Vuelco electoral en Canadá: victoria sorpresa del Liberal Justin Trudeau

20.10.2015 – 05:00 H. Medio siglo después de que padre, el líder del Partido Liberal, Justin Trudeau, de 44 años, ha obtenido la victoria en las elecciones ...

20.10.201505:00 H.

Medio siglo después de que padre, el líder del Partido Liberal, Justin Trudeau, de 44 años, ha obtenido la victoria en las elecciones generales de Canadá, convirtiéndose en el segundo Primer Ministro más joven de la historia del país. Trudeau acaba así con la era del Conservador Stephen Harper, que ha gobernado durante los últimos nueve años, pero cuya formación ha experimentado una caída de 166 a 101 escaños parlamentarios respecto a las últimas elecciones.

“Esto es lo que unas políticas positivas pueden lograr. Esto es lo que una visión, una plataforma y un equipo con esperanza pueden hacer que suceda”, declaró anoche Trudeau ante sus seguidores, en el hotel Queen Elizabeth de Montreal, donde el Partido Liberal había montado su sede de campaña. “Se puede apelar a los mejores aspectos de nuestra naturaleza, y ganar mientras lo hacemos”, afirmó.

En apenas 72 días, el Partido Liberal ha pasado de estar el último en las encuestas al principio de la campaña a lograr aproximadamente un 40 por ciento del total de los votos, haciéndose con 184 de los 338 escaños en el Parlamento. Aún más asombroso es que lo hace apenas cuatro años después de haber sufrido la peor derrota de su historia, bajo el liderazgo de Michael Ignatieff. Y si la derrota de unos Conservadores obviamente desgastados por sus dos mandatos consecutivos resultaba previsible, lo era menos el desplome del izquierdista Nuevo Partido Democrático de Tom Mulcair, que partía como favorito, pero que se ha quedado con apenas 42 de los 95 escaños que obtuvo en las últimas elecciones. Al competir en el mismo caladero de votos que los Liberales, el NPD se ha visto gravemente perjudicado por el meteórico éxito de Trudeau.

A ello contribuye el indudable carisma del candidato, hijo del ex Primer Ministro Pierre Elliott Trudeau, que ocupó ese mismo cargo hace 47 años. Los Conservadores basaron parte de su campaña en la juventud de su rival, al que han acusado insistentemente de “no estar preparado aún”. Pero este ha logrado poner el foco en una serie de cuestiones candentes que, al parecer, preocupan a la sociedad canadiense, como la destrucción medioambiental, el estancamiento económico por la caída del precio del petróleo, algún escándalo sobre los gastos de los senadores del partido de Harper, y sobre todo las políticas ‘duras’ de este en cuestiones como la lucha antiterrorista (que incluye la participación de Canadá en la coalición internacional contra el Estado Islámico), el manejo de la llegada de refugiados, o el Acuerdo Comercial Trans-Pacífico (TPP).

Harper trató de explotar una islamofobia presuntamente creciente entre los canadienses al tratar de prohibir el velo integral entre las mujeres musulmanas, pero el resultado electoral ha sido el contrario. Tampoco bastó la táctica de azuzar el temor a un presunto coste económico para las familias canadienses si los Liberales llegaban al poder.

A pesar de ello, Trudeau ha tratado de mostrarse magnánimo. Anoche, desde el balcón del Queen Elizabeth, hizo un llamamiento a la reconciliación con sus rivales políticos: “Como he dicho muchas veces a lo largo de esta campaña, los conservadores no son nuestros enemigos, son nuestros vecinos”, pidió a sus seguidores.

Fuente: ElConfidencial.com