Venezuela, el centro global del tráfico de cocaína… sin plantas de cocaína

“El cártel de los soles”. Ese es el nombre con el que se bautizó al sector de las Fuerzas Armadas venezolanas vinculado al negocio de la cocaína; sonó por ...

El cártel de los soles”. Ese es el nombre con el que se bautizó al sector de las Fuerzas Armadas venezolanas vinculado al negocio de la cocaína; sonó por primera vez en 1993, cuando el jefe antidrogas Ramón Guillén Dávila y su sucesor, Orlando Hernández Villegas, fueron investigados por tráfico de drogas. Como comandantes de brigada, los dos portaban en sus hombros un único sol que ejercía de insignia. Pero cuando las acusaciones se extendieron a varios comandantes de división –rango merecedor de dos soles– hubo que actualizar el término.

La investigación del Departamento de Justicia de EEUU contra altos cargos del régimen venezolano, difundida por el diario Wall Street Journal, sostiene que el chavismo ha convertido a Venezuela en un “centro global de tráfico de cocaína y blanqueo de capitales” dirigido por el propio presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.

Según los testimonios de antiguos chavistas que han desertado y que ahora dedican su tiempo a denunciar las corruptelas del Palacio de Miraflores, el segundo al mando del presidente Nicolás Maduro capitanea un imperio de la coca… en un país que no produce coca. Ni siquiera la cultiva. Más bien, puntualizan expertos en narcotráfico consultados por El Confidencial, Venezuela actúa como territorio lanzadera.

“Ciertamente, durante el chavismo se han producido contactos entre ciertos sectores del régimen y cárteles mexicanos. Tradicionalmente, ha sido un país muy corrupto, pero en los tres años de gobierno de Maduro se ha producido un deterioro muy pronunciado. Hay sectores que velan, que cumplen, pero son minoría. Y Venezuela ejerce como correa de trasmisión entre producción –que probablemente procede en su mayor parte de Colombia y un poco de México– y distribución. Es el país puente de la coca que llega a África para saltar después a Europa”, explica Pablo Bidersbost, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Comillas.

“Otro punto es que ya sabemos lo porosas que son las fronteras en Latinoamérica y, cuando se desató la guerra contra el narcotráfico en Colombia, hubo una mutación de los narcos, que se trasladaron al chavismo, entraron a través de esa porosa frontera. Lo que se hacía desde Cali o Medellín se hace ahora desde Venezuela”, añade.       

¿Y en cuanto a la droga que llega a Estados Unidos? Las rutas de la droga hacia México, puerta de entrada a EEUU, han ido desdeñando en los últimos años al Pacífico. Antes, los aviones que transportaban la mercancía hacían escala en Panamá para terminar aterrizando en la costa del Pacífico. Ahora es al revés: hacen escala en Honduras o Guatemala, principalmente, para después meter la droga en México.

Desde Venezuela, Colombia y Perú la cocaína se traslada por avión o por mar hasta el triángulo norte de Centroamérica y, de ahí, por tierra, por las junglas de la región norte de Guatemala, se introduce en territorio mexicano, una ruta que recorre alrededor del 80% de la droga exportada. Mientras, la segunda ruta utilizada por los narcos atraviesa países del Caribe, como Haití o República Dominicana, desde donde la droga entra por mar a México.

Miembros de las autodefensas mexicanas hacen guardia ante el ayuntamiento de Nueva Italia (Reuters).Miembros de las autodefensas mexicanas hacen guardia ante el ayuntamiento de Nueva Italia (Reuters).

“El papel de Venezuela ha ido creciendo”

“Digamos que la zona andina sigue siendo la gran área productora. Los colombianos siguen teniendo un papel fundamental, y eso de que se ha acabado con su actividad es mera propaganda de EEUU y el Gobierno de Bogotá. Los mexicanos han entrado muy fuerte en la zona andina, en Bolivia, Perú y Colombia, donde hay presencia de esos cárteles. Y hace tiempo que el papel de Venezuela ha ido creciendo hasta convertirse en un país de salida de cargamentos hacia México, y posteriormente, hacia EEUU, a través de Centroamérica”, señala un periodista experto en narcotráfico que debe permanecer en el anonimato por razones de seguridad.

“A partir de la llegada al poder de Hugo Chávez, y durante su gobierno, que detuvo a algunos narcos colombianos importantes, se comenzó a hablar mucho de vuelos que salían de Venezuela o que tocaban Venezuela, porque también de allí parten los vuelos que realizan la ruta africana, la que termina en Europa a través de España”, añade la fuente, que cita un caso a modo de ejemplo: “Se decomisaron seis toneladas de cocaína en el aeropuerto de Campeche (en México). Lo curioso fue que, entre las personas que terminaron detenidas se encontraba un piloto que apareció años después en otro arresto en Guinea-Bisáu. Era venezolano. Este es un ejemplo de cómo Venezuela opera desde hace tiempo como punto de salida de cargamentos”.

Venezuela sería, según otras fuentes consultadas, un jugador minoritario en el negocio del narcotráfico que ofrece a los cárteles su territorio para empaquetar y mover la cocaína. El control operativo seguiría en manos de los todopoderosos cárteles mexicanos.

Fuentes del Departamento de Justicia estadounidense han asegurado al WSJ que disponen de pruebas para justificar que Cabello, lugarteniente de Maduro, es “uno de los líderes, si no el jefe del cártel” venezolano. Además de a Cabello, quien ha rechazado las acusaciones y exige que se presenten pruebas, EEUU está investigando a decenas de funcionarios venezolanos.

Las pesquisas se dirigen también contra el hijo de Cabello, José David Cabello, actual ministro de Industria y director de la Agencia Tributaria; el gobernador del estado de Aragua, Tareck El Aissami; el jefe de la Guardia Nacional, Néstor Reverol; y el exdirector de Inteligencia Militar Hugo Carvajal, entre otros altos cargos políticos y militares.

Fuente: ElConfidencial.com