Y después de todo, la Liga sigue igual

20.04.2016 – 23:59 H. – Actualizado: 5 H. Hace un mes, a poca gente le habría importado tanto esta jornada 34ª de la Liga española. Pero como dijo ...
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20.04.201623:59 H. – Actualizado: 5 H.

Hace un mes, a poca gente le habría importado tanto esta jornada 34ª de la Liga española. Pero como dijo Boskov, fútbol es fútbol, y por tanto no se trata de una ciencia exacta, sino que es como el capitalismo, que tiene sus puntos álgidos y sus depresiones. El Barça ha pasado por una desde que empezó abril, pero ha sido visitar A Coruña y pasársele todos los males. Era una cita complicada, más si cabe lo era la del Atlético en casa de los leones, pero tampoco supuso mayor problema adiestrarlos. Por tanto, toda la presión era para el Real Madrid, que este año ha tenido que soportar varios partidos a vida o muerte y, después de un par de buenos guantazos, se ha levantado y le está cogiendo el pulso a lidiar sobre el alambre. Por tanto, después de todo, la Liga sigue igual.

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El componente de riesgo le parece atractivo a este Madrid. Importante eso de puntualizar lo de ‘este Madrid’, porque hace no demasiadas semanas cualquier partido de una trascendencia levemente superior a la normal le habría supuesto un cortocircuito al que para solucionarlo le habrían echado agua. Lo que ha logrado por ahora Zidane es sacar esa vena competitiva a sus jugadores, que aparentaba haber desaparecido desde que se marchó Ancelotti. En un par de semanas, el Madrid ha ganado en el Camp Nou, ha remontado un 2-0 en Europa y ha aguantado el ritmo para seguir a un punto (que son dos) del liderato.

En todos esos momentos decisivos, el Madrid se ha caracterizado por superarlos sin haber logrado desplegar un gran juego colectivo. Es quizá la pega que se le puede poner a este Madrid de Zidane, que sin embargo, visto dónde cogió el equipo, lo lejos que lo situó él mismo de todos los objetivos de la temporada, y lo que ha podido ir solventando hasta seguir más que vivo hasta el final en todo es para quedarse contento con lo que hay. La exigencia, no obstante, fomenta la virtud.

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Y puede que haya sido hoy, contra el Villarreal, cuando hemos visto al mejor Madrid, que, eso sí, no ha completado un partido soberbio de ‘la A a la Z’, pero sí ha progresado notablemente en un aspecto que se antoja determinante para presionar a los dos equipos que tiene por delante en la Liga y para adquirir el billete para la final de Milán. Ha logrado que un equipo de una capacidad ofensiva tan grande como el de Marcelino se fuera del Bernabéu sin haber creado una ocasión clara en todo el encuentro. Precisamente esa dejadez defensiva, o esa insuficiencia para evitar hacer de Keylor el hombre de cada partido, es lo que había caracterizado al juego propuesto por Zizou. Goleaba en el Bernabéu, pero Keylor era tan o más protagonista que los delanteros. En un partido grande, eso se paga.

Modric celebra su tanto ante la camiseta rota de Cristiano. (Reuters/Juan Medina)Modric celebra su tanto ante la camiseta rota de Cristiano. (Reuters/Juan Medina)

Fantástica actuación coral

Ni siquiera con Casemiro como cinta aislante podía frenar la gotera. Pero Zidane ha rotado en estos últimos partidos a sus jugadores del centro del campo lo suficiente para que ahora estén frescos, voluntariosos para seguir corriendo hasta el pitido final si hiciera falta, que tampoco lo hace, porque el técnico se dio cuenta de que mantener a Kroos y Modric sanos y descansados es más importante que cualquier otra cosa, y por eso, si puede, los cambia cuando el encuentro ya no da para más. Lo volvió a hacer contra el Villarreal, cuando Modric ya había marcado su segundo gol dentro del área desde que es jugador blanco.

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Establecidos como elementos de mando en el centro del campo y a partir de ellos, el Madrid salió reforzado como conjunto, olvidando por una vez las individualidades que tanto tiempo han salvado temporadas (y lustros, si nos ponemos tiquismiquis) al equipo de Concha Espina. El Villarreal de Marcelino es un cohete en despegue hacia el espacio cuando dice de salir al contragolpe. Da los toques precisos y justos para plantarse en el área contraria con ventaja para anotar. Y el Madrid, a veces un despropósito en las transiciones, se mantuvo firme en todas ellas, con la incorporación de Varane y Ramos a la medular para cortar, y con Danilo y Marcelo cerrando por dentro y por fuera. Era un muro, ¡por fin lo era!

Se echó en falta un ’10’

Ese dominio posicional generó una mayor posesión para el Madrid, casi constante, bajo la cual se encontró con una disyuntiva de no fácil solución. Con Modric y Kroos de interiores y Dos Santos, Bruno y Trigueros cerrando líneas de pase interiores, ¿cómo se creaban ocasiones de gol? El único mediapunta natural del Madrid es su delantero centro, que con Zidane cada vez cae más hacia la izquierda para liberarse y crear juego. Por tanto, faltaba un enlace en la posición del ’10’ que no ocupaba nadie. Un Özil, para entendernos. La ausencia de esta figura generó demasiados centros laterales sin peligro para los centrales, con un Bailly desatado. Le faltó a Lucas cierta profundidad, que en este caso sí le dio Danilo, como en el tanto de Luka. Eso sí, el golazo que se sacó el canterano es para olvidarse de todo lo demás.

Asenjo estuvo mucho tiempo lesionado, demasiado para lo bueno que es. Marcelino decidió que esta vez tenía que jugar él, que ya le tocaba un grandísimo partido como es siempre que toca jugar en el Bernabéu. Saldrá descontento por su actuación porque un despeje suyo fue a la cabeza de Benzema, pero sabedor de que ya está de nuevo al máximo, que la tercera pesadilla ya es pasado. 

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Cristiano no marcó y se marchó lesionado en el minuto 90. No podrá, por tanto, jugar todos los minutos de la Liga. Aunque el récord no le preocupará tanto como lo haría no participar en el partido en Manchester que se juega en seis días. El pinchazo en los isquios no parece revestir gravedad, pero un poco de alarma sí hubo en el Bernabéu.

Ficha técnica:

3.- Real Madrid: Keylor Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos (Isco, m.73), Modric (James, m.78); Lucas Vázquez (Jesé, m.84), Cristiano Ronaldo y Benzema.

0.- Villarreal: Asenjo; Mario, Bailly, Bonera, Rukavina; Dos Santos (Samu García, m.62), Trigueros (Rodrigo, m.73), Bruno, Denis Suárez; Bakambú y Adrián (Leo Baptistao, m.64).

Goles: 1-0, m.41: Benzema. 2-0, m.69: Lucas Vázquez. 3-0, m.76: Modric.

Árbitro: Clos Gómez (colegio aragonés). Amonestó a Danilo (45) y Casemiro (85) por el Real Madrid; y a Trigueros (44) por el Villarreal.

Incidencias: encuentro de la 34ª jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 62.678 espectadores. Realizó el saque de honor el campeón del mundo de patinaje Javier Fernández. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas del terremoto de Ecuador.

Fuente: ElConfidencial – Deportes