Zidane cuenta con Lucas Vázquez por si el físico de los titulares no llega a Manchester

24.04.2016 – 05:00 H. El Real Madrid 2014-15 acabó la temporada del récord de victorias seguidas sin ningún título que celebrar. Lo normal en esos casos de ...

24.04.201605:00 H.

El Real Madrid 2014-15 acabó la temporada del récord de victorias seguidas sin ningún título que celebrar. Lo normal en esos casos de sequía de victorias destacables es que el Madrid de Florentino tome un par de decisiones drásticas que varíen significativamente el rumbo de la entidad. La primera de todas siempre es la de cambiar el entrenador, lo cual se hizo rápidamente. La segunda es la contratación de una superestrella que disimule los defectos anteriores y genere una esperanza por lo que está por venir. Esa iba a ser De Gea, pero la tecnología traicionó al portero del Manchester United. El Madrid, por tanto, se quedó con casi lo mismo que había dejado Ancelotti. 

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Las variaciones en la parcela ofensiva, por tanto, resultaban complicadas por la falta de recambios de nivel ante el potencial tan desmesurado de los titulares. La salida de Javier Hernández solo fue repuesta con Lucas Vázquez, un extremo canterano que había jugado a pleno rendimiento en el Espanyol, pero que no tenía experiencia en un equipo de primer nivel. Es decir, no había un delantero centro natural más allá de Benzema. Y la lógica decía que si caía alguno de los de arriba el que entraría en ese caso sería uno entre James e Isco, mucho más expertos y de mayor relevancia en el equipo previamente que la demostrada por Jesé y, por supuesto, por Lucas.

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En un momento de la temporada, cuando todavía estaba en sus albores, Benítez empezó a tirar de Lucas en repetidas ocasiones. De repente, era más habitual verle a él que a James, incluso que a Isco. Se estaba ganando la confianza del entrenador de Parla. Y la verdad es que no le quitaba razón al técnico, ya que siempre que jugaba descomponía un partido en favor de su equipo con alguna jugada eléctrica una asistencia que podía resolver un partido. El Bernabéu, que siempre aplaude al canterano porque lo reconoce como uno de ellos, tuvo claro que Lucas derrochaba madridismo por los cuatro costados y que su presencia si no constante, debía ser al menos algo más que esporádica.

El genial remate de cabeza del curtiense (REUTERS/Sergio Pérez).El genial remate de cabeza del curtiense (REUTERS/Sergio Pérez).

Zidane, en cambio, creyó que su participación no estaba justificada. Eso pensó de inicio, claro. Lucas no jugó ni un minuto en los tres primeros partidos y posteriormente no entraba más que para los últimos minutos como un revulsivo o como simple premio. No tiró de él de manera seria hasta el derbi del Bernabéu, y el resultado no fue positivo. Sin embargo, le gustó lo que vio. Comprendió que ahí había algo más que un simple jugador repescado para cubrir el cupo de canteranos para las competiciones de la UEFA. Era un tesoro que había que cuidar para obtener de él en el futuro un plusvalor más que significativo.

Adelantando a James e Isco

Desde entonces, Lucas ha sido titular en cinco partidos de Liga, dando dos asistencias y marcando tres goles. Cierto es que en los dos últimos meses, entre Bale y Benzema se han perdido unos cuantos partidos y ha habido que cubrir sus vacantes con algún jugador. Es decir, Lucas no le ha quitado el puesto a nadie. Bueno, mentira. Sí, se lo ha quitado a James, Isco y Jesé. Con la entrada definitiva de Casemiro en el once, Isco y James tenían que caer, y por tanto, convertirse alguno de ellos en el jugador número 12 de Zidane. Aun si al principio al francés le pesó el estatus de ambos, comprendió que tanto el colombiano como el andaluz ofrecían menos que el gallego y el canario. “Cada vez que juega se entrega y da todo lo que tiene y eso se ve, siempre compite y eso es bueno para el entrenador”, dijo refiriéndose a Lucas tras su gran demostración en la vuelta contra la Roma.

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En estos tiempos en los que los cursos futbolísticos de los grandes clubes que tienen menos de 50 partidos son considerados verdaderos fracasos, las últimas semanas de competición adquieren una dureza física y psicológica complicada de soportar, incluso si hablamos de futbolistas de una preparación que roza la perfección, como los del Real Madrid. En cuatro días, Bale no pudo jugar contra el Villarreal por unos problemas que, según él, se produjeron en el entrenamiento del lunes y no jugando al golf; Cristiano acabó ese mismo partido con dolores en la parte posterior del muslo y no estuvo en Vallecas; y Benzema dejó el campo del barrio madrileño antes del descanso. Todo pesa.

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A Zidane, lógicamente, le gustaría tener a sus 22 jugadores al máximo, sin ningún tipo de molestia que les merme su juego o lesión que les impida participar. Pero la preocupación es menor si tiene a Lucas. La suplencia del gallego en la visita al Rayo solo se puede entender si Zidane lo estaba reservando para que fuera titular en Manchester por si no llegaba Cristiano. Ahora, con la posible baja de Benzema (falta un parte médico oficial de la lesión del francés, pero el técnico ya dijo que no era un golpe, sino algo muscular), la presencia de Lucas en el once de semis de Champions contra el Manchester City vuelve a coger muchísimo peso. Vázquez está preparado y Zidane confía en él.

Fuente: ElConfidencial – Deportes