Varufakis calienta el G7 exigiendo que Merkel ofrezca “esperanza”, como hizo EEUU en 1946

El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, mandó un mensaje esta mañana a través de su blog personal a la canciller alemana, Angela Merkel, quien en ...

El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, mandó un mensaje esta mañana a través de su blog personal a la canciller alemana, Angela Merkel, quien en ese momento se encontraba recibiendo al presidente de EEUUBarack Obama, en el marco de las reuniones del G7 que arrancan hoy en Baviera.

Varufakis dijo que su país necesita “el aliento de Alemania”, y en concreto de Merkel, en forma de un “discurso para la esperanza que facilite la recuperación económica del país y la normalización de las relaciones con los socios europeos.

En su bitácora, Varufakis ha argumentado que Merkel podría hacer este gesto al estilo del “Discurso de la esperanza” que el 6 de septiembre de 1946 pronunció en Stuttgart el secretario de Estado de EEUU, James F. Byrnes, para dar la posibilidad a la Alemania hundida tras la Segunda Guerra Mundial “de imaginar la recuperación, el crecimiento y un regreso a la normalidad”.

El momento elegido no es casual, ya que la canciller ha recibido esta mañana precisamente al presidente estadounidense, Barack Obama, con quien ha mantenido fuertes disputas diplomáticas en los últimos meses.

Varufakis recalcó que ese discurso fue clave para la recuperación de la economía alemana “facilitada por el Plan Marshall, la condonación de la deuda en 1953 patrocinada por EEUU y por la llegada de trabajadores emigrantes de Italia, Yugoslavia y Grecia”.

“Siete decenios después, es mi país, Grecia, el que necesita semejante oportunidad”, señaló el ministro.

Agregó que “se pide una mayor austeridad a una economía que está de rodillas por la dosis más tremenda de austeridad que país alguno haya soportado jamás en época de paz, sin que se le ofrezca alivio alguno de la deuda ni plan alguno para impulsar la inversión”.

Varufakis señaló que debería ser Merkel quien se dirigiese “a un auditorio en Atenas o Salónica o cualquier otra ciudad griega que elegiese” para abrir las puertas de la recuperación y trasladar un mensaje de esperanza a los griegos.

Apuntó a que la dirigente alemana podría aprovechar la ocasión “para sugerir un nuevo planteamiento de la integración europea, que comience con el país que más ha sufrido”, en alusión a los programas de ajuste aplicados en Grecia, “víctima tanto de la concepción defectuosa de la zona del euro como de los fallos de su propia sociedad”.

El responsable de las Finanzas helenas destacó que Grecia “está lista y dispuesta para concertar un pacto con Europa” en referencia a la propuesta de acuerdo que su Gobierno ha presentado a los acreedores, pero añadió que para que el país “aplique esas reformas con éxito, sus ciudadanos necesitan un ingrediente del que carecen: la esperanza“.

Según Varufakis, un pronunciamiento de este tipo por parte de Alemania “cambiaría la situación ahora, no sólo para nosotros, sino también para nuestros acreedores, pues nuestro renacimiento acabaría con el riesgo de suspensión de pagos”.

El ministro concretó que este discurso “no ha de ser técnico”, sino que “debe señalar simplemente un cambio, una ruptura con los cinco últimos años de acumulación de nuevos préstamos sobre la ya insostenible deuda”. 

Amigos para siempre

Mientras tanto, Merkel y Obama se presentaron hoy como amigos y aliados a pesar de las “diferencias de opinión” que, recordó la líder germana, puede haber entre los dos países.

“A pesar de nuestras diferencias de opinión, Estados Unidos es nuestro amigo, nuestro aliado, un aliado esencial con el que cooperamos estrechamente en interés mutuo”, subrayó Merkel en un breve discurso al recibir a Obama en la pequeña localidad alpina de Krün, en Baviera, antes de comenzar la cumbre del G7.

Obama, por su parte, subrayó que “hoy celebramos una de las alianzas más firmes que existen en el mundo”, en referencia a la amistad germano-estadounidense, al tiempo que evitó hablar de las últimas divergencias entre ambas potencias. 

Fuente: ElConfidencial.com