Una “yihad sexual” para captar combatientes en el Estado Islámico

¿Qué tienen en la cabeza aquellos milicianos que se unen al ISIS? Para la representante especial de Naciones Unidas, Zainab Bangura, la respuesta está ...

¿Qué tienen en la cabeza aquellos milicianos que se unen al ISIS? Para la representante especial de Naciones Unidas, Zainab Bangura, la respuesta está clara: sexo.  Bangura lleva desde 2009 investigando la violencia sexual en los conflictos armados. En su opinión, el Estado Islámico ha puesto en marcha una “yihad sexual, en la que utiliza a las mujeres para dar satisfacción a sus combatientes. “Hay decenas de miles de hombres que esperan tener mujeres con las que casarse”, considera.

Los hombres del Estado Islámico pueden tener una mujer y varias esclavas sexuales. Hemos escuchado algunas historias de esposas que ayudaron a escapar a esclavas sexuales”, explica Bangura en una entrevista concedida a la revista ‘Middle East Eye’.

La columnista de la CNN, Chloe Combi, ponía sobre la mesa esta problemática en la última de sus columnas. En ellas trataba el caso de Mohamed, un joven de 16 años que había sido atraido a las filas del ISIS con un sencillo reclamo: “Chicas, dinero y armas”. 

La cara B de esta historia la constituyen las atrocidades que se cometen contra las mujeres en el grupo terrorista. Bangura daba algunos ejemplos en su entrevista. “Cometen violaciones, someten a esclavitud sexual y a la prostitución y a otros actos de brutalidad extrema. He escuchado el caso de una joven de 20 años que fue quemada viva porque se negó a participar en un acto de sexual. Nos cuesta entender la mentalidad de personas que cometen crímenes así”.

Bangura acaba de regresar de un viaje que la ha llevado por Siria, Irak, Turquía, Líbano y Jordania para recoger datos sobre los crímenes sexuales que están cometiendo los milicianos del grupo que lidera Abú Bakr al Baghdadi, incluidos los cometidos con las mujeres yazidíes.

“Me he reunido con autoridades, trabajadores de fronteras y supervivientes. Me he centrado en la guerra de Estado Islámico contra las mujeres, incluidas las de las minorías turcomanas, cristianas y yazidíes”, ha explicado.

Pruebas de virginidad

Bangura ha relatado que, tras la toma de una localidad, el Estado Islámico separa a las hombres de las mujeres y ejecuta a los hombres y los niños de más de catorce años. “Separa a las mujeres y a las madres, deja a las chicas desnudas, les hace tests de virginidad y examina el tamaño de sus pechos y su belleza”, ha asegurado. “Las más jóvenes y las consideradas como las vírgenes más bellas se venden a precios mayores y se envían a Raqqa, el bastión de Estado Islámico”, ha afirmado.

La representante especial de Naciones Unidas ha señalado que “hay una jerarquía” dentro de Estado Islámico para elegir las mujeres que quieren “Los jeques eligen primero, después los emires y, posteriormente, los combatientes. A menudo cogen tres o cuatro cada uno y se las quedan durante un mes o así, hasta que se cansan, con lo que la chica vuelve al mercado. En las subastas de esclavas, los compradores regatean con agresividad, haciendo bajar los precios con menosprecios a las chicas con argumentos como que no son guapas o tienen los pechos caídos”, ha relatado.

Bangura ha contado un caso de una chica que fue vendida “22 veces” y otra que escapó que ha asegurado que el jeque que la compró le tatuó su nombre en el dorso de la mano para que supiera que era “su propiedad”. “Nuestra investigación nutrirá el informe anual de Naciones Unidas sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos”, ha explicado.

Una institucionalización de la violencia sexual

Tras asegurar que Estado Islámico está “organizado, coordinado” y realiza “de forma generalizada y sistemática” este tipo de “atrocidades”, ha acusado al grupo terrorista de haber “institucionalizado la violencia sexual“.

“La brutalidad contra las mujeres y las niñas es central en su ideología. Emplean la violencia sexual como táctica de terrorismo para lograr sus prioridades estratégicas, como son el reclutamiento, la financiación, la imposición de la disciplina y el orden. Todo ello por medio de castigos a los que los disienten o sus familiares, para avanzar con su ideología radical”, ha señalado.

Bangura ha asegurado, además, que Estado Islámico dispone de “decenas de miles” de combatientes de hasta “100 nacionalidades”, por lo que en algunos de sus ataques “hay más extranjeros que iraquíes y sirios”. “La mayoría de las mujeres son esclavizadas cuando sus localidades son atacadas. También nos han informado de padres que han entregado a sus hijas a Estado Islámico, particularmente en Mosul”, ha relatado.

Fuente: ElConfidencial.com

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