor, pero ni el ‘tico’ podía haber hecho nada. Si el portero está vendido, está batido.

El problema de la UD es que ni ese gol les hizo creerse que podía hacer algo en el Bernabéu. Nunca han ganado en la Casa Blanca y no pensaron que lo pudieran hacer en ningún momento esta tarde de miedo mundial. Antes de acabar el primer tiempo, se acabó el partido. Jesé no lo celebró, porque no le gusta del todo marcarle goles a su equipo del alma. Pero ya que está, primero marca y luego se arrepiente. Casi de manera literal se dejó de jugar a partir de entonces. Uno no quería ser goleado y el otro no quería correr. 45 minutos que si no se hubieran jugado, los dos lo habrían firmado. Y los espectadores también.

Ficha técnica:

3 – Real Madrid: Kiko Casilla, Danilo, Nacho, Varane, Marcelo, Casemiro, Kroos (Borja Mayoral, m.85), Modric (Lucas Vázquez, m.46), Isco, Jesé (Marcos Llorente, m.80) y Cristiano Ronaldo.

1 Las Palmas: Javi Varas, Devid Simón, Aythami, Bigas, Garrido, El Zhar (Nauzet Alemán, m.68), Roque Mesa, Vicente Gómez, Hernán (Tana, m.64), Jonathan Viera y Willian José (Araujo, m.80).

Árbitro: Santiago Jaime Latre, del Comité Aragonés. Mostró tarjeta amarilla a Hernán, Vicente Gómez y Aythami, del Las Palmas.

Goles: 1.0, m.5: Isco. 2-0, m.15: Cristiano Ronaldo; 2-1, m.38: Hernán; 3-1, m.43: Jesé

Incidencias: encuentro de la décima jornada de Primera División disputado en el estadio Santiago Bernabeu ante unos 72.387 espectadores.

Fuente: ElConfidencial – Deportes