¿Y si las purgas de Erdogan se hubiesen aplicado en España?

15.08.2016 – 14:33 H. “No hace falta llevar a cabo una investigación para saber quién lo hizo. Es evidente”, sentenciaba el embajador turco en España, Ömer ...

15.08.201614:33 H.

“No hace falta llevar a cabo una investigación para saber quién lo hizo. Es evidente”, sentenciaba el embajador turco en España, Ömer Önhon, en la entrevista publicada en este diario tras el fallido golpe de estado del 15 de julio. Desde el primer momento, el gobierno de Recep Tayyip Erdogan tuvo claro que el cerebro del ataque era el líder del movimiento Hizmet, Fetulá Gülen, opositor exiliado en Estados Unidos y reconocido oficialmente como terrorista por el presidente turco desde el pasado mes de mayo. Las detenciones, despidos y extradiciones se sucedieron en los días posteriores hasta superar los 60.000 presuntos relacionados con los golpistas.

Un mes después, las purgas de los supuestos seguidores de Gülen han perdido la virulencia de las primeras horas aunque todavía se mantienen. El caso más reciente es el de la periodista española Beatriz Yubero, deportada tras permanecer en prisión durante 36 horas por publicar varios tweets críticos sobre el presidente. “Si ha habido errores, los corregiremos”, anunció a principios de agosto el viceprimer ministro Numan Kurtulmus. Sin embargo, las depuraciones planeadas por el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Erdogan volvieron a levantar ampollas en la comunidad internacional, que acusó al país de violar los derechos humanos. Un proceso al que ahora se suma la posibilidad de restaurar la pena de muerte.

Siguiendo el modelo publicado por el New York Times, El Confidencial analiza cómo afectarían en España el número de purgas ejecutadas por el gobierno de Erdogan. Las comparaciones se realizan en términos absolutos. La población total de Turquía ronda los 80 millones de habitantes frente a los 46,4 millones de España, según los datos del Instituto Nacional de Estadística para 2016.

Diez días después del intento de derrocar a Erdogan, la agencia de noticias Anadolu publica que el número de policías, soldados y jueces en prisión superaba las 9.000 personas tras las 13 mil detenciones de los primeros días. La CNN turca informa que un total de 7.899 agentes de policía fueron despedidos, apenas mil menos que todos los policías municipales de Madrid y de la Guardia Urbana de Barcelona juntos.

El Paseo del Prado se vería vacío el 12 de octubre durante el desfile militar. Felipe VI pasó revista a 3.400 militares el pasado año, frente a los más de diez mil detenidos en Turquía. El poder judicial en España hubiese perdido el 50% de sus magistrados en caso de que Mariano Rajoy se decidiese por aplicar las depuraciones, viendo reducida la plantilla a 2.757 jueces.

En torno a 21 mil profesores de colegios privados fueron desplazados de sus puestos de trabajo, lo equivalente a sumar todos los docentes del País Vasco y Galicia que ejercían en centros de titularidad privada durante el curso 2012-2013. En el ámbito de la educación, las cifras son también alarmantes para los centros de estudios superiores. La universidad belga de Leuven estima que 1.500 decanos perdieron su puesto de trabajo, es decir, más de los que hay repartidos por las 1.030 facultades españolas.

El personal sanitario que perdió su trabajo en Turquía asciende a 5.581 trabajadores. Este despido masivo equivaldría a echar a la suma de los médicos del servicio público de Albacete, Cuenca, Guadalajara y Toledo o a prácticamente el total de los que ejercen en las Islas Baleares. Incluso en el ayuntamiento de Estambul ha habido bajas. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, tendría que contratar primero a otras 256 personas para expulsar a la misma cantidad de empleados municipales de la ciudad del Bósforo.

Cerrar tantos medios como periódicos hay en España

La Oficina de Justificación de la Difusión (OJD) mide el número de lectores de los principales periódicos del país. En total analiza 96 medios de prensa escrita, entre los que se encuentran cabeceras generalistas, deportivas y económicas. La suma de todas ellas no llega a alcanzar los medios de comunicación que cesaron su actividad cautelarmente por Erdogan.

Las purgas también afectan a otras instituciones, como colegios públicos y privados, universidades enteras, fundaciones y obras sociales. Según las informaciones de la agencia Reuters, el intento de golpe de estado supuso la desaparición de 19 sindicatos y 35 centros médicos.

La mano del presidente otomano ha llegado incluso al deporte. La Federación de Fútbol de Turquía anunciaba a principios de este mes la suspensión de 94 colegiados. A ellos se suma la marcha de jugadores ante el inestable clima político del país, caso del delantero alemán Mario Gómez, que este verano regresó a la Fiorentina italiana tras reconocer su temor por permanecer en Estambul. Otro sector que también se vio afectado es el Ministerio de Finanzas del país, que perdió a 1.500 empleados por el momento, mientras que el de Ciencia, Industria y Tecnología despidió a 560 personas.

En su propósito por minar la estructura económica de la organización de Fetulá Gülen, Erdogan anunció el miércoles que los empresarios relacionados con el opositor también serán detenidos. Ese mismo día, 112 personas fueron encarceladas en las ciudades de Kayseri y Batman, el el centro y sur del país, según informa la agencia Anadolu.

Y las purgas no terminarán ahí. “Lo haremos por el país, por la nación. Los que sean: 10.000, 20.000, 50.000, 60.000, 100.000, 200.000… Debemos hacer esa limpieza, sea en la institución que sea“, proclamó Erdogan en una entrevista concedida a Anadolu, en la que aprovechó para advirtir a Estados Unidos de que debe “elegir entre Gülen o Turquía”. Por ahora, Rusia ya prestó su apoyo al primer ministro tras la visita de Putin al país.

Metodología

Los datos sobre las detenciones y despidos en Turquía fueron consultados en la agencia estatal turca Anadolu, la británica Reuters y Wikipedia. La comparación con datos españoles es de acceso público en las bases de datos del Ministerio del Interior, Ministerio de Educación, el Ministerio de Defensa y el portal del Instituto Nacional de Estadística. Otras fuentes para la elaboración de este reportaje son la Oficina de Justificación de la Difusión; el Consejo del Poder Judicial; el informe ‘El Sector Fundacional Español’, del Instituto de Análisis Estratégico de Fundaciones; o, la web del Ayuntamiento de Madrid. La información original en la que se inspira esta pieza fue publicada el pasado 2 de agosto en The New York Times. 

Fuente: ElConfidencial.com